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miércoles, 16 de febrero de 2011

La muñeca de Johnny - Capítulo 10. Kizuna

Kame, tras un momento de no saber qué hacer se decidió por ir a sacar el celular… pero ¿a quién le marcaría? aún sin tener consciente la respuesta sus dedos parecían actuar solos.
— Moshi, moshi — oyó la voz de su padre del otro lado del auricular…
— Hol-a, soy… Kazuya — dijo un tanto temeroso.
—  ¡Ah Kazuya! ¡es Kazuya! — se oyó que le decía a alguien más — ya vamos en camino, es que nos detuvieron porque los perros guardia olieron algo raro en la maleta de Yuichiro y nos retrasamos algunas horas, pero ya casi llegamos…
— ¿Vienen todos?
—Hai, y también vienen unas amigas de tus hermanos y tu madre que nos suplicaron conocerte… espero que eso no moleste a Johnny sama… no se molestará ¿verdad? — se preocupó.
— Ie, ie, no te preocupes… yo le avisaré.
— Ah que alivio, es que ya sabes cómo son las mujeres, oh, hijo, tengo que colgar, pero estamos ahí en un par de horas.
—  Hai, aquí los esperamos… — y oyó que el padre colgaba riendo.
Eso había sido extraño, llevaba años hablándole entre dientes o a gritos y ahora toda esa confianza… ¿de verdad una cosa como esa podía hacer que perdonaran todo lo que antes era insoportable? Se dejó caer en la cama con un profundo suspiro que no logró calmar su angustia y se quedó viendo el techo durante casi 20 minutos con demasiadas ideas en mente. Realmente era difícil confirmar que había cosas poco importantes que de pronto se vuelven más importantes que las que definitivamente lo son. ¿O en realidad el éxito profesional y el matrimonio como obligación social eran más importantes que los sentimientos? ¿dependía de él la felicidad de tantas personas como había dicho Johnny sama? Parecía que sí, los johnnys junior, las fans, su familia… no estaba tan seguro si los senpais, pero toda la demás gente que el jefe había mencionado definitivamente se sentiría traicionada si el optaba por la propuesta de Jin, incluso Jin, porque Johnny se desquitaría sin duda y no quería imaginar de qué manera.
Entonces, alguien tocó quedito a la puerta haciéndolo incorporarse.
— ¿hai? — preguntó esperando que el visitante entrara. — ¡Junno! hola… — se sorprendió de que fuera él.
—  Kame… estás mejor — entró arrastrando los pies, con obvio gesto de malhumor. — me alegro… — dijo poco convincente.
—  ¿Pasa algo? ¿tú estás bien?
— No, hasta que no sepa qué vas a decidir — Junno de pronto era de una seriedad escalofriante — Johnny le dijo a mi hermana que si salías vestido con un kimono empezara a planear su boda, pero que si salías con ropa común, mejor se olvidara de ti… no sé qué habló contigo, pero… bueno, quiero saber … y no es que te esté condicionando mi amistad, sólo que…
Kame miró los cubre trajes y tomó mucho aire.
— Si la felicidad propia es una decisión, como dice Jin — pensó en voz alta — entonces tendríamos que ser capaces de encontrarla en cualquier circunstancia, sin importar lo adversa que esta fuera. Y en ese caso… ¿hay alguna diferencia entre el kimono y la ropa común? — Kame se acercó a los cubre trajes.
—  ¿Qué vas a decidir?
— Lo sabes Junno…
— ¿Y a él qué le dirás?
— Que estoy muy agradecido de que me haya contado de esos lugares que están más allá del mar…
— Tú has ido a esos lugares y no son así como Jin los describe…
— Precisamente por eso Junno, es que le estoy agradecido.  — y con mano temblorosa abrió el cierre de aquel que tenía el kimono dentro.
Junno peló los ojos al verlo, era una hermosa seda negra con flores en tonos grises, cruzadas por espadas.
— ¡Sugoi! — gritó emocionado — ¡Es realmente bonito!
Y Kame cerró los ojos asaltado por el recuerdo de ese atuendo.
Todavía pertenecía a los juniors, eran tiempos de bromas pesadas y cochinadas, días de papeles mojados sobre otros chicos dormidos y de juegos de escondidillas cuando llegaban las horas de los ensayos. Y Jin, aunque más grande, se la pasaba con él de aquí a allá armando planes macabros para molestar a Pi y a Ryo.
— Vamos a hacer que Johnny los castigue como el otro día ¿quieres?
Y Kame siempre sonreía y le seguía la corriente.
— Tú, vas a entrar a la oficina de Johnny sama mientras yo lo distraigo — planeaba Jin —y una vez ahí fíjate en el vestidor del fondo, estoy seguro de que ahí guardó las katanas que le vimos el otro día, sácalas y las vamos a esconder en el cuarto de Pi, será muy divertido.
— ¡Hai! — había contestado Kame muy decidido y seguido a Jin por los pasillos para hacer la travesura.
Escurridizo, mientras Jin entretenía a Johnny como era el plan, pronto llegó al vestidor y… sí, ahí estaban las katanas, pero ni siquiera las vio, porque en un perchero junto a un enorme espejo estaba colgado un kimono de hermosa seda negra con flores cruzadas por espadas en tonos grises, y sus ojos, sus manos, se sintieron de tal manera atraídos hacia esa prenda que olvidó por qué estaba ahí. Embelesado, descolgó el kimono y se lo puso, modelando después frente al espejo con gran orgullo, mientras recordaba los cuentos de geishas y samuráis que le contaba su abuela cuando iba a visitarla.
Y ahí estaba, totalmente extraviado en sus imaginaciones, cuando una voz muy ronca lo sacó de su ensimismamiento.
—  ¿Te gusta? — Johnny lo hizo voltear hacia la puerta y Kame descubrió que Jin a un lado del jefe parecía muy asustado de cómo éste lo traía agarrado. Sin embargo, el gesto de Johnny más que enojado parecía curioso.
— Gomen… — Kame iba a quitarse el kimono, pero Johnny soltó a Jin indicándole que se quedara quieto donde estaba y se acercó inmovilizándolo.
— No te lo quites, me gusta cómo te queda… — obviamente era una burla, porque el kimono le quedaba realmente grande. — y me gusta también lo que hacías con él — se lo cerró por la cintura y le acomodó la parte del cuello para luego recogerle el cabello con una de sus manos haciéndolo inclinar la cabeza hacia atrás.  — iba a preguntarte que hacías aquí, pero al entrar y verlo, se me ha quitado el enojo… tal vez puedas venir más seguido y modelar para mi.
Y a Kame, atrapado por la mano que le atrapaba, sólo se le ocurrió conceder.
—  Hai — dijo, provocando la sonrisa del captor.
— Este kimono — explicó Johnny — es algo especial para mí, perteneció a un muy buen amigo mío… tiene un precio de casi 50 millones de yenes… todas las flores y las espadas, fueron bordadas a mano. Para que sepas el valor de eso, te diré que bordar en seda es realmente difícil, así que la confección de esta prenda debió de significar muchos años en muchas manos muy finas y expertas. Desde mi amigo, no he visto a alguien que lo porte con tal orgullo como el que vi en tu rostro cuando entré…  — y entonces lo soltó — bien, ya puedes quitártelo — se volteó para otro lado — y ven aquí mañana, tengo varios kimonos con historia que podemos probarte, Kame chan— lo miró de reojo para ver cómo reaccionaba… esa, fue la primera vez que le llamó de aquella manera, con el diminutivo, y con el “chan”, claro… antes sólo Jin, le decía así.
—  ¿Significa algo para ti? — preguntó Junno al ver el gesto de Kame.
— Ie, ie, sólo que es realmente bonito como dices… —y suspiró quedando unos segundos en silencio sin poder dejar de ver el kimono y realmente sobresaltándose cuando Jin entró a la habitación sin tocar.
—  ¿y eso? ¡eso! — Jin también reconoció el kimono — ¿qué hace eso aquí?
— etooo — Kame se humedeció los labios — Johnny me dijo que si decido quedarme debo vestirlo…
— Ah, ya veo… — desvió la vista — entonces si te dejó decidir, y aún así… ¡increible!... pues… en definitiva te quedará mucho mejor ahora… — dijo sin ganas y fue a sentarse a la cama.
— ¿Tú ya conocías ese kimono? — Junno preguntó extrañado.
— Que si no — Jin dejó salir una risa forzada — digamos que no es la primera vez que me lo encuentro seduciendo a Kame.
— Johnny sama habló con mucha sinceridad de lo que me ofrecía si me quedaba— Kame trataba de… ¿justificarse?
— ¿sinceridad? — pero Jin no creería tal cosa —  ¡ja! ¿acaso también te recordó que de quedarte tendrás que seguir siendo su…?
—  Hai, también lo dijo. — Kame bajó la mirada.
— ¿Y de todas formas esa es tu opción? — Jin señaló el kimono perplejo.
— Siempre te ha molestado, pero… — Kame tragaba saliva con dificultad — Jin, la JE es lo único que… tengo.
— Yo también, Kame y eso no me ha detenido para vivir la vida como yo quiero y no como quiere ese señor, pero está bien, siendo sincero ya sabía que tu opción sería quedarte. Ahora es difícil que te tomes en serio cualquier otra posibilidad porque estás en un punto muy alto en tu carrera, eres senpai, el favorito del jefe…
—  ¿Favorito? ¿tú también piensas eso?
— No conozco a nadie más a quien le haya regalado un kimono con tanto significado para él… y si lo hubieras visto ayer cuando te desmayaste… — rio una vez más sin ganas — es muy claro Kame, Johnny sama está realmente encantado contigo. — y tras decir eso se volteó hacia Junno — ¿nos das unos minutos Taguchi? — le pidió que saliera del cuarto y Junno asintió de inmediato y se fue de ahí temiendo que Jin fuera hacer a Kame cambiar de opinión.
Kame fue a sentarse a un lado de Jin en la cama realmente entristecido, pues presentía que en cuanto se pusiera el dichoso kimono acabaría de perder todo su respeto. Y Jin girándose un poco y poniéndole una mano en el hombro trató de convencerlo de que las cosas estarían bien aunque ni él mismo lo creía.
— De verdad no te entiendo Kame, y todavía guardo la esperanza de que un día dejes que tus ojos vean más allá de Japón, pero… siempre estaré ahí si me necesitas ¿ok? — le revolvió el cabello y luego quedó pensativo un instante— realmente quisiera que pudieras establecer otro tipo de relación con Johnny, si yo lo hice no veo por qué no puedas hacerlo tú.
Y Kame lo miró a los ojos sintiendo algo parecido al alivio de que Jin realmente hubiera podido establecer otro tipo de relación con él jefe.
— ¿De verdad todo está bien entre tú y él? — preguntó.
— Sí, hace mucho que conocemos nuestras mutuas dinámicas, las cosas entre él y yo cambiaron desde que salí de KAT TUN, Kame… Ahora, tenemos una relación mucho más sana… y recientemente, no sé, como que lo entendió mejor, hace aproximadamente un mes que no me cita a horas extrañas ni para sus juegos perversos, y aún cuando nos peleamos, a veces muy fuerte como anoche, luego podemos hablar como adultos, eso está bien…
— ¿Un mes? — Kame preguntó con voz ahogada, pero no esperaba respuesta. Oir a Jin decir eso le hizo pensar que entonces sí había valido la pena el sacrificio. “Si Johnny está contento, KAT TUN tendrá trabajo y Jin estará bien” llevaba ese mes repitiéndoselo sin haberlo creído del todo, pero Jin estaba confirmándole que así era. Y eso, sí era realmente importante, aún cuando tuviera que casarse o cumplir los caprichos del jefe y parecer ante todos una marioneta, si además de que su familia, sus fans, los juniors y KAT TUN iban a estar bien, Jin, podría vivir en paz, entonces… sí, definitivamente tendría la fuerza para aceptar cualquier papel que Johnny le pidiera con una gran sonrisa.
— Más o menos — Jin contestó y paternal le hizo una caricia a Kame en el rostro intentando un ánimo más dulce — ¿qué tanto piensas? — le preguntó.
— etoooo… voy a… ponerme el kimono — le contestó — ¿tú y yo estaremos bien?
— Como siempre  Kame, si después de todo lo que todavía muchos dicen que me has hecho seguimos siendo amigos, no veo por qué ahora que no me has hecho nada tendría que ser diferente — rió — Seguirá siendo así, porque… tú y yo — levantó su dedo meñique mostrándoselo a  Kame — tenemos un lazo irrompible ¿recuerdas?
Kame levantó su dedo meñique también y lo enlazó al de Jin conmovido. Ambos cantaban Kizuna en sus mentes…
Y Johnny, que espiaba esa escena, se puso realmente furioso al comprobar que como Mary, su hermana, había predicho, Kame no se había quebrado y seguía dispuesto a lo absurdo, y peor, aún protegiendo esa "mil veces maldita relación del mil veces endemoniado AKame".

6 comentarios:

  1. esto me llego al kokoro xD

    oiiiiiiii esto lo subieste el 16 sube la conti de una vez para empezar a chillar, buuuuuu

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  2. por cierto gracias x el esfuerzo.

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  3. que linda la historia del kimono!!!
    y jin con lo del kisuna!!!
    ese johnny, ahora es miron!!
    que bien que por lo menos si kame se pone el kimono a jin no le pase nada..demo mi no estar muy segura de eso...kame no que aconsejarte!!! solo toma lo que para vos sea lo mejor y correcto!!
    chuuuueda!!
    y espero la conti!!!

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  4. sara como q escoja lo q es mejor y correcto, kamebaka esta haciendo todo esto x jin, ¬¬ hay q darle un zape al jin para q se de cuenta snifff

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  5. Oh gracias, si me he tardado un poco, pero ya está el 11 y sólo falta el final... les adelanto que habrá 2 finales, uno feliz y uno no tan feliz, jejeje. El que no es feliz es porque en realidad esta historia sigue y sigue y sigue, pero la continuación tendrá otro título y quizá otra página o no sé, ya veré cómo lo organizo, así que, bueno... espero que les guste.
    En la continuación (después del final no tan feliz) sí hay lemon akame, y aunque sigue un poco el conflicto con Johnny en realidad ya está concentrado en otro tema... pero bueno, esa es otra historia, esta se acaba en el capítulo que sigue que como ya dije, serán 2, para que elijan el que más les guste =)

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  6. uhuuuy que lio para leerte!! jejeje!!!

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