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jueves, 10 de febrero de 2011

La muñeca de Johnny - Capítulo 6. Un nuevo trato

Cuando Jin hubo bajado del coche, el junior cerró la puerta de nuevo, se encendió la pantalla bajo la cámara y Kame oyó la voz de Johnny que lo llamaba.
— Mucho mejor Kame chan, parece que por fin estás entendiendo. Por último, te diré que habrá una vibración cada vez que alguien diga tu nombre o se refiera a ti de alguna manera ¿no es buena idea? Porque a todo mundo le gusta decir tu nombre… jajajaja. Y ya quita esa carita triste Kame chan— la vibración — verás que en un par de días te vas a haber acostumbrado… Kame — la vibración, aunque más intensa — jajaja ¿qué cara es esa?  Kame, Kame, Kame — tres seguidas y sí, lo hicieron llevarse las manos a la argolla tratando de detenerla. — ¿qué tal eh? Y todavía puedo subirle más, pero por ahora dejémoslo así. ¡Bájate del coche!
Kame se bajó enseguida y caminó hacia dentro de la casa sintiendo las mejillas realmente calientes, pero poco antes de entrar.
—  ¡Kame! — la vibración. Era Junno — ¿dónde estabas?
— En una llamada… — actuó la sonrisa — ¿y qué pasó? ¿ya llegó tu hermana?
— No, todo está muy raro, hay un mensaje de mis padres en la contestadora de que mañana llegan los tres con…
—  ¿Con?
— Con… es que… no entiendo qué pasa pero… con tus papás, Kame — la vibración — y tus hermanos.
—  ¿Mi familia va a venir aquí?
—  Uhm, eso dice el mensaje. No sé, tengo una idea, pero simplemente no puedo creerla…
—  ¿Qué idea?
— Es que… bueno, por lo que te conté… mis papás estaban buscando a alguien para casar a mi hermana.
— ¿Casarla?
— Hai, con un japonés y… ¿no será que quieren casarla con alguno de tus hermanos o con…
Kame abrió los ojos como platos y quedó viendo a Junno con un gesto que le imploraba no seguir esa frase. ¿Era así? ¿Johnny era capaz de  hacerle una cosa como la que se dejaba ver en la situación?
Jin se asomó por la ventana descubriendo ese gesto el cual aumentó su preocupación.
— ¡Ey Kame! —  le gritó y Kame brincó por la vibración que lo tomó por sorpresa.
Tenía los ojos muy brillosos, el rostro tenso y los nervios al límite...
—  ¡Jin! ¿qué pasó? — volteó a verlo.
—  ¿Vienes? Queremos que nos prepares algo de comer…
— Hai, ahora voy…
—  ok — volvió a meter la cabeza por la ventana y vio que Koki y Maru se secreteaban. — ¿ustedes saben qué está pasando?
—  ¿de qué Jin? — Koki contestó
— Con Kame, no la está pasando bien pero dice que sí todo el tiempo…
—  Kame está metido en un problema bastante grave Akanishi… — informó Maru
— ¿Qué problema?
— Nos dijo que está enamorado de ti.
— Uhm,  pero que Johnny le prohibió hablarte — completó Koki
Ueda entró en ese momento.
— Y no sólo — participó — pero nos dijeron que si te contábamos toooodo lo que pasó antes de salir de la empresa le iba a ir peor…
—  ¿Eeeh? ¿tooodo lo que pasó? — Jin los veía a los tres realmente preocupado.
— Uhm,  parece que Johnny sama y Takisawa senpai están enojados con Kame — comentó Maru.
— No sé, enojados no, pero se están aprovechando mucho de él — Koki siguió
— Y ustedes se dicen amigos de Kamenashi, qué interesante… — Ueda se paseó provocador a un lado.
— Pero ¿qué pasó? ¿por qué dicen eso? — Jin volteó a verlo.
—  Johnny sama y Takisawa senpai humillaron a Kazuya frente a nosotros antes de salir… y bastante grueso.
—  ¿Cómo?
— Pues ya sabes recordándole su lugar de puta que le ha dado todos esos beneficios de chico de la élite.
Entonces llegaron Junno y Kame, quien de inmediato imantó las miradas de todos hacia él sintiéndose realmente incómodo. Y Jin, se le fue encima agarrándolo del cuello de la camisa y lo golpeó contra la pared.
—  ¡Cuéntame qué demonios está pasando, Kamenashi!
Y a Kame se le escapó una lágrima por la vibración más fuerte que las anteriores.
— Ya te dije que no pasa nada Jin — trató de reírse sin éxito y sólo cerró los ojos temblando todo.
— Mejor cuéntale Kazuya — dijo Ueda provocando una nueva vibración.  — cuando lleguen todas esas personas que vendrán ya no tendremos ni un solo momento de privacidad.
Pero Kame, sabía que ese no era un momento de privacidad, así que se mantuvo inmóvil y en silencio hasta que Jin lo soltó.
— No es posible que no confíes en mí — dijo éste malhumorado.
— Es que no pasa nada Jin — le miró a los ojos — yo sólo viene a hacerte de comer y tú me recibes con golpes — fingió la risa — pero en fin, ¿Qué van a querer? ¿hacemos giozas?
Y esquivó a Jin por un lado hacia la mesa donde encontró una servilleta y una pluma.
— ¿o curry? ¿quieren qué prepare curry?
Y mientras preguntaba escribió en la servilleta: “traigo un micrófono que no puedo quitarme, no puedo hablar” — y se la mostró a Jin.
—  he mejorado mucho la receta… — siguió
—  ¡ah! ¿en serio? — Jin arrugó la servilleta en su mano.
Pero en su oficina móvil Johnny oía esas frases adivinando que de alguna manera Kame ya había comunicado a Jin lo que le había dicho que no le comunicara, porque claro, no era lógico que Jin se calmara tan rápido y dejara de hacer preguntas.
Así que… tomó el teléfono y le llamó…
— ¿moshi moshi?
— No está bien que trates de engañarme Kame chan, sal de esa cocina ahora y métete en algún lado donde no puedan oírte.
—  Hai —  miró a los demás un segundo — tengo que atender, ahora vuelvo — y salió con las miradas de todos encima hacia uno de los sanitarios donde se encerró y sentó en la taza del baño. — uhm, ya estoy solo.
—  ¿Por qué dejó de preguntarte?  — Johnny estaba realmente molesto — ¿Acaso le escribiste alguna información sin mi autorización?
Kame no pudo contestar.
— Muy bien, eso quiere decir que no te ha quedado claro que estoy hablando en serio.  ¿de verdad quieres que te venda?
—  Johnny sama, por favor, yo…
—  ¿qué? ¿ya no puedes? Y apenas llevamos un día de ese par de meses que requiero de tu integridad actoral para comprobar que me eres fiel. Es muy sencillo Kame, o encuentras fuerza o no salgas de ese baño sin cortarte las venas. Pero bueno, tendremos que cambiar un poco las cosas, quiero que hables con Akanishi, dile que vayan a dar un paseo y una vez allí, defiéndeme con él, dale detalles de todo lo que has hecho bajo mis órdenes, cuando te diga que estás mal, dile que no es de esa manera y que tú lo disfrutas. Quiero que lo hagas enojar Kame  ¿te queda claro? Si intentas evadir el resultado que yo quiero de cualquier manera, no sólo te venderé, sino que destruiré la carrera de Jin también y le diré que tú me lo pediste. Esta es la última advertencia Kame chan, no te quede duda de ello.
—  Johnny sama, le suplico…
—  ¿estás negándote?
— Yo…
Y se oyó un fuerte golpeteo en la puerta.
—  ¿Kame? ¿estás ahí? ¿estás bien? —era Jin.
— Todo siempre fue un juego Johnny sama, por eso han sido soportables los años yo… le ruego… que considere mi servicio y lo poco que me queda de dignidad, por mi sobrevivencia le pido que detenga esta tortura…
—  ¿Kame? — Jin seguía
—  ¿Es Jin el que está tocando? — Johnny lo oía por el teléfono
—  Hai. — Kame
 — Contéstame o voy a tirar la puerta — Jin amenazó desde fuera
—  contéstale — pidió Johnny.
—  Salgo en un segundo, todo está bien — Kame subió la voz para tranquilizar a Jin
—  ¿Sigues hablando?
—  Hai, ahora salgo…
—  okey… te espero aquí.
— No puedo permitir que le cuentes lo que pasó — pareció que Johnny por fin se suavizaba.
— No lo haré, lo juro. Le diré que fue cualquier cosa.
— Tampoco retractar lo que sucederá mañana cuando lleguen tus padres y los de Taguchi.
— Lo acepto también…
— Te casarás con esa muchacha Kamenashi.
—  Hai, y la honraré como mi esposa.
Johnny se sintió realmente sorprendido con esa respuesta.
— Y seguirás trabajando para mí como mi puta favorita.
—  Hai, con total compromiso como siempre.
— Y si me engañas otra vez, o siquiera lo intentas, te mataré.
— Lo sé…
— Dame una sola razón por la que debo confiar en ti.
— Porque le estoy hablando sinceramente— se le quebró la voz
—  ¿Tú? ¿el príncipe manipulador?
—  o de la idiotez sería más apropiado. Johnny sama… usted se convirtió en lo más parecido a un padre en mi vida, hace muchos años que todos los días hago mi mejor esfuerzo para complacerlo, ya perdí la cordura, no conozco la moral, olvidé las enseñanzas de mi madre para cumplir con las expectativas de la empresa… he renunciado a todo por convertirme en el idol perfecto, Johnny sama... en su puta favorita…
— Eso quiere decir ¿Qué lo serás incluso frente a tus padres y hermanos?
—  Hai, lo hecho todos los días de mi vida como Johnny.
—  pero nunca teniendo la certeza de que te miran.
— uhm, mañana que estén aquí se lo demostraré.
—  ¿y qué le dirás a Akanishi?
—  que usted y yo tuvimos un desacuerdo el cual me tenía preocupado pero que todo se ha arreglado y las cosas pueden seguir como antes. Le diré que Johnny sama ha levantado la prohibición que me había impuesto de comunicarme con él, para que en los meses siguientes el alejamiento sea mensaje de que nuestra amistad se ha terminado. Le diré que no le había contado nada de esto porque no confío en él.
—  ¿y si me entero de que volviste a comunicarte con él?
—  no importará si hay nuevas comunicaciones, carecerán de profundidad y con el tiempo, ambos nos habremos olvidado del otro.
—  ok, te concederé esa oportunidad… la contraseña de la argolla es tu fecha de cumpleaños, tienes mi permiso para quitártela y ya mañana decidiré, dependiendo de cómo te comportes si te la vuelvo a poner o no. Solo una cosa másKame, dime algo seductor.
—  soy completamente suyo, Johnny sama.
Johnny suspiró muy profundo — mata ne— dijo, y colgó.
Kame colgó también y se apuró a quitarse la argolla justo en el instante en que volvieron a tocar a la puerta.
—  Kame ¿sigues ahí?  — Jin se oía angustiado.
— Ya voy. — quedó mirándola unos segundos y tras apagarla, la envolvió en un papel y la guardó en su bolsillo para luego regresársela al jefe. Se lavó la cara con abundante agua helada y tras un vistazo al espejo salió de ahí.
—  ¿Si vas a hacer de comer? — Jin preguntó al tiempo que le mostraba un papel que tenía escrito: “déjame ayudarte, escríbeme lo que pasó”
— Ya se arregló todo — le dijo tomando el papel y arrugándolo — ya no está el micrófono.
— Dijiste que no podías quit…
— Me dio la clave y ya pude… llegamos a un acuerdo…
—  ¿Y me vas a contar?
— Sí, pero después. Ahora vamos a hacer de comer.
Pasó a su lado tan diva como siempre haciéndolo sentir como antaño.
—  Kame…
Logró detenerle el paso, pero no lo hizo voltear, Kame sacó su celular y fingió que revisaba mensajes.
—  Los chicos me dijeron que habías dicho que estabas enamorado de mi.
Kame suspiró, volvió a guardar el teléfono en el bolsillo del pantalón y se giró hacia Jin sólo un poco.
— A mí me dijeron lo mismo de ti, probablemente siguen soñando con el Akame tanto como nuestras fans.
— Entonces ¿no es cierto? — Jin se sintió aliviado con esa respuesta, por alguna razón prefería que las cosas siguieran confusas.
— Uhm, sólo un poco — le regaló un gesto de suma coquetería aunque lo suficientemente exagerado para que Jin no pudiera tomárselo en serio— pero nada como para que te preocupes. — le guiñó un ojo y fue con los demás.

3 comentarios:

  1. ¡no! ¡no te mueras! todavía falta para el final ;)

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  2. las vibracione slo deben de tener muy mal a la tugis!! pobre!!!
    todos soñamos con el akame!!

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