Seguidores

lunes, 28 de febrero de 2011

La muñeca de Johnny - Final Feliz

Al entrar a la casa, Kame y Yoko fueron sorprendidos por un par de encapuchados que los atraparon por la espalda y les pusieron unos trapos húmedos en la nariz.
— ¡Ey, ¿qué pasa?! — Kame alcanzó a darse cuenta de que quien lo atrapaba a él era nada más y nada menos que Jin — ¿qué haces? — pero pronto la sustancia del trapo lo sumió en un profundo mareo
        — Todo va a estar bien — fue lo último que oyó antes de quedarse dormido.
Cuando despertó estaba en su casa en Tokio, en su recámara, a solas, afuera era de día. Se levantó un tanto nervioso y salió de inmediato a asomarse a la sala donde se oían voces. Ahí estaba Jin hablando por teléfono.
— Ya te dije que no te va a contestar, no quiere hablar contigo; quizá deberías haber pensando mejor las cosas antes de presionarlo tanto…. ¿tú crees que nos importa? Puedes hacer lo que quieras Johnny, Kame y yo vamos a dejar el país antes de que tú logres comunicarte con tus abogados…
Kame al oír eso se quedó rígido.
— ¿No me crees? — Jin rió fingido — bueno, ese es tu problema… no, no te voy a comunicar con él. — se dio cuenta de que Kame estaba despierto y que lo veía con cara de terror. — y ya no tengo tiempo de tus amenazas, chau — colgó el teléfono.
Entonces se acercó muy despacio a Kame que respiraba muy agitado y tenía los ojos llenos de lágrimas.
— Hola — le dijo — ¿cómo te sientes?
— ¿Qué estás haciendo? — Kame logró preguntar.
— No te alteres, ahora te explico — Jin temió que Kame fuera a convulsionarse o algo de lo nervioso que se veía.
— ¿Por qué le estabas diciendo eso a Johnny? ¿qué demonios pasó?
— A ver, Kame, tranquilo… todo va a estar bien, de verdad… Escúchame…
Y en eso, del cuarto de invitados salieron Yoko y Junno, quienes al oír la voz alterada de Kame decidieron que mejor irían a ayudarle a Jin con las explicaciones.
— Hola — saludaron impresionados de cómo temblaba el dueño de casa ante ellos.
— ¿Qué hacen aquí? — y éste comenzó a llorar — ¡¿qué hiciste Akanishi?! — se llevó las manos a la cabeza desesperado.
— Calma, Kame — Jin se acercó y lo abrazó — déjame explicarte, por favor, te juro que hay una explicación para esto.
— Ok — Kame cerró los ojos — entonces explícame ya — trató de relajarse, pero estaba demasiado alterado.
Jin lo llevó hasta uno de los sillones.
— ¿No quieres algo de tomar mientras te cuento?
— ¡carajo Jin! — y Kame le gritó como nunca — dime ahora qué estupidez hiciste.
— Ok, ok, cálmate — Jin tomó mucho aire — la cosa estuvo así. Tú y Yoko estaban en el jardín platicando cuando Junno escuchó que en una de las habitaciones Johnny tenía una discusión muy fuerte con Mary, y decidió que era importante enterarse por qué en una situación en la que se suponía todo estaba saliendo como debía, ellos peleaban de esa forma. El caso, es que escuchó que iban a meterte en un lío grande una vez que entraras a la fiesta, un lío con tus papás y con Johnny que acabaría en que serías despedido.
— ¡¿Nani?! — Kame buscó la mirada de Junno quien sólo asintió nervioso — ¿nande? — volteó de nuevo hacia Jin pidiendo explicaciones.
— Porque ellos lo que querían era que te quebraras conmigo y que yo fuera a suplicarle a Johnny que no te despidiera y entonces, pudieran chantajearme para volverme a meter al corral. Johnny sabe que seguimos hablando en secreto, Kame, él iba a utilizarte como carnada para mi.
— Por eso decidimos cambiarle la jugada — dijo Junno — Jin pensó que si desaparecías de la fiesta y le hacíamos creer a Johnny que al final habías elegido irte de la JE, entonces él acabaría suplicándote que volvieras y las cosas podrían arreglarse, para que ya no te trate de esa manera.
— ¿De qué manera? — Kame se preguntó que tanto sabía Jin de todo lo que había pasado.
— Los chicos me contaron lo que pasó antes de ir a Osaka, Kame — y este le contó, — también que llevas un mes cumpliendo sus caprichos estúpidos bajo la promesa de que a mí no iba a tocarme, y… Yamato kun, el junior que nos acompañó en el coche cuando íbamos para allá, él me dijo lo de la argolla… se enteró porque todo quedó grabado en la cámara del coche.
Kame sólo bajó vista avergonzado y aún muy nervioso.
— ¿Y entonces? — no imaginaba si realmente podría funcionar el plan de Jin.
— Entonces, por eso estaba diciéndole eso a Johnny, porque ahora nos toca a nosotros presionar y poner las cosas en orden.
— ¿Y si no funciona? ¿Si en realidad nos corre y nos demanda? ¿de verdad crees que podemos irnos del país así como así?
— No va a hacerlo, Kame. Confía en mí. Él de verdad nos necesita. Pero para que esto funcione, cuando vuelva a llamar, deberás contestarle tú, y decirle lo mismo que escuchaste que yo le decía. De otra manera no creerá que es en serio.
— ¿Qué haga qué? — pero a Kame se le iba la voz  — yo… pero si todo estaba controlado ya… y… ¡Jin, yo no puedo quedarme sin trabajo!
— Y no te vas a quedar sin trabajo — Jin no se había imaginado que fuera a ponerse así, tan mal.
¡tiririririririririri! Los sobresaltó el sonido del teléfono de Kame.
— Es él — Jin lo revisó — ¿lo harás? — le pidió a Kame que tras respirar muy profundo y con tanto miedo como quizá nunca había tenido asintió y recibió el teléfono que Jin le extendía.
— ¿Moshi, moshi?
— ¿Kamenashi? — Johnny parecía sorprendido de oír su voz.
— hai ¿dare? — preguntó más para darse tiempo que por otra razón.
— Johnny desu — oyó al jefe — ¿dónde estás?
— En ningún sitio — consiguió una voz segura — pensando en irme de Japón a buscar otra vida…
— ¿estás hablando en serio?
— Completamente, pensé que me había dado esa opción cuando conversamos…
— Te pusiste el kimono…
— Sí, pero luego me arrepentí — apenas podía creer que estuviera diciendo aquello.
Jin lo animaba entusiasmado frente a él.
— te voy a demandar por incumplimiento de contrato si no vienes ahora mismo — Johnny amenazó, delatando que estaba desesperado.
— ¿entonces seré un fugitivo internacional? — Kame realmente temía por sí mismo, pero aún así, siguió.
— Está bien basta, no puedo dejar que te vayas a ningún lado, ¿qué quieres? — Johnny se rindió dejando a Kame realmente sorprendido que sólo subió las cejas y miró a Jin incrédulo de que hubiera tenido razón.
— Etooo… la verdad ya lo he decidido y no hay nada que pueda hacerme cambiar de opinión. — siguió con la farsa, un poco más seguro de sí.
— Ah ¿no? — se oyó que Johnny suspiraba molesto — yo creo que sí puedo llegarte al precio — dijo muy serio — si me escuchas te haré una propuesta.
— Uhm, hai, escucho, aunque…
— Aunque nada — Johnny lo interrumpió — te ofrezco… todo lo que te ofrecí antes, con doble sueldo, sin caprichos ni fiestas privadas, ni para ti, ni para Jin.
— Oh, siendo de esa manera, entonces lo pensaré… — respondió Kame — aunque no le aseguro nada, Jin y yo hemos recibido una oferta que no es tan fácil de rechazar.
— ¿Qué? — Johnny perdió toda la calma.
— Hai, hay personas que quieren que el AKame regrese, algunas, tienen suficiente dinero para hacerlo posible, y ninguna de ellas, parece estar en desacuerdo con que él y yo estemos juntos.
— Okey — Johnny suspiró de nuevo — te ofrezco también que puedas hablar con él cuantas veces se te antoje o incluso tener una relación si así lo quieres, pero no me obligues a pelear con ustedes, Kamenashi. Sólo agarra tus cosas y ven a la empresa de inmediato.
— Uhm, podría ser, aunque todavía tengo que consultarlo con él. – lo llevó un poco más al límite.
— Estás jugando con fuego, Kamenashi kun. — Johnny explotaría.
— Usted es el que se la pasa jugando Johnny san, yo siempre me he tomado muy en serio lo que hago.
— ¿y crees que te estoy mintiendo?
— Sería tonto de mi parte creer que no, pero escuche, si de verdad es tan importante que Jin y yo regresemos, entonces háganos llegar los nuevos contratos, con nuevas condiciones laborales, así… podremos analizarlo sin desconfianzas y decidir cuál de las ofertas nos conviene más.
Jin se sonrió orgulloso de que Kame hubiera llegado a esa conversación y términos con Johnny.
— ¿A dónde se los hago llegar? — preguntó éste.
— A mi caja postal, gracias. Yo enviaré a alguien a recogerlos. — Kame contestó al instante.
—  ¿Y me garantizas que si están en los términos que acabamos de hablar los tendré de vuelta los dos?
— No puedo garantizarle nada todavía Johnny san, pero puedo prometerle que los leeremos con atención y que tomaremos en cuenta el aprecio que le tenemos a la empresa por los años de nuestras vidas que hemos dejado ahí. También puedo decirle, que en lo personal me siento muy halagado con lo que he escuchado en esta llamada y que de ver que el nuevo contrato cumple con mis expectativas, me encantará volver a trabajar para la Johnnys Jimusho.
— Ah ya veo… — Johnny calmó su voz — me dará gusto también tenerte de vuelta. — se dio cuenta de que en realidad Kame nunca había pensado irse y odió haber caído en la trampa, pero reconoció que había perdido en esta ocasión, incluso con cierto orgullo de que el chico hubiera aprendido a engañarlo.
— Entonces, ja mata! Esperaré su correspondencia… — Kame colgó el teléfono, mirando a Jin realmente sonriente.
— Te dije que funcionaría… — dijo éste.
— Los dioses te escuchen Jin, si no llegan esos contratos voy a matarte — rió y se recargó en el sillón aliviado y contento.
— No, sólo nos iremos a viajar por el mundo — Jin se recargó a su lado mientras Junno y Yoko se abrazaban atrás de ellos también muy felices.
Esa misma tarde, Jin y Kame firmaron nuevos contratos y regresaron a la JE, y sí, ante el azoramiento del resto, tomados de la mano y un coqueteo descarado entre ambos que hizo a varios preocuparse.

Fin

3 comentarios:

  1. jajaja

    mmm puedo decirte me ha gustado este final, pero presiento x lo que veo q el otro me hara sentir como casi todo el fic, con ganas de hacerme el harakiri, jejeje

    ResponderEliminar
  2. mr gusto mas el otro final xD
    me gustan los desensales mas tiernos.. y melosos,, pero me gustao mas el otro.. esque da pie para mas *3*! espero que me dejes con mas y mas fan fics~♥ los necesito -0-!!!!

    ResponderEliminar