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martes, 15 de febrero de 2011

La muñeca de Johnny - Capítulo 8. Tras el desmayo

En una habitación a media luz, dentro de la casa en Osaka, Johnny caminaba como león enjaulado suspirando una y dos veces en cada recorrido de pared a pared y Mary, su hermana, lo veía con ánimo ennegrecido.
— Te dije que no funcionaría — dijo Mary — antes muerto, por llamarle de alguna manera a ese desmayo. Si lo llevas más al borde acabarás perdiéndolos a ambos.
— Déjame en paz — Johnny no quería escucharla — el doctor dijo que no era nada, en cuanto despierte, verás que bastará un poco más de presión, y los dos cederán.
— ¿Por qué estás tan obsesionado? Sería más fácil recurrir al contrato que tienes firmado con él.
— Yo los conozco mejor que tú, hermana, confía en mí, verás que será como yo digo.
— Le das demasiadas vueltas, todo se arreglaría con que amenazaras a Kamenashi con correrlo. Con eso, te apuesto el alma, se derrumbaría totalmente.
— Necesito un pretexto para eso…
— Has tenido varios.
— Pero además no quiero, me conviene mucho más que Akanishi vea todo lo que es capaz de hacer Kamenashi por mí.
— No veo por qué te conviene, pero tampoco es que quiera tus explicaciones. Sólo voy a pedirte algo, no puedo permitir que esto se alargue y regresemos a Tokio sin definirlo, hay miles de negocios que arreglar como para estar aquí perdiendo el tiempo con tus fantasías con esos dos. Si tus planes no funcionan, mañana en la noche terminarás con esto usando cualquier pretexto que se te presente, y si no, lo haré yo misma. Creo que ya has tenido oportunidades suficientes y seguimos igual que hace un mes, o peor, porque no sólo no has logrado nada, sino que ahora hasta ha sido capaz de…
— Kamenashi se rendirá antes de firmar ese compromiso de matrimonio, verás que sí. — Johnny la interrumpió enojado.
— No lo hará… y es la última vez que te lo digo, apenas lo confirmes, le das punto final a esta historia. — Mary se levantó y pasó altiva a un lado de su hermano para luego salir de la habitación.

…………………………………..
Y a la par, en esa parte toda arbolada detrás de casa de Junno, desde donde podía verse la alberca, en una banca de piedra junto a un rosal, Jin se quejaba con Yamapi.
— No, no quiero oír más tus historias. — le decía — me da pena ser tu amigo con esas cosas que dices.
— Jin, no me digas eso, yo siempre te he querido mucho y solo me preocupo por ti. Tú viviste en carne propia lo que significa relacionarse con Kamenashi… No te estoy inventando nada.  Él te engañó para volverse famoso. ¿Ya no te acuerdas de todo lo que pasó?
— Eso fue hace mucho y no fue …
— ¡Sí! ¡Pero él no ha cambiado nada!  — lo interrumpió — ¿no viste cómo se contoneaba frente a Johnny?
— Hay muchos que lo hacen.
— Insultó a tu mamá, le dijo que era una persona ordinaria y que se aprovechaba de tu éxito.
— sou desu ka.
— Hai, y luego, apenas apareciste, se convirtió de nuevo en esa “desafortunada víctima” que  a todos conmueve ¿y qué pasó al final? Que acabaste peleándote con Johnny sama y poniendo en riesgo tu sueño, mientras él… ¿tú sabes lo que va a pasar? El va a seguir aquí tan contento siendo un idol perfecto mientras tú te vas al caño.
— Lo haces ver como un monstruo… Kame no es así.
— ¿Quieres apostar? — Yamapi estaba realmente molesto.
— No, lo que quiero es que te calles. — Jin se levantó y fue hacia la casa dejando a Yamapi trabado de furia.

……………………………………….
— ¡Akanishi! — la voz de Johnny lo detuvo a un paso de entrar a la habitación donde Kame dormía — ven aquí necesitamos hablar. — le indicó con su índice que entrara a otra de las habitaciones.
— Hai — Jin concedió.

………………………………………
A la tarde siguiente, cuando Kame despertó estaba solo en una habitación de la casa de Junno a la que no había entrado antes. Las cortinas eran gruesas y no dejaban ver si era de día o de noche. Sobre un buró había una pequeña lámpara prendida. Se incorporó para quedar sentado en la cama y se dolió de la muñeca, parecía que se había pegado. ¿Cómo había llegado ahí? No, aún más ¿dónde era ahí? Estaba claro que no conocía el lugar, pero tampoco lograba recordar qué había pasado antes de dormirse…
De pronto la puerta se abrió y ¡ah! ¿era la hermana de Junno? Sí, ahora recordaba. La chica entró con una charola en las manos la cual casi tira cuando vio que Kame estaba despierto y levantado.
—  ¡Oh! Sumimasen! — dijo muy apenada retrocediendo torpemente.
—  ¡No espérate, no te vayas! — la detuvo antes de que saliera.
— No sabía que ya habías despertado, perdón por entrar sin tocar…
— No te preocupes — la veía fijamente preguntándose qué habría pasado afuera ¿qué día era? ¿Cuándo había llegado esa chica? ¿qué cosa se había decidido? ¿se habrían matado Jin y Johnny sama? ¿y cómo y por qué él se había dormido? ¿un desmayo? — etooo… — decidió preguntarle a ella…
—  ¿Sí?
— Tú sabes si… ¿me desmayé?
—  Hai, ayer, pero el doctor dijo que despertarías solo cuando hubieras descansado… y tenía razón — sonrió un poco tonta.
—  Uhm ¿el doctor?
— Ee, vino a verte un doctor, Johnny sama y Akanishi san estaban muy preocupados por ti. — le ofreció el té que le había llevado.
— Arigatou — lo tomó con la mano que no le dolía. — y… ¿ellos siguen aquí?
—  Hai, algunos salieron a cazar pájaros y otros andan por ahí, todos los hombres, sólo nos quedamos las mujeres para hacer de comer y encargarnos de ti…
—  ¿A cazar? — era difícil de creer y de entender esa información.
— Sí, pájaros, no sé qué clase de ellos, pero eso dijeron…
—  Uhm y… ¿esta es tu habitación?
— Ie, es sólo un cuarto de invitados.
— Oh, ya veo… perdón que haga tantas preguntas, pero… ¿vinieron mis padres?
—  Todavía no, Johnny sama nos dijo que vendrían en la noche, parece que tuvieron problemas con  el tren.
Kame se quedó pensando qué significaba todo eso, si sí irían ¿quería decir que todo seguía en pie? Volvió a sentirse cansado.
—  ¿Quieres algo de comer? — preguntó ella — Debes estar hambriento, desde ayer en la tarde no comes nada…
— Uhm, Hai, arigatou…
—  Ahora regreso — y la chica salió apresurada en busca de alimento.
Kame se levantó y se dio cuenta que también le dolía un tobillo, quizá se lo había torcido a la hora del desmayo. Se estiró con algunos ejercicios y buscó su ropa, pues traía puesta una pijama rosa de seda que le quedaba bastante grande, pero no, por ningún lado parecía haber algo que ponerse, su maleta no estaba ahí, ni la ropa que traía el día anterior y los armarios estaban vacíos, así que decidió correr la cortina y asomarse hacia fuera… por la luz probablemente eran las dos o tres de la tarde y se veía la alberca, junto a ésta Ueda, Jin y Koki tomaban el sol.
En eso la puerta de la habitación se abrió de nuevo y entró una señora que Kame no conocía, o más bien, no se acordaba de ella.
— Ah ya despertaste, con razón Yoko chan estaba tan nerviosa… ¿te sientes mejor?
Kame la saludó formal tratando de localizarla en su memoria.
—  Hai, arigatou. — ¿era la mamá de Junno? No, ella no era tan elegante…
— Ahora va a traerte algo de comer y perdón que no te traiga ropa, pero Johnny sama dejó instrucciones de que él mismo te la traería cuando despertaras.
— Oh, muy bien, no se preocupe…
—  Le avisaré porque estaba muy preocupado por ti.
— Hai, arigatougozaimasu.
— Ie, doitashimashite— sonrió y salió del cuarto.
Kame volvió a asomarse a la ventana y vio que la hermana de Junno estaba ahí haciendo reverencias ante Jin, probablemente avisándole que él ya había despertado, porque Jin se quitó los lentes de sol para prestarle atención y dejó la revista que leía a un lado levantándose para dirigirse hacia la casa con la chica detrás.
Kame se sentó en la cama a esperar que llegaran lo cual no tardó mucho, la puerta se abrió y entró Jin con un plato en la mano.
—  hello, ohayou gozaimasu! —venía sonriendo — ¿descansaste? — se sentó a su lado en la cama y le ofreció el plato de comida con un par de palillos.
— Oh, hai, arigatou
— ¡Qué maldito susto nos diste!
—  ¿Me desmayé?
— Sí, hasta el suelo. Y hubieras visto como se puso Johnny, nunca lo había visto tan nervioso.
—  ¿Johnny?
—  Hai, parece que después de todo te tiene un aprecio verdadero… de inmediato me hizo traerte aquí y le habló a su doctor personal para que viniera a verte, porque te pusimos alcohol en la nariz y agua fría en la frente y no despertabas.
—  ¿Tanto así? gomen— se apenó un poco.
— Pero el doctor dijo que sólo habías tenido un exceso de cansancio y que después de dormir estarías bien, parece que no se equivocó…
— Me duelen la muñeca y el tobillo…
— Pues por el santo trancazo que te diste, hermano…
Kame sintió una sombra en la puerta y al voltear vio por la rendija que Yoko estaba ahí del otro lado sin atreverse a entrar.
— Está muy nerviosa, me preguntó si te gustaban los kimonos… — comentó Jin de pronto.
—  ¿Qué?
— La hermana de Junno… parece que es una buena persona… — Kame notó que se le apagaba la mirada al decir eso y pensó que entonces debía seguir en pie lo del compromiso y que al parecer incluso habían convencido a Jin de que era buena idea.
—  Uhm, entonces ¿si sucederá?
— No lo sé Kame, eso sólo depende de ti — se levantó un tanto molesto aunque fingiendo que no — toda la noche me estuve preguntando si realmente fui muy duro contigo, a veces me cuesta trabajo ponerme en los zapatos de otros, pero respetaré cualquier decisión que tomes… A ella le dijeron que te le declararías en este viaje, está muy ilusionada, y la verdad es que Junno también…
— Johnny sama…
—  Johnny es un tipo muy voluble Kame, y las razones de sus decisiones suelen ser extrañas, yo te sugiero que dejes de pensar en él y tomes una decisión desde tu corazón — se tocó el pecho para acompañar la frase y luego se estiró. — voy de vuelta a la alberca para que Yoko entre, quiere estar contigo…
— ok — Kame aceptó más por miedo a que Jin volviera a su discurso de antes del desmayo — Gracias por la comida…
—  Uhm, de nada — y salió de la habitación, no sin antes invitar a la chica a pasar — por favor —le mantuvo abierta la puerta hasta que la hubo cruzado y luego la cerró.
Yoko muy tímida veía a Kame desde la distancia sin saber qué decir, mientras él se concentraba en comer para evitar tener que ser quien dijera algo, pero claro, ella podría haberse quedado ahí toda la vida, Kame vació el plato quedándose sin pretexto.
— etooo, arigatou — le dijo —estaba realmente delicioso.
— arigatou gozaimasu— murmuró Yoko aún tímida y siguió ahí de pie sólo mirándolo.
— La señora que vino hace rato era…
— Takisawa Tomoko san, la mamá de Tackey.
—  Uhm —sentía cómo le iba creciendo la incomodidad — ¿y quién más llegó?
— ¡Oh sumimasen! No sé los nombres de todos, vino mucha gente… — dijo avergonzada.
— Ie, ie, no importa… — se levantó con el plato en las manos y la chica corrió a recibírselo muy ansiosa asustándolo un poco — arigatou — susurró cuando ella prácticamente se lo arrebató.
Era más baja que él, muy delgadita, no tenía figura, seguía quemada por el sol y efectivamente era un poco bizca.
—  Kame chan— dijo de pronto — ¿te gustan los kimonos?
— etooo… c-claro — tartamudeó — hay unos realmente bellos.
— Y… — ella estaba sonrojada — ¿está bien si me pongo uno para ti?
—  ¿Para mí? — tosió un poco — sí, si quieres… — dijo muy nervioso.
—  ¡Hai! — ella pareció entusiasmarse y luego salió corriendo de la habitación.
¿Kimonos? Se preguntó Kame temiendo por si mismo ¿era tan tradicional esa chica? ¿eso era lo que Johnny realmente quería para él? ¿y sólo por haberle hablado a Jin por teléfono? Pero ¿por qué Jin había estado ahí tan tranquilo y luego se había ido tan de pronto para dejarlo con ella? Cerró los ojos buscando aclarar alguna de las dos mil ideas que le taladraban la cabeza ¿qué estaba pasando? ¿seguía dormido? Era todo tan incomprensible que por un momento le cruzó por la cabeza que tal vez había enloquecido y en realidad veía y oía cosas que no estaban ahí, pero cuando la puerta se abrió de nuevo y Johnny entró acompañado de Tackey y Matsumoto, esas ideas se desvanecieron pronto.
— ¡Kame! — Johnny lo saludó — qué alivio ver que te sientes mejor.
“¿Mejor?” se preguntó Kame en silencio al tiempo que inclinaba la cabeza para saludar al jefe y luego quedó mirándolo, fijamente, tratando de adivinar con qué intenciones venía.

2 comentarios:

  1. mi se siente desesperada, odio al viejo desgraciado ese.

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  2. de verdad johnny lo va a ser casar con la hermana de junnis??
    y ese pi que lengua biperina que es!!!
    xio no ted desesperes!!! mi también estar mal por kazu demo creo que podría tener un final feliz!!

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