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sábado, 9 de abril de 2011

Yakuza Style: Capítulo 3. Dos fiestas...

Una hora después, casi a las 7 de la noche, Kame, Jin, Junno, Koki, Ueda y Maru terminaban de arreglarse en los vestidores y ordenaban sus maletas para irse.
— ¿Karaoke? — Ueda se reía — Pi está loco, eso pasó de moda hace un siglo.
— Ah, va a estar divertido — Jin lo defendía — ¿no quieren ir? — les preguntó a todos — Kame y yo pasaremos a comprar un pastel y luego nos vamos para allá…
— ¡Kamenashi! — Domoto de pie en la puerta interrumpió esa conversación de golpe con un grito un tanto violento acompañado de un gesto temible — ¡Ven aquí de inmediato!
Todos voltearon a verlo preguntándose qué era lo que había hecho que Domoto estaba tan enojado, pero Kame no tenía idea de por qué esos gritos.
— ¿Hai? — se acercó tímido al senpai.
— ¡¿Me puedes explicar esto?! — Domoto seguía gritando y golpeaba una hoja de papel — ¡¿estás idiota? ¿crees que esto sirve así para algo?!
Kame no sabía de qué hablaba, ni siquiera podía imaginarlo, pero empezó a ponerse muy nervioso.
— ¿Qué es? — Jin se atrevió a preguntar.
— ¡Tú le vas a explicar a Johnny! — pero Domoto siguió gritando sin dar explicaciones— ¿me oyes? ¡anda! ¡Ahorita mismo! Si no estás ahí en dos minutos te pondré un castigo de verdad. — y salió furioso del vestidor dejándolos anonadados.
— ¿Qué era eso? — Jin le preguntó a Kame que repasaba en su memoria tratando de adivinar qué era aquel papel.
— No tengo idea… — estaba realmente asustado ¿en qué se había equivocado?
— Bueno, pues ve, aquí te espero… cualquier cosa me mandas un mensaje. — Jin lo animó.
— Hai, espero no tardarme — Kame se apuró a encontrarse con el senpai que lo esperaba muy alterado en el pasillo y que apenas verlo se echó a caminar indicándole con una seña que lo siguiera.
Domoto cruzó una de las salas de estar donde muchos juniors descansaban, con el paso tan golpeado que llamó la atención de todos, Kame detrás se avergonzó de que inmediato empezaran a cuchichear a sus espaldas. ¿Qué demonios era ese papel? Levantó un poco la vista al darse cuenta que Domoto se había detenido y lo oyó vociferar frente a Tackey.
— ¡Es que ya no sé qué hacer! — le decía haciendo ademanes muy bruscos — Johnny sama dándole el debut y todo eso y el muy idiota con estas pendejadas! — lo señaló con toda la mano jalando hacia él la mirada de Tackey que parecía sorprendido, y sí, la de todos los juniors alrededor.
Kame se inclinó para saludar a Tackey aún sin lograr imaginar qué era lo que tenía a Domoto tan enojado.
— A ver, déjame ver — Tackey le pidió el papel a Domoto y lo leyó en silencio de la primera línea a la última. — Uhm y… ¿esto lo hizo… Kamenashi kun?
— hai — aseguró Domoto.
— Ok, pues como dices, que sea él quien le explique a Johnny, sólo que… — Tackey miró a Kame  — ahorita está en una junta, así que será después, como a las 11, mételo a la sala de espera y que ahí se quede hasta que pueda recibirlo.
— ¿Y yo? ¿También me tengo que quedar aquí hasta esa hora? — Domoto se quejó.
— No, no te preocupes, ahora le digo a Matsumoto que se encargue. — Tackey volvió a ver a Kame con obvia incredulidad en el gesto — nosotros tenemos que irnos a la fiesta de Pi… — susurró y luego pidió a Kame con una seña que se acercara — te puede recibir como a las 11 ¿ok? — suspiró — Esto es increíble — parecía desilusionado de él — en fin, supongo que tú sabrás qué hacer… — le extendió el papel que Domoto había estado sacudiendo y Kame al fin pudo ver de qué se trataba.

“Aló, Kamenashi kun ¿estás sorprendido? Uy, lo siento, espero no haberte asustado demasiado, sólo que Johnny sama, me pidió que lo hiciera así. Pero eso te pasa por invitarte a mi fiesta sin mi permiso… pues eso, que yo también tengo mis influencias, así que sólo sigue con el teatro, no vayas a decirle nada a Jin de esto, porque… bueno, como puedes ver te puede ir muy mal…y te esperamos más tarde con ese pudín de coco… disfruta tu hermoso encuentro con Johnny, me comentó que te haría muy feliz esta noche. Saludos,
Yamashita…”

— Anda, entra — Tackey le señaló con la mirada la puerta de la sala de espera y luego entró tras él para salir de la vista de los chismosos.
Kame estaba realmente anonadado y solo veía el salón con sus sillones aquí y allá sin poder decir algo.
— ¿Estás saliendo con Jin? — preguntó Tackey.
— ¿Eh? Ie — Kame se asustó de que Tackey supusiera o ¿supiera? Lo del Akame.
— Espero que esos celos desbordados de Yamashita kun no sean por eso, porque tú sabes lo muy mal que te iría si te atrevieras a desobedecer a Johnny ¿verdad?
Kame asintió.
— Bueno pues… Johnny avisó que te recibiría a las 11 — le quitó el papel de las manos y lo prendió con un encendedor para desaparecerlo en cenizas — entonces sólo aguántate y no vayas a hacer alguna estupidez. Acuérdate, sumisión total  e imagen perfecta, y… considerando cómo estuvo todo esto… yo que tú no reclamaba nada y hacía las pases con Yamashita kun…
— Hai — Kame asintió de nuevo.
— Suerte — Tackey salió de la sala de espera dejándolo solo.
Tras unos minutos, Kame escalofriado, se sentó en uno de los sillones, sacó el teléfono celular y quedó viéndolo unos segundos antes de marcarle a Jin.
— ¿Moshi, moshi? ¿Kame? — se oía preocupado.
— Hai… etooo…
— ¿Estás bien?
— Hai, hai… sólo que… Johnny sama quiere hablar conmigo, pero… no puede recibirme hasta las once…
— Sou desu ka… y… ¿qué pasó? ¿qué era el papel ese?
— Etooo… una… un reporte de los juniors, olvidé aumentarle unas cosas que acordamos en una reunión… — inventó.
— ¿Muy grave?
— Anoooo… — Kame se sentía  mal de tener que mentir otra vez y tras haberle prometido a Jin que ya no lo haría — no, no, pero me habían insistido mucho en que no lo olvidara y…
— Bueno, pues no te preocupes, ya se les pasará…
— Uhm — si tan solo pudiera hablar ese tipo de cosas con Jin. — bueno y… si quieres ve adelantándote a la fiesta de Pi, cuando acabe aquí voy para allá. — odió tener que decir eso, pero no se arriesgaría por el momento.
— Ok, me hablas cuando salgas, estaré al pendiente — Jin trataba de animarlo. — si quieres hasta puedo venir por ti.
— Ie, ie, yo llego allá, no te preocupes. — Kame insistió.
— Vale, entonces al rato nos vemos, bye bye Kame.
— Bye Jin
Y ambos colgaron.
Apenas 10 minutos después, la puerta de la oficina e Johnny se abrió y apareció Matsumoto tras ella.
— Kamenashi kun — lo llamó
— Hai — Kame se levantó
— Douzo — señaló hacia dentro de la oficina con un gesto serio, él tampoco parecía muy contento.

………………………………..

Jin y Ueda llegaron juntos a la fiesta en casa de Yamapi. Aquello era un reventón en grande. Había tanto alcohol que podría llenarse una alberca. Chicas extranjeras, japonesas y de todas las edades por aquí y por allá, comida al por mayor y una gran banda de amigos de muchos lados. Yamapi era el rey de la noche, y Yuu, Reio y Ryo se encargaban de atender a los invitados. Jin se sonrió de verlo tan contento y con tantas chicas alrededor.
— Vaya que la está pasando bien ¿eh? — comentó con Ryo que se acercó a saludarlo.
— Hai, no te imaginas, Karioko ya lo invitó a meterse un rato al armario — rió — parece que esta es su noche.
— ¡Eh! ¡Jin! — Yuu se acercó a saludar — ¿y tu diva? ¿no la trajiste? — dijo mirando a Ueda extrañado.
— ¿De quien habla? ¿de Kazuya? — Ueda preguntó a  Jin.
— Etooo… — y Jin aceptó el trago que Ryo le ofrecía para evitar responder a ambos.
— Pero si va a venir ¿no? — éste último preguntó fingiendo extrañeza.
— Uhm hai — Jin se limitó a contestar así y se escabulló hacia un grupo de amigas que lo saludaban coquetas desde lejos.
— Oye Ryo — y Ueda viendo que éste ya se notaba bastante bien servido aprovechó para asegurar lo que ya todos sabían — Jin anda con Kazuya ¿verdad?
— Ah, como si no supieran ustedes mejor que nadie — Ryo ni siquiera se detuvo a dudar de si era posible o no que en KAT TUN no estuvieran enterados. — si ya llevan un montón.
— Uhm… — Ueda se sonrió hipócrita porque aunque sí que lo sabía, también le enojaba. Suponerlo no era lo mismo que saberlo de verdad.

………………………….

Johnny tenía una enorme reunión en su oficina. Había ahí muchos amigos suyos de los que Kame ya conocía algunos por eventos y reuniones anteriores. También había mucho alcohol en la mesa, aunque claro, un poco más caro que el de casa de Yamapi.
— Kame chan, ven aquí— Johnny lo llamó desde la cabecera de la larga mesa donde departían  y le hizo una seña para que se acercara junto a su silla.
Y Kame se acercó saludando respetuoso con inclinaciones de cabeza a todas esas personas de las cuales algunas le respondían sonrientes y otras lo ignoraban.

— Hai — llegó hasta donde el jefe había indicado.
— ¿Qué fue lo que hiciste? — Johnny estaba sonrojado de tanto sake — Tackey y Domoto me dijeron que merecías un castigo. — rió — que eres desobediente y malvado — rio más…
— Etooo, yo…
— Bueno, de que eres desobediente no me cabe duda, pero… — rió aún más al ver el gesto de sorpresa de Kame — ah no, que el desobediente es otro — casi se ahoga con la risa — bueno, no importa, dime ¿me ayudas con mis hermosas invitadas? — señaló a unas gemelas jóvenes, aunque feas, que estaban en un costado de la mesa. — no se quieren ir de aquí sin haber perdido su virginidad — le dijo — ¿me ayudas a quitar esas telarañas? — rió más. — es que cuando les pregunté si querían con Matsumoto las dos me dijeron que no ¿tú crees? — y más risa — por eso te hicimos entrar, mira cómo te miran jajaj y la de allá — señaló a una señora que Kame se asustó de verla tan excitada — esa es su mamá, pero esa sí quiso a Matsu Jun. Jajajaja ven aquí — lo jaló de la camisa hasta tenerlo cara a cara y le plantó un beso en los labios, luego se alejó, aunque sin soltarlo — súbete al escenario — señaló una pequeña tarima a un lado de la mesa — y haz tú número de 16 segundos, si logras que te avienten dinero, te dejo ir. ¡Matsu Jun! — gritó soltando a Kame — que le preparen el escenario a Kamenashi.
— Hai — contestó este malhumorado y se fue a dar instrucciones a dos juniors que asistían esa parte de la fiesta privada del jefe.
Kame se acercó al escenario respirando pausado para calmarse.
— Te vas a tener que encuerar — Matsumoto le sorprendió hablándole burlón — y luego, cada vez que hagas tu show en escena, tendrás el bonito recuerdo de hoy. ¿no es excitante?
— ¿Y tú qué haces aquí? — Kame preguntó.
— Ganando puntos, y no te imagines cosas, a mi Johnny nunca, me tratará como a ti.
— Uhm no lo pensé así — Kame bajó la vista.
— De hecho que yo sepa… a ti te trata así porque tú eres el único que se le ha ido a ofrecer para conseguir su debut.
Kame miró a Matsumoto pasmado.
— ¿Nani?
— Eso hiciste ¿no? fuiste a rogarle el debut y te le ofreciste. Al menos eso dice Tackey que pasó… ¿miente? — Matsumoto se rió burlón sabiendo que Kame no se atrevería a decir que Tackey mentía.
— ¿Eso dice Tackey?
— Tackey senpai — Matsumoto le corrigió
—Hai, Tackey senpai. — Kame repitió cabizbajo.
 ¿Miente? – Y Matsumoto insistió con la pregunta porque quería oírlo negarlo. — ¿no me vas a contestar? ¿Te estoy preguntando si Tackey senpai es un mentiroso?
— Ie, Tackey senpai es una persona honorable.
— Lo que quiere decir… — Matsumoto lo acorraló riendo— dímelo y te dejo en paz.
— Lo que quiere decir que lo que Tackey senpai dijo es cierto…— Kame le dio gusto malhumorado.
 Realmente es fácil contigo. — rió — y no sé, hasta se me antoja decirle a Johnny que me dé chance de enseñarte lo que es bueno para que dejes de babear por el imbécil de Akanishi. Andas con él ¿no? va estar muy divertido cuando se entere Johnny de que lo estás retando así… yo con gusto le diré si me haces enojar ¿eh? - -rio más al ver que Kame desviaba la vista — en fin, ahora súbete ahí y haz tu show de teibolera ¿entiendes? Si lo haces bien, ya lo dijo Johnny, te podrás ir.
— Hai — Kame asintió tratando de no hacer caso a los filosos comentarios de Matsumoto y subió al escenario para acomodar el micrófono, luego empezó con el show, tratando de perderse como siempre lo hacía, en sí mismo, en la canción, en el baile… y sí, poco a poco, su mente olvidó que había gente allí mirándolo y todos los prejuicios y timideces, e incluso que Jin lo esperaba en casa de Yamapi. Sus manos le acariciaron el cuerpo y le quitaron la corbata y el saco y la camisa, y aún cuando las chicas ya gritaban, y sí, ya le aventaban billetes, Kame continuó con su sensual baile el cual, era obvio, se lo dedicaba por completo al jefe. Y este encantado de la vida se mordía los labios realmente antojado, mientras Matsumoto mentaba madres en un rincón de que Kame fuera capaz de disfrutar ese estúpido momento.

………………………..

A la fiesta de Yamapi pronto llegaron, Tackey, Domoto, Takuya y otros senpais. Llegó la mamá de Jin y amigos muchos de muchos lados diferentes. Al poco sacaron las guitarras y las drogas. El debraye era infinito.
— Pi,— Ryo lo llamó sacándolo de una carcajada — ya me llegó el mensaje de Matsu, que Kamenashi saldrá en unos diez minutos…
— Ok, ¿y los momos?
— Te están esperando en el coche.
— Perfect! — Yamapi subió su dedo pulgar y le guiñó un ojo a Ryo para luego ir con Karioko — Aló nena hermosa — le dijo coqueto — qué ¿vamos a lo que te dije? — la jaló de la cintura y pasaron al lado de Jin y Tackey que conversaban en una esquina.
— ¡Loco! — le gritó Jin bridando con él a la distancia al ver que se metía con la chica a una de las habitaciones.
— Yo creo que este es el mejor cumpleaños de su vida — opinó Tackey riendo.
— Hai, eso parece — Jin sacó el celular porque le había llegado un mensaje.
— ¿Quién te escribe? — Tackey se asomó y Jin apenas logró quitar el teléfono de su vista para evitar que viera el nombre de Kame.
— Etooo, nadie, nadie, una amiga — se alejó para leerlo.

“Ya voy para allá, salgo de aquí en 10 minutos” decía.

Y los minutos empezaron a pasar uno a uno cada vez más lentos. Jin sentía cómo se aceleraba su corazón y la impaciencia hacía ocurrir todo en esa fiesta de manera extraña.

…………………………………

3 comentarios:

  1. jajajajaja que malvados son con Kame , me encanta jajajajaja ay dios, me privo de solo imaginar la cara malvada de Tackey al quemar la nota de Pi jajajaja

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  2. ¬¬ son unos malvados con mi kazu como se atrven XDDD hijos de su m..

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  3. como se atreven a acerle eso a kame ahora si prendera troya Ò_Ó

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