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jueves, 3 de febrero de 2011

La muñeca de Johnny - Capítulo 4. Inicio del viaje

— Hai, Jin… — Kame se sintió verdaderamente nervioso al pírlo ¿hace cuanto que no se veían? — ¿cómo estás?
— Felizmente sorprendido… — Jin se rió — ¿tú estás bien?
— Hai, Hai… — Kame trataba de controlarse ante el resto de KAT-TUN pero no lo lograba del todo — estoy bien, sólo que…
Y entonces, alguien tocó a la puerta de la habitación haciendo a Kame cerrar los ojos y respirar profundo sabiendo que se trataba de nuevos problemas.
— iremos a casa de Junno en Osaka — continuó — los cinco juntos y queríamos ver si querías ir con nosotros…
Volvieron a  tocar.
— ¿Abro? — preguntó Junno ante las miradas tensas de todos.
Kame asintió con el corazón en la boca al aún no recibir respuesta alguna de Jin.
— Etooo… ¿y cuándo? — por fin dijo algo.
— Ahora…
— ¿Ahora? Kame, pero…
— Te marco para confirmar ¡bye! — dijo con voz apresurada y colgó el teléfono al descubrir que Tackey de pie en la puerta lo miraba de arriba abajo con las cejas subidas y la boca entreabierta.
— ¿Sabes por qué vine? —preguntó incisivo viendo como Kame guardaba el teléfono y bajaba la vista…
— Hai…
— Ok, entonces acompáñame, Johnny sama aún no lo sabe, pero si me cumples un capricho no lo sabrá…
Kame levantó la mirada muy lentamente sin creer lo que oía…
El resto de los KAT-TUN se mantenían a la expectativa y en silencio lanzando reojos a Ueda que parecía haber acertado en lo de que Kame tenía prohibido hablar con Jin.
—  ¿Capricho?
— Nn, hace tiempo que pensé que si un día pasaba esto te pediría algo de lo que tengo curiosidad y deseo…
— ¿Y qué es ese algo? — la esperaanza brilló en sus ojos.
— De verdad estás muy preocupado de que Johnny se entere… interesante… entonces tal vez podría ir un poco más allá aún… — logró hacerlo sentir no miedo — ven, vamos allá afuera.
Dando un trago de saliva que le supo amargo Kame miró de reojo al resto de sus compañeros que como siempre sólo se mostraban juiciosos sin decir nada.
— Pero… — lo dudó un segundo (no debería haberlo hecho)
— ¿Qué? ¿lo digo frente a ellos? Bien… tengo mucha curiosidad de sentir de qué se trata el poder de Johnny sama… me gustaría que… —se acomodó la mano en el cinturón mostrándole a Kame su entrepierna— me satisficieras un poco…
Kame sintió que el rubor le quemaba las mejillas y que le partían en dos los adentros con esa petición, mucho más cuando se dio cuenta de que todos los KAT-TUN seguían en silencio esperando a ver qué respondía.
Entonces, Tackey le hizo una seña para instarlo a que saliera.
— Johnny me ha platicado lo bueno que eres haciendo eso, así que… quiero probar.
Y los demás seguían sin decir palabra y sólo mirando ¿era posible?
¿O qué Kame chan? ¿vas a echar por la borda todo? Johnny ya te dijo lo que pasaría si hacías esa llamada… sabes que no mintió y aún así, te arriesgaste… ¿lo harás de nuevo?
Kame , sumamente agitado, se inclinó ante el senpai.
— Sumimasen Takisawa senpai…yo…
—  Sal de una maldita vez — pero éste no tenía ganas de ser amable.
A Kouki, Maru, Junno, y sí, también, Ueda no les gustaba ver a Kame así, pero siguieron sin decir nada, ahí, sólo mirando.
Kame se incorporó lentamente, toda la luz de sus ojos estaba apagada y su cuerpo se sumía en escalofríos. Y así, salió de la habitación con el senpai detrás.
— Muy bien, ahora volvemos. — les dijo a los demás antes de cerrar la puerta.
— Increiblemente inesperado que Tackey se comporte de esa manera… — comentó maru realmente sorprendido.
— Nunca pensé que… — Junno no pudo acabar la frase.
— Quizá sienta un poco de celos por la atención que Johnny le da a Kame… — Kouki supuso.
— O como lo dijo — Ueda se recargó en el respaldo del sillón — sólo estaba esperando una oportunidad, pero lo curioso es que Kazuya haya ido con él ¿tan malo es que Johnny sama se entere de que le marcó a Jin? Apenas puedo imaginar con qué castigo lo amenazó…
—  Probablemente con despedirlo — aventuró Maru.
— Pero Johnny no va a despedir a Kame nunca. — Kouki estaba seguro de ello.
— Eso es cierto… — Ueda lo secundó —  si no lo hizo durante años ni con él ni con Jin, ahora es imposible que pase, porque ahora ellos son mucho más populares.
— Tal vez lo amenazó con algo más feo… — Junno no podía imaginar qué, pero cualquier cosa más fea que esa sería realmente terrible.
— O tal vez — Ueda volvió a su molestia — como les decía el otro día, a Kazuya simplemente le fascina que lo traten así.
Y la puerta volvió a abrirse dejando ver a Tackey que traía a Kame de un brazo y que riendo lo guiaba a sentarse en el sillón donde estaba antes.
— Eso es Kame, buen niño —   le dijo   imponente disfrutando la mirada baja de éste ante él y las curiosas expresiones del resto de los miembros del grupo — espero que hayas entendido cuál es tu lugar, y que no importa lo mucho que te prefiera Johnny, sigo siendo muy superior a ti…  — le dijo— yo soy quien escucha cada llamada que haces por ese celular y quien quien le habla bien o mal de ti a Johnny y quien puede bajar su furia cuando me haces feliz o subirla si me desobedeces. Y será así de simple Kame chan, si tus amigos o tú mencionan cualquier detalle de lo que pasó hoy, le diré que le hablaste a Jin y no volverás a ver la luz del día, si en cambio, me prometes que serás bueno conmigo, incluso haré lo posible para que Jin vaya con ustedes a ese viaje que tanto quieren…
—  ¿De verdad? — A Ueda emocionado pareció olvidársele lo que había ocurrido, lo cual fue otro golpe para Kame.
— Así es Ueda kun, tal vez quieras pedirle a tu “amigo” que me lo prometa de una vez…
— ¿Qué quieres que te prometa? — preguntó Kame adelantándose a cualquier comentario.
— Que cada vez que recibas un mensaje en tu teléfono que diga Takisawa sama, vendrás a darme este grandioso gusto ¿qué dices Kame, harás feliz a Tackey?
Kame asintió apenas y luego susurró un “Hai” que alegró mucho a Tackey y ante los ojos azorados de todos también a Ueda.
Y entonces, el snepai se despidió y salió de ahí con su sonrisa de siempre cerrando la puerta tras de sí. Kame se levantó con un poco de trabajo y sin atreverse a mirar a ninguno, se metió de nueva cuenta al baño. Después de lavarse, estuvo casi 10 minutos frente al espejo con las manos recargadas en el lavadero, sí, de la misma forma que lo había encontrado Junno en el baño del piso de arriba… y cuando hubo llegado, tras mucho respirar y repetirse que debía aguantar por KAT TUN y por Jin y por su carrera, a ese punto en el que podía volver a las actuaciones, salió otra vez y antes de que alguien dijera algo, tomó el teléfono y le marcó a Jin.
— Moshi moshi? ¿Kame?
—  Hai… — aún tenía la mirada extraviada – perdón que te colgué es que llegó una persona…
— No te preocupes… ¿y qué pasó? ¿todo bien?
— Hai, todo… ¿qué dices? ¿vendrás con nosotros?
—  No he logrado comunicarme con Johnny, y qué hacer, hay que pedirle permiso, pero no creo que haya problema… le diré que quien me habló fue Junno ¿está bien? Digo por lo que me contaste que…
—  Hai, está bien… — lo interrumpió un tanto preocupado de que Tackey interpretara esas palabras — entonces ¿nos hablas cuando sepas?
—  Hai, les hablo en cuanto encuentre a Johnny ¿están en la empresa?
— Nnn, sí, en mi habitación.
—  Ok, entonces, cuando ande por ahí les hablo y ya nos vemos en el coche o algo así ¿está bien?
—  Hai, perfecto…
— ok, al rato nos vemos… bye bye, Kame…
— bye Jin.
Y colgó el teléfono esperando con un reojo sobre la puerta que Tackey volviera a aparecer, pero el senpai pareció que estaba distraído o algo así porque no dio señales de vida.
Entonces Kame se atrevió a levantar la vista para ver los gestos de los demás KAT-TUN, todos, incluso el de Junno eran de una seriedad temible.
—  ¿Y entonces sí te prohibieron hablarle a Jin? — Maru fue el primero en hablar.
— Algo así… — Kame supo que no podía ocultarlo más.
— Y ¿qué dijo Johnny que pasaría cuando lo hicieras? — Kouki temía por él.
— Dijo… — tuvo que tomar aire para contestar ¡era demasiado absurdo! — que me vendería a unas personas de mucho dinero fuera de Japón.
— ¿Quéeeeeeeeeee? — pero por muy absurdo que sonara, pareció que  todos lo creían capaz.
— Nnn,  aparentemente la oferta que le hicieron es impresionante, si fallo en cualquier cosa…
— Pero ¿puede hacer eso? — Kouki dudó.
— No lo sé… yo varias veces he hablado con abogados, con distinta gente… y todos dicen que si me niego a cualquier cosa, acabaré en la cárcel por incumplimiento de contrato, hay unas cláusulas ahí que... en fin, serían muchos años sin ver la luz del sol.  Johnny sama dijo que eso pasaría si lo hiciera enojar demasiado… no lo sé… quisiera creer que es imposible, pero todo indica que puede pasar ¿oyeron lo de Tamamura? Bueno, según lo que yo sé él nisiquiera conocía a la niña esa que dicen que violó.
— ¿Y aún así le marcaste a Jin?  —  Ueda regresó a todos a la realidad — ¿Estás muy enamorado o muy idiota?
— Mmm, ambas cosas quizás… — Kame cerró los ojos pensando en que de verdad sonaba tonto lo que había hecho; pero por alguna razón que no comprendía, aunque ahí en ese mundo donde vivían era común que pasara, los demás decidieron no darle importancia a lo que acababa de contarles sobre la amenaza de Johnny y se concentraron en lo que había dicho respecto a JIn.
— ¿Quéeee? — exclamaron realmente chismosos.
—  ¿Estás hablando en serio? — preguntó Maru,
—  ¿sigues enamorado? — Kouki.
—  ¡Sigues! O sea ¿cómo?  — incluso Ueda — Entonces ¿por fin aceptas que por Jin te quitas el pellejo desde que lo conociste?
— Ueda, no jodas… — Maru le discutió.
—  ¿Yo?  — pero estaba realmente ofendido — ¡que no joda él!
—  no, momento…  — Kame trató de bajar toda esa efuoria — no debería estar diciendo todo esto…
— Pero si ya lo dijiste Kame… ¿ya sabe Jin lo que sientes por él? — Kouki siguió.
—  Jin y yo… — quería decir algo que desviara esa conversación —  sólo somos amigos, siempre lo hemos sido, nunca ha habido algo más…
— Kamenashi… — pero Ueda no lo dejaría — ¡te acostaste con él!
— Sí, pero hace mucho, y fue un engaño… sus sentimientos nunca han sido de ese tipo.
— Si Jin va al viaje con nosotros tendrás que decirle todo, Kame, será un momento bueno para eso. — opinó Nakamaru muy serio.
— No,  a ver basta, yo… a Jin… no quiero incomodarlo … les suplico que ustedes no le digan lo que ha pasado hoy, porque nada de esto tiene que ver con él, soy yo el que se metió hasta el cuello en estas complicaciones y no quiero verlo involucrado.
En eso el teléfono de Kame volvió a sonar y tras una pausa contestó…
— ¿Jin? ¿qué pasó?
Pero del otro lado, una voz lo hizo casi desmayarse…
— No, no soy Jin.
— ¡Johnny sama! — Kame le reconoció la voz.
Al oír ese nombre todos los KAT-TUN se quedaron paralizados, incluyendo a Kame que pareció convertirse en fantasma de lo pálido que se puso.
— Así es, Kame chan, estoy aquí con Jin y me acabo de enterar de que fue invitado por ti a un viaje con KAT-TUN…
— Etoooo —  su gesto se descompuso por completo. — yo…
— Tú, endemoniada garrapata, estás metido en serios problemas… y Takisawa también, te advierto. Ahora escúchame muy bien, diles a los demás que un coche los está esperando y vayan a subirse, ese auto vendrá aquí por Jin y luego los llevará a Osaka, ya hablé con los padres de Junno e hice un trato con ellos que me placerá infinitamente comunicarte una vez que estemos allá. Yo llegaré mañana temprano con esas noticias. Y sí,  he pensado que tu carrera se ha terminado Kamenashi, te lo dejé muy claro y aún así me desobedeciste.
— ¡Johnny sama!
— Ey basta, nada de súplicas estúpidas… todavía tendrás una oportunidad de conseguir mi perdón, así que vístete bonito, arregla tu cabello y ve a subirte a ese carro.
— Hai
— Y llévate un traje, porque vamos a jugar a que somos personas decentes… ¿harás todo lo posible para que te perdone?
— Hai
— Muy bien, entonces voy a comunicarte con Jin, dile que estás muy contento de que vaya con ustedes porque para ti es muy importante lo que sucederá allá y necesitas que esté contigo. ¿queda claro?
— Hai
— ok, ¿Jin? ¡ven aquí! Es Kame…
—  ¿Kame? — Jin se oía desconcertado y hasta asustado — ¿qué pasó? ¿Te habló Johnny de mi teléfono? ¡¿pero cómo?! ¿por qué? ¿estás bien? ¿qué está pasando?
— Nnnn — Kame tuvo que esforzarse para conseguir el papel que Johnny había pedido —  todo está bien Jin.
Al oír el nombre de Jin los KAT-TUN abrieron sus bocas y ojos sin comprender nada…
—  ¿qué te dijo? — preguntó Jin presintiendo que las cosas no estaban ni cercanamente bien como Kame decía.
—  Etooo… nada, me preguntó que por qué te había llamado y… bueno cuando le conté me dijo que podrías venir con nosotros.
—  ¿Ah sí?  — eso sonaba a mentira — Pues ¿qué va a pasar?
— Ja, — Kame logró fingir la risa —  ya verás, algo importante, por eso quería que vinieras, ahora estoy muy contento de que puedas estar ahí.
—  ¿No vas a decirme ahora?
—  No, no, mejor cuando estemos allá… ¿de acuerdo? Es que me gustaría decírtelo en persona y de manera apropiada…
—  ¡Cuánto misterio! Okey, entonces nos vemos en un rato ¿seguro que todo está bien?
— Hai, todo está bien.
—  No te creo, pero en fin, al rato platicamos…
— Hai, hasta al rato, bye bye Jin.
—  Bye Kame… — dijo con poco ánimo.
Y ambos colgaron.
— Ahora sí estás jodido Kamenashi… — opinó Ueda.
—  ¿Qué fue todo eso? ¿Johnny te perdonará? — Kouki estaba preocupado.
—  Kame ¿qué pasó? — Maru también.
— No te va a hacer eso que dijiste que te dijo que te haría ¿verdad? — y Junno.
— Seguramente así como Takisawa senpai escucha mis conversaciones, alguien escucha las suyas…— pensó Kame en voz alta.
— Alguien que por cierto te odia muy cabrón — hizo ver Ueda.
— No serás tú ¿verdad? — Kouki lo enfrentó.
— Ah mira puede ser, pero no — contestó éste malhumorado.
— Pero ¿qué pasó Kamenashi? ¿qué carajos te dijo Johnny? — Maru quería explicaciones.
— Además seguro hay alguien que escucha las conversaciones de Jin… — Junno concluyó sus penamientos también en voz alta.
— Etooo… — Kame volvió a tomar aire —  habló de una oportunidad… y, pues es hora de irnos, un coche nos está esperando.
— Ya no iremos a Osaka ¿verdad? — Junno parecía entristecido.
— Sí, sí iremos — Kame volvió a preguntarse porqué lso pensamientos de esos chicos se dispersaban tan fácilmente — pasaremos por Jin y de ahí a tu casa… dijo algo de que había hablado con tus papás …
— ¿con mis papás?  — Junno sonrió — ¿así que también estarán ellos ahí? ¡Qué alegría!
— Pero bueno — Ueda se levantó y miró al espejo — como no queremos que Johnny se enoje más, mejor vámonos de una vez — dijo después yendo hacia la puerta.

3 comentarios:

  1. eeeto seguro q al final sale q este es un sueño q tiene el tontin de kame x comerce algo rancio verdad?

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  2. que lindo kame confeso su amor por jin!!!
    xio como que es un sueño??
    mejor no que sea así de verdad y jin le perdone todo!!!

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