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sábado, 30 de julio de 2011

Yakuza Style: Capítulo 8. La radiante sonrisa

Apenas despertar, después de varias pesadillas, Kame descubrió que Jin ya no estaba a su lado y se sintió realmente molesto, más aún cuando al salir de la habitación se topó con que Yamapi, merodeaba por su sala viendo sus cosas, y Jin… Jin no estaba por ningún lado.
  Ohayou… —  llamó la atención del intruso que de inmediato giró para enfrentarlo.
  Ah Kamenashi —  Yamapi con aire soberbio  arrastró sus pasos cruzado de brazos hasta quedar a unos pasos de su anfitrión —  ¡hasta que despiertas! —  se rió —  ahora sí se te pegaron las sábanas ¿eh?
  ¿Dónde está Jin? —  pero Kame no estaba para tener conversaciones tontas.
  Fue a comprarme un licuado de fresa, tenía antojo. Quizá te traiga algo… —  dijo Yamapi dejando a Kame con su cara de enojo y caminó hasta un librero muy grande sobre el que había una bola de béisbol firmada por alguien.
  No toques nada de ahí —  Kame advirtió
  Ah, esta es tu colección ¿ne? Eres de ese tipo de persona que guarda sus recuerdos en objetos que por sí solos son pura basura…
  Ni siquiera te acerques Yamashita, si le pasara algo a cualquiera de esas cosas, de verdad no va a gustarte mi reacción.
  Ah, ya bájate de tu nube Kamenashi —  y Yamapi volvió a acercarse a Kame con actitud intimidante. —  esas cosas solo son valiosas para ti, a mi tocarlas o verlas, no me interesa en lo más mínimo. El valor sentimental que depositas en ellos te hacen pensar que se ven bien como adorno de tu casa, pero por favor, es de un gusto deplorable que muestres así tus sueños frustrados… en realidad te gustaría volver al beisbol ¿no?
  Lo que me gustaría es que agarres tus cosas y te vayas de aquí —  Kame le habló muy serio.
  No me iré mi estimada sabandija, a menos que quieras que le diga a Jin que ayer Koki estuvo aquí contigo y que estuvieron tocándose sus partes felizmente, mientras él confiaba en que estarías descansando como le dijiste…
  Tanaka no estuvo aquí ayer y…
  Sí, bueno, pero tú y yo sabemos que Jin me cree más a mí que a ti ¿no es cierto? Y si le muestro el video que mandé tomar de Koki entrando al edificio y saliendo una hora después… ¿tú qué crees que pase?
 ¿Un video? —  Kame no cabía en sí del coraje que sentía.
  Sí, un video… los amigos que me ayudaron a darte tu merecido la noche de mi cumpleaños, tienen en video cada paso que das fuera de tu casa desde ayer en la tarde… ja — se burló —  eso es solo para que no se te ocurra planear algo contra mí como la estupidez de las pistolas de utilería… tu entiendes ¿no? Necesitaba cuidar mis nervios, le pedí ayuda a Johnny y me la dio, igual que la noche en la que te golpeé.
  ¿Qué es lo que quieres Yamashita? —  Kame respiró harto.
  Mmmm, veamos… veamos… ya sé —  y se acercó mucho más y puso una mano en su hombro —  que te parece si —  de pronto le soltó un rodillazo muy fuerte en la entrepierna que lo dobló y lo hizo caer de rodillas al piso —  que no le digas nada a Jin de este golpe.
Y en ese preciso instante, se oyó que Jin llegaba y hacía girar las llaves para abrir la puerta.
  ¡Ohayou! —  dijo entrando y quedando un poco sorprendido de ver a Kame de rodillas. —  ¿nande? ¿estás bien? —  dejó las compras a un lado y se acuclilló a un lado—  ¿qué te pasa?
  Etoooo —  Kame apretó los ojos buscando fuerza y se levantó aguantándose el dolor —  nada, ahorita vengo —  y se fue hacia la recámara cerrando la puerta tras de sí y luego se recargó en ella para evitar que Jin entrara.
  ¿Kame? —  oyó que preguntaba —  ¿estás bien? —  y luego que le hablaba a Yamapi —  ¿qué le pasa? ¿tú sabes?
  Ni idea —  contestó Yamapi tan inocente —  parecía que le dolía algo…
  ¿Kame? —  y Jin insistió en la puerta —  ¿puedo pasar? —  trató de abrir, pero era imposible —  ¿podrías al menos contestarme?
  Uhm —  Kame por fin concedió —  ahorita salgo… todo está bien —  consiguió decir.
  ¿Te duele algo?
  Ie, ie, solo… no es nada, luego te cuento… —  Kame recargó la cabeza en la puerta suspirando profundo.
  Ok, no te tardes, traje el desayuno —  Jin cambió su tono a uno amoroso —  ¿quieres?
  Hai —  y Kame se lo respondió tanto como pudo —  gracias, salgo en un minuto.
O tal vez más, pensó para sí, porque tardaría tanto como durara la llamada que estaba por hacer, sí, se había convertido en una urgencia solucionar de una vez por todas ese asunto llamado Yamapi que ya lo tenía hasta la coronilla.
  Moshi, moshi —  contestó Koki en el otro extremo de la línea —  ¿Kame?
  Hai, Tanaka… ¿genki desu ka?
  Hai, ¿qué pasa? Te oyes enojado…
— Uhm, algo así… necesito un favor…
  Dime —  y Koki olvidó lo que estaba haciendo para prestar atención
 — ¿Te acuerdas que me contaste de ese amigo de tu primo que estuvo en un grupo yakuza? —  la voz de Kame era muy seria.
  Hai ¿por? —  Koki se tornó preocupado.
  Uhm, voy a necesitar que… me haga  un trabajo especial… —  dijo Kame, y Koki se preparó a escuchar paso a paso el plan a seguir.
………………………………………………………………..

Al día siguiente, en la empresa, Yamapi y Ryo se dirigían por uno de los pasillos rumbo al estacionamiento platicando de los últimos sucesos.
  Me reí en su cara, hubieras visto como se encendieron sus ojos,  estaba encabronadísimo —  Yamapi se jactaba —  y luego, bueno, ya sabes cómo es estúpido, fingió unas lagrimitas para hacerse la víctima con Jin, el resto de los idiotas de KAT-TUN y un junior ahí que es su fan o algo.
  Yo no estaría tan tranquilo —  comentó Ryo cuando Yamapi le hubo contado que Kame, hacía un par de horas, le había pedido una sentida disculpa por haber “inventado” la historia de la golpiza la noche de la fiesta.
  ¿Y eso por qué? —  Yamapi se rió de ver a Ryo preocupado —  si solo lo hizo porque está desesperado de ver cómo Jin me cree todo lo que digo y a él, ni la hora —  rió más fuerte.
  Kamenashi kun no es el tipo de persona que deja pasar las cosas así como así, y menos cuando tienen que ver con Jin. Deberías haberte dado cuenta con lo de las pistolas de utilería…
  ¡Bah! Pero de eso hablo, se desquita con niñerías. Además ese día me dejó muy claro que no se atrevería a hacer algo realmente peligroso, es un cobarde, y sabe que tengo mucha mejor posición yo que él en la empresa… no se arriesgará.
  Pero Pi…
  Además, ya le dije que tengo a los momos tras él… seguro está muerto de miedo.
  ¿Le dijiste? —  Ryo no podía creerlo.
  Sí, y luego le di un rodillazo ya sabes dónde —  rió —  y en su casa —  más risas —  fue realmente satisfactorio …
  Uhm, hablando del rey de Roma… —  mencionó Ryo señalando hacia un extremo —  ahí está…
Kame, con la vista en el celular, como siempre, estaba de pie junto a una columna resolviendo asuntos de trabajo, y Yamapi, engolosinado con lo que había pasado recientemente, no se resistió a acercarse.
  ¡Kamenashi! —  fingió un gusto exagerado y luego se sorprendió de la respuesta.
  ¡Yamashita! —  Kame le obsequió una inmensa sonrisa —  ¿cómo estás? ¿contento?
  Etooo —  Yamapi bajó un poco su propia actuación como precaución a la de Kame —  bien, bien, gracias… ¿y tú? ¿ya listo para irte a trabajar?
  Hai, arigatou —  y Kame siguió kawai —  me dio gusto encontrarte, de verdad, siempre es una inspiración hablar con mis senpai  de camino al trabajo. —  se despidió y empezó a caminar alejándose, pero tres pasos adelante giró muy coqueto hacia Yamapi y Ryo —  ah y… Yamashita san
  ¿Sí? Dime —  Yamapi distinguió la malicia que se asomaba en los ojos de Kame.
  ¿Se van a ir en tu coche a la junta con los de la Anan?
  Si… ¿por?
  No, por nada, maneja con cuidado… ja mata —  y se fue tan sonriente por el pasillo.
  Pi… —  Ryo miró a su amigo temeroso —  seguro le quitó los frenos a tu coche…
— ¡Cómo crees Ryo! Ves demasiadas películas…
Subieron al elevador para bajar al estacionamiento.
  Justo por eso, no es normal que te haya dicho eso de que manejaras con cuidado…
— ¡Bah! Ok, si te deja más tranquilo ahora reviso el coche antes de irnos… —  contestó  Yamapi al tiempo que salían del elevador, sacaba las llaves de su auto y picaba el botón para quitar la alarma a la distancia, y entonces...
¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡KABOOOOOOOOOOOOOOOOM!!!!!!!!!!!!!!!!!
El auto explotó frente a ellos haciéndolos caer de espaldas, y ambos, sintieron en el rostro el calor de las llamas que alumbraban todo el rededor como si se tratara de la radiante sonrisa de Kamenashi Kazuya.

6 comentarios:

  1. Bwahaha! Eso Kame! Hazlos sufrir! n.n Kyaah~~! Jolotl, gracias por la conti! Me encanto! Sabes, en este ficu me esta cayendo mal Pi y Ryo >0< Y el bakanishi, que no se da cuenta de lo malo que es Pi (¬_¬)

    Gracias, gracias por la conti! Me iré a leerte el próximo capi! :D

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  2. ¡¡¡NOO!!! Yamapi abre los ojos o Kamenashi te ganará!!!

    Gracias por subir éste fic, está genial, me encanta.

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  3. waaaaaaaaa!!!! nande!!? como se atreve ese pi a hacerle eso a Kame golpearlo en donde ya sabes Ryo hahahaha waaaaa!! y Jin ni por aqui se le pasa lo que esta sucediento hay qe ser tan baka para no ve rlo que esta sucediendo ¬¬ hehehe bueno me encanto el capi ahorita me voy al siguiente ^^

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  4. Bien Kazuya tu puedes ganarle a Yamapi, y es que a ciencia cierta Yamapi en la vida real me encanta pero aqui llego a odiarlo, ya sabes le voy a Kazuya, me gusto este cap continualo por favor ^-^

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  5. hahah Yakuzas rlz! Me gusto ^^ Ya lo extrañaba! Arigatouuu!! Kame ganbatte!

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  6. wuoooo!!!buen fic jajaj me mata de risa esas lokuras ke hacen Pi y kame!! haha

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