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martes, 17 de junio de 2014

Capítulo 3 ~ Hawai e ikou! rally aventure

Capítulo 3.-  Pastillas para dormir

Mientras tanto Yamapi había querido aprovechar para dejarle a Kame algunas cosas claras y había entrado a la cabaña donde el senpai le había dicho que se quedara. “Jajajajaja!” que risa le daba eso, verlo así doblándose ante el arasho ese que se haba encaprichado con quedarse con él.
—  ¿Qué pasó Kame chan? ¿de malas? —  se recargó altivo en un mueble de madera que había cerca de la puerta.
—  No hasta que entraste ¿qué quieres? —  Kame acomodaba las velas en lugares estratégicos para que el cuarto quedara bien alumbrado cuando cayera la noche y ponía un algo con qué prenderlas al lado de cada una.
—  Que dejes de coquetear así con Jin… como si no hubieras entendido que él está conmigo y que tú vienes con Ninomiya senpai.
—  Ah, eso—  Kame se sonrió ácido —  lástima que no soy un hada madrina para cumplirle deseos a los tontos. —  se sentó en la cama recargándose en sus manos y sonriendo.
—  Estoy hablando en serio Kamenashi, si Ninomiya sigue jugando a que no se da cuenta y no te pone un alto te lo pondré yo en la boca —  le enseñó un puño.
—  Sou desu ka… —  pero Kame no mostró alguna pizca de miedo o preocupación. —  ¿Tienes miedo de que si sigo “coqueteando”, así como dices, Jin decida dejarte? No sabía que tenías tan claro que sólo sigue contigo mientras arreglamos las cosas para botarte al mar.
— Sólo te advierto que no importa lo que pase no dejaré que me “botes” como dices “al mar”. Soy perfectamente capaz de ir con Julie y Mary sama a contarles que tú le disparaste a Johnny…
—  Sí, lo sé… pero no lo harás, porque entonces perderás a Jin… yo moriré o lo que sea, pero él nunca volverá a quererte… ¡qué complicado ne! —  se levantó y fue hacia la maleta a buscar la botella de agua. —  mejor acepta que esta guerra entre tú y yo no se ha acabado… —  se acercó mucho con descarada actitud de reto —  será más honorable para ambos…. Yo… reconoceré que hiciste una gran jugada con esto de lograr que ande contigo, todavía… y tú, que aún cuando lograste eso, aún no te ama porque me sigue amando a mi…. ¿Qué te parece?
— El cariño que Jin me tiene no se compara con lo que tú….
— ¿Le provoco? Tienes razón, cierto es… lo que Jin y yo tenemos, Pi-chan, es un lazo inquebrantable… y no un triste “mientras tanto”. Claro que te quiere, de eso no hay duda… pero si quieres que te siga queriendo… vas a tener que aguantarme… —  y se sonrió maloso.
— Eres una rata.
—  No te azotes tanto, es sólo lo que es… —  Kame se alejó inspeccionando un poco la habitación —  así es ahorita pero cambiará… si gano yo…. o tú… —  lo vio con gesto de que eso último no lo creía posible —  es cuestión que vendrá con el futuro….
—  Ninomiya no te va a soltar nunca—  Yamapi se rió.
—  Ninomiya… no me tiene amarrado Pi… —  y Kame le habló directo logrando que Yamapi comenzara a preocuparse de que pudiera decir eso tan seguro.
—  ¿Tienes un trato con él?
—  Hai —  y Kame se sonrió presumido – uno sencillo, se trata de respeto a los sentimientos ancestrales.
—  También a él lo manipulas, lo sabía —  Yamapi se quejó tensando la quijada.
—  Para nuestra fortuna, él es una gran persona. —  Kame contestó así para hacerle entender que en efecto.
— ¡Agh eres imposible! —  Yamapi gritó con las manos en la cabeza
—  ¿Eh? —  y Nino entrando en aquel momento quedó viéndolo —  ¿Nani? —  preguntó a Yamapi un poco extrañado de su desesperación — ¿Quién es una gran persona? —  giró hacia Kame curioso.
Yamapi entonces salió de la cabaña sin decir más, con el enojo enrojeciéndole el semblante, y Kame, kawaioso y sí, manipulador, sonrió al senpai.
—  Tú, hablábamos de ti —  le contó y tomó otro trago de la botella de agua.


…………………………………………
—  ¿Qué hacías ahí? —  Jin vio que Yamapi salía de la cabaña de Kame.
—  Preguntándole a Kame chan si sabía una cosa de la cámara —  Yamapi respiró para borrar su gesto de malas y sonrió a Jin que lo miraba incrédulo. —  ¿y tú? ¿qué le dijiste al senpai?
— Le expliqué cómo estaba la onda de la aventura porque no le había comentado… —  Jin contó a medias. —  como es su regalo de cumpleaños creí oportuno darle detalles —  rió —  y como estaba tan nervioso…  pensé que eso lo calmaría un poco —  suspiró y se sentó en el escalón de antes.
—  Ah —  Yamapi se sentó a su lado —  está muy desorientado ne? como que la falta de Arashi le está dando síndrome de abstinencia —  rió provocando la risa de ambos.
—  Hai, algo así… oye Pi… —  Jin dijo de pronto.
—  ¿Nani?
—  Tú... a él… lo respetas como senpai ¿verdad?
—  ¿A qué te refieres con eso?
—  Si vinieras con él, así como Kame… cuidarías de él ¿cierto?
—  ¿Tú no? —  Yamapi lo miró extrañado —  digo… Kame  viene como su novio ne
—  Sou da ne… —  Jin asintió incómodo.
—  Además creo que esos dos son muy parecidos y que pueden entenderse bien, y que Ninomiya se ha portado de 10 con Kame últimamente ne, le consiguió el permiso para la película, los comerciales… Ryo chan dice que está muy enamorado de él… supongo que eso es bueno.
—  Sí claro, buenísimo —  Jin no pudo evitar quejarse.
—  Pues mejor que esté con alguien que lo cuide no? —  y Yamapi siguió —  no queremos que Kame chan se quede solo… sería mejor que se quedara con alguien de nuestro lado, pero bueno, conociéndolo, sabe que apuntar a Arashi es más conveniente ahorita, sobre todo para él que no es precisamente un creador como tú y yo… yo creo que…
“¿Eh? ¿Creador? ¿De qué carajos hablaba?” —  ¿Tú lo harías? —  Jin se levantó y buscó algo en el piso.
—  ¿Nani?
—  Estar con alguien sólo porque es conveniente…. De alguna manera parece que es solo por eso ne? Kame no parece “enamorado” de él… —  Jin recogió una vara del piso y empezó a dibujar un círculo en la tierra.
— Yo si lo veo enamorado —  Yamapi vio que Jin tensaba los labios al oír eso. —  es muy amable con él ne, está al pendiente de su humor, de que esté bien, en su lenguaje corporal parece haber mucha confianza —  siguió, recibiendo la molesta mirada de Jin sobre sí. —  tal vez sólo no lo acepta porque siente que eso te haría sentir mal… quizá… necesita un empujoncito, que tú le des el visto bueno… osea que… le dejes claro que ahora que ustedes no tienen una relación él debería enamorarse de alguien más…
—  Sou desu yo. Si no tenemos una relación debería ne.
—  Además Johnny sama está muy contento con que estén juntos, oí que incluso le está dando a Ninomiya un bono especial para que cuide de Kame chan.
—  Honto? —  Jin sacó una moneda del bolsillo y se alejó a la orilla del círculo para apuntar al centro.
—  No sé, sólo lo oí, tal vez es una exageración de esas que luego recorren los pasillos de la empresa.
—  Sou desu ka. Te toca… —  Jin invitó a Yamapi a tirar una moneda y superar su tiro que había quedado un poco a un costado del centro.


……………………………………………………….
—  Quiere estar contigo hoy —  Nino informó recostándose en la cama y tapándose los ojos con una mano —  estaba pensando que… podemos dormir a Yamashita ne, para que Akanishi kun pueda escapar… cuando llegue  ya yo me salgo a dar una vuelta o no sé. —  parecía realmente malhumorado y Kame supo que debía responder con cuidado.
—  Arigatou —  endulzó el tono y se fue a sentar a un lado del senpai —  y gomen, quizá no está bien que estés involucrado en este lío…
—  Ie, no lo está —  Nino rió sin risa destapándose los ojos y viendo a Kame y ese gesto amable que le ponía —  demo, daijoubu ne, si Yamashita lo que sea lo negarás conmigo desho?
—  Hai, claro, diré que tú no sabías nada…
—  Uhm —  y Nino se incorporó y quedó viendo las velas que Kame había acomodado y luego a la ventana donde distinguió la silueta de Akanishi que imaginó que tal vez se acercaba para echar un vistazo.
—  ¿Estás bien? —  Kame se sentía un poco preocupado de que Jin hubiera hecho enojar a Nino más de lo que aparentaba y que las cosas se complicaran de alguna manera.
—  Uhm, hai —  el senpai, se levantó y fue hacia la ventana para cerrar la cortina y evitar que Akanishi pudiera mirar hacia dentro. Luego fue hacia su backpack y sacó un pequeño pastillero de latón del que extrajo una pastilla blanca.
—  ¿Qué es? —  Kame preguntó sobre eso… -- ¿te sientes mal?
—  Ie, no es para mí —  Nino la envolvió en un trozo de papel de arroz y se la dio a Kame —  dásela a Akanishi y que la ponga en la bebida de Yamashita a la hora de la cena. Con eso se dormirá temprano ne.
—  Ah ok… Arigatou… —  Kame aseguró la pastilla en la bolsa de la camisa que traía y quedó viendo a Nino que guardaba de nuevo la cajita de latón en la maleta. —  ¿Usas pastillas para dormir o por qué traes eso?
—  Traigo muchas pastillas divertidas siempre —  Nino contestó riendo aunque un tanto falso ya que no parecía estar de humor para reírse —  si quieres luego probamos unas…
—  ¿Quieres que….? —  Kame buscaba una propuesta que pusiera de mejor humor al senpai. —  ¿un té quizá?
—  Ie, gracias… sólo que este “hotel”… es una mierda ne — y después se giró hacia Kame “sonriente”, tratando de suavizar la mirada —  de verdad que Akanishi kun quería correr una aventura ne…
—  Hai —  Kame no sabía bien cómo responder a ese buen humor forzado con que Nino lo trataba.— a veces es bueno tener aventuras ¿no? Para hacernos más fuertes, como dijo Jin cuando bajamos del barco…
—  Sou —  Nino se sentó en la cama de nuevo, a un lado de Kame —  para hacernos más fuertes ne —  y quedó otra vez viendo hacia la ventana pensando si Akanishi seguiría ahí afuera y estaría celoso y preocupado ahora de no poder saber qué pasaba dentro.
—  ¿Seguro no quieres algo? —  Kame preguntó en un nuevo intento de distraerlo de lo que lo tenía de malas.
—  Ie… daijoubu…. —  y Nino volvió a recostarse aunque para sorpresa de Kame, no sobre la cama sino “muy sin querer” sobre sus piernas desde donde quedó viéndolo confiado sin darse cuenta de cómo el cuerpo de Kame se había tensado todo con esa acción. —  nanka, sa, sólo estoy un poco asustado ne —  empezó a hablar sin parar —  hace mucho ne, que no salía con otras personas de viaje… sin Arashi ne, y no es que no me guste viajar kedo, este tipo de viaje ne, no es exactamente lo que busco para mis vacaciones ne, yo…
—  Ninomiya —  y Kame de pronto lo interrumpió —  ¿podrías levantarte? —  su gesto era muy serio, así que Nino se levantó de inmediato quedando de nuevo sentado en la cama y sintiéndose triste de que lo rechazara así.
—  Gomen —  dijo apenas.
—  Es que… —  y Kame se levantó un tanto incómodo —  Jin podría entrar y no nos creerá nada si nos encuentra así. —  fue hacia el cuarto de baño que había en la habitación y entró cerrando la puerta detrás suyo.
Kame tardó en el baño y Nino se quedó ahí sentado con un dolorcito que no quería sentir. Apenas podía creer que hubiera sido tan frío y lo hubiera quitado así de encima. Era la primera vez que no le había concedido una de esas licencias que se tomaba con él aprovechándose de su posición de senpai, era la primera vez…. y si no recuperaba algo de respeto no cabía duda de que no sería la última.
—  Kamenashi kun —  tomó un poco de fuerza y se acercó a la puerta del baño tocándola muy suave —  gomen… —  susurró con el orgullo por el suelo —  no quería hacerte sentir incómodo ne? yo… sólo estoy muy acostumbrado a ese tipo de gesto ne? en Arashi….
La puerta se abrió y Kame lo miró con recelo lo cual le dolió aún más que el rechazo.
—  En Arashi es normal que tomemos esas confianzas…. —  Nino terminó la frase aunque ya sin sostenerle la mirada —  tú lo has visto ne? —  e inclinó la cabeza un poco, sintiéndose más mal cuando Kame no respondió y sólo siguió ahí mirándolo de la misma forma. —  sou da… gomen —  Nino lo miró a los ojos un par de segundos, y al seguir sin respuesta, respiró muy profundo y regresó a sentarse en la orilla de la cama, donde quedó mirando hacia ningún sitio.
Kame fue hacia la ventana y corrió la cortina que Nino había cerrado para luego recargarse ahí sin contestar nada. Tal vez era cierto todo lo que decía Jin y Nino sólo tenía un plan extraño para… ¿para qué? ¿enamorarlo? Eso era hilarante… Vio a Jin a lo lejos jugando con Yamapi a algo con monedas sobre un círculo de tierra, los dos riendo, en obvia complicidad. Vio que se lanzaban miradas dándose a entender cosas y entendiéndolas, que se divertían con una tontería ahí en ese pedazo de mundo que por un instante era sólo de ellos 2…. Eran amigos ne? independientemente de los deseos de Yamashita sobre Jin, antes que eso, sobre eso incluso, eran amigos y tenían confianza uno con el otro… eso mismo había querido decir Nino hacía un par de minutos ¿cierto? Era eso, había querido mostrar su confianza y él lo había rechazado porque había pensado que tenía malas intenciones… Volteó a verlo, seguía ahí sentado con la mirada en quién sabe dónde, encogido en sí mismo, cabizbajo. ¿Había sido demasiado duro al pedirle así que se quitara? Bueno, pero Ninomiya no era su amigo… él no tenía amigos… hacía mucho tiempo que andaba solo, decidía solo, negociaba, soñaba y actuaba solo; se relacionaba con todo ese mundo de personas en términos de conveniencia, pero no de amistad… la única persona en la que confiaba completamente era en Jin y siempre sería de esa forma. El acercamiento con Ninomiya había sido una circunstancia que se le había presentado sin que hubiera podido prevenir… y de haber podido evitarla lo habría hecho; ¡es más! Ya había intentado decirle a Ninomiya eso, lo había invitado a alejarse y había sido éste quien había insistido en mantenerse cerca… si ahora estaba enamorado o creído de que podrían ser amigos era su problema, él, no le había dicho nunca algo que pudiera hacerle pensar que tenían una relación fuera de la establecida por Johnny sama.
—  Voy afuera… ¿te quedas aquí? —  le preguntó sorprendiéndose un poco al darse cuenta de que Nino tenía los ojos algo brillosos.
—  Uhm —  contestó el senpai —  demo… me gustaría saber si vas aceptar mi disculpa  —  lo miraba fijo.
—  Hai, claro, no puedo no aceptarla —  Kame contestó una vez más frío —  eres mi senpai y eso te obliga a ser sincero conmigo ¿cierto?
—  Sou ne —  Nino tomó mucho aire —  lo increíble es que a pesar de serlo tú sigues desconfiando de mi ne?
—  Este viaje borrará todas las dudas…. —  Kame contestó sin sonrisa y salió de la cabaña dejándolo ahí.


………………………………………………..
Volvieron a reunirse los 4 a la hora de la cena, en una de las mesas donde hacía unas horas Jin y Nino habían hablado. Una persona del hotel les consiguió té, cervezas y cuatro enormes emparedados de diferentes cosas para que comieran.
—  Kame —  Jin le pasó un emparedado y una cerveza acompañándolos de una sonrisa y un guiño —  Pi —  le dio otro set a Yamapi —   Ninomiya senpai —  llamó a Nino que se mantenía un poco alejado de la interacción del grupo —  ¿no comes?
—  Seguro se muere de hambre —  Yamapi jaló el emparedado restante y se lo puso enfrente a Kame para que se lo pasara al senpai —  no comió nada en el barco ne, lleva todo el día ayunando.
—  Cierto —  Jin dio una mordida al suyo con la vista en Nino quien no le había respondido ya por segunda vez en el ratito que llevaban ahí. —  seguro por eso está tan de malas ne —  se rió un poco, y una vez más, su risa se apagó cuando vio que Kame muy servicial, sacaba el emparedado de Nino de su envoltura y lo acomodaba frente a él hablándole muy dulce y bajito.
—  Olvidemos lo que pasó ahí dentro ¿vale? —  Kame lo consentía —  y tratemos de divertirnos los cuatro —  le abrió también la lata de cerveza.
¡Ya solo faltaba que le diera una caricia en el cabello o lo besara! Jin se puso realmente de malas al ver esas atenciones.
—  Arigatou —  Nino con cierta sorpresa miraba a Kame un poco embobado —  y gomen yo…
—  Ie, daijoubu ne —  Kame era tan amable —  ahora come algo antes de que se te olvide cómo se hace —  ¿sonreía?
 Mil maldiciones del maldito demonio. Jin masticaba castigando al bocado con sus muelas por lo que lo hacía sentir esa escena frente a él. ¿En serio era necesario algo así? ¿y qué carajos había pasado ahí dentro? ¿de qué hablaban?
—  Jin… —  Yamapi dijo por segunda vez logrando por fin su atención —  te estoy hablando —  parecía un poco harto de que Jin se perdiera así en sus pensamientos.
—  Gomen ¿qué pasó? —  Jin trató de relajarse, de ignorar sus celos absurdos, no estaba bien ponerse así ne, Kame, Ninomiya… él sabía que era una relación ficticia e imposible, que Kame sólo cedía porque era conveniente…
—  Estaba pensando que quizá estaría divertido ir a la playa mañana temprano, antes de la aventura… nadar, tomar el sol…—  Yamapi
—  Hai, excelente idea. Ne Kame ¿Van?
—  Hai, omochiron desu —  y Kame se giró para responderle con tal coquetería que Yamapi casi se atraganta. —  podríamos surfear ne? vi que había tablas cuando llegamos.
—  Uhm surfear —  Yamapi se adelantó a responder —  nos echamos unas competencias ne? como en los viejos tiempos. ¿Tú surfeas Ninomiya? —  lo incluyó en la conversación.
—  Uhm —  Nino asintió —  no soy muy bueno pero…
—  Y si no pues le prestas tu cámara —  Jin lo interrumpió —  y que nos tome unas fotos como aquellas tan famosas ne? A los 3 juntos —  Kame y Yamapi rieron recordando con Jin.
—  Kanpai por esos días —  esta vez fue Kame quien ofreció el brindis hacia Jin y Yamapi y ambos le respondieron con miradas un tanto nostálgicas.
Nino, tras un segundo de “qué se hace en estos casos” dudó entre hacerse güey y actuar, y decidió actuar.
—  Kanpai por eso días —  acercó su cerveza mirando de reojo a Kame y sonriendo. —  hablan de una Duet ne? con Kinki kids en la portada desho?
—  Hai ¿la conoces? —  los tres preguntaron casi al mismo tiempo, lo que les dio risa.
Y Nino asintió tranquilizado de que esta vez no lo cortaran de la conversación.
—  Como dice Akanishi kun, son realmente famosas —  les guiñó un ojo y los 4 se dedicaron a comer y a hablar de esos días en que eran juniors. Entre más cervezas, más cosas contaban los tres al senpai sobre mil historias que antes no habrían imaginado que le contarían, entre más cervezas, con más atención oían las anécdotas de éste sobre sus propios tiempos de junior.
Sin embargo, Kame pudo darse cuenta, las conversaciones ocurrían entre él, Jin y Yamapi; o entre él, Nino y Yamapi… Jin y Nino apenas se hablaban entre sí, apenas se miraban y sólo si era necesario; ambos seguían el hilo de cualquiera de los dos que no fuera el otro, se evitaban disimuladamente lo más que podían… Era un poco extraño, porque entre Kame y Yamapi, aunque se odiaran declaradamente, sí que podía haber conversación, llena de guerra, indirectas y directas, sarcasmos, bromas pesadas, pero no se evitaban, tal vez los años de conocerse tan de cerca y tan al fondo lo permitían. O tal vez… ¿qué era lo que pasaba ahí?
—  Voy al baño —  Yamapi anunció y se fue sin más, dejándole a los tres la oportunidad perfecta para el llevar a cabo el plan.
—  Ten —  Kame le dio a Jin la pastilla —  ponla en la bebida de Pi, se quedará dormido.
—  ¿Eh? —  Y Jin quedó viendo la pastilla en su mano -- ¿dormido?
—  Hai, en cuanto haga efecto esto podrás escaparte y venir a nuestra cabaña para ya sabes qué —  Kame lo veía francamente emocionado de que faltara poco para besarlo, sonreía y sus ojos brillaban como los de un niño ante un premio.
—  Demo… —  Jin sacó la pastilla de su envoltura y miró a Nino sentado un poco más allá de Kame que evitaba alguna reacción. —  ¿qué es? —  le preguntó.
—  ¿Por qué dudas tanto? —  Nino desvió su vista un instante —  Siempre no quieres estar hoy con Kame o nani ka —  y volvió a mirarlo retador.
—  Sólo quiero saber qué es —  Jin contestó enojado —  no voy a echar cualquier cosa en el vaso de un amigo…
—  Y menos si es un amigo tan amado ne? —  Nino respondió mirando a Kame para hacerle ver lo raro que resultaba eso —  demo, no tienes de qué preocuparte ne… sólo es un somnífero que podría tomar un niño de 12 años… me lo recetó un doctor porque había estando teniendo insomnio y créeme, Akanishi kun, que si no tuviera que salir a estar solo en medio de la selva ne, mientras ustedes se divierten ne, también me tomaría uno.
—  Un somnífero… —  Jin miraba la pastilla aún con dudas y se quedó un poco de piedra cuando Kame le acercó la bebida de Yamapi.
—  Haiii Kame chan —  Nino opinó de nuevo—  parece que Akanishi kun ne, necesita un poco más de ayuda desho? Fue capaz de organizar un viaje al fin del mundo kedo, tiene dudas sobre poner una pastilla en un vaso... nani sore?! —  el senpai se levantó y se alejó un poco “malhumorado” cruzando los brazos y viendo el cielo que estaba todo cubierto de estrellas.
Y Kame, que divisó que Yamapi ya volvía, le quitó la pastilla a Jin y la puso él mismo, aunque ciertamente ofendido de que Jin no se hubiera apurado a hacerlo.
—  Sólo se quedará dormido. —  le dijo a Jin que veía con aprehensión la bebida de Yamapi donde la pastilla ya había desaparecido.
—  ¡Me encanta! —  Yamapi dijo sarcástico acercándose y sentándose en su sitio —  ¡¡¡Hay que acarrear el agua para el wáter!!! de verdad nos querías fastidiar ¿eh Jin?
Rieron.
—  Es para que nos hagamos más fuertes Pi, como siempre dices que debe ser —  Jin respondió mirando un poco asustado que Yamapi agarraba su bebida y los invitaba a un brindis que Kame aceptó feliz y de inmediato.
—  Kanpai —  Yamapi insistió a Jin que aún dudó un par de segundos antes de tomar su propio vaso y chocarlo con ambos.
—  Umai —  Kame exclamó mirando triunfante como Yamapi se acababa su bebida de un solo trago, y luego quedó viendo a Jin que al fin le sonrió de vuelta con la travesura en los ojos.
— ¿Y el senpai? —  preguntó Yamapi mirando alrededor y encontrando su silueta que seguía mirando el cielo —  ¿está buscando un arcoíris de noche? —  rió largo contagiando a Jin y a Kame.
—  O algo de Internet quizá —  Jin respondió provocando más risas.


………………………………………………………………………
Más tarde Yamapi se quedó dormido, profunda y rápidamente; así que Jin se dispuso a escapar. Sigiloso, como una sombra deslizándose, llegó hasta la cabaña donde estaba Kame. Se sentía contento, emocionado, disfrutando la travesura. Dio unos toquecitos y empujó un poco la puerta que descubrió abierta. Kame y Nino estaban cada uno en un sillón, había té sobre una mesita de tronco y ambos con gafas, leían cada uno, un libro.
—  Konbanwa… —  Jin dijo susurrando, sonriente y se acercó a Kame que de inmediato dejó el libro a un lado y se quitó los lentes.
—  Hola ¿se durmió por fin? —  le contestó contoneándose feliz.
—  Hai.
Entonces ambos voltearon a ver a Nino que seguía con la vista en el libro.
—  ¿Cómo pueden leer con luz de vela? —  Jin se rió —  se van a quedar ciegos.
—  No hay mucho más que hacer aquí —  Kame se disculpó y se acercó un paso a Nino haciendo sombra sobre él y logrando que levantara la mirada. —  si quieres acaba el capítulo ¿quieres más té?
—  Ie, daijoubu —  Nino se levantó sin mirar ni un momento a Jin, como si no estuviera ahí y fuera muy casual el hecho de no detener la mirada en el punto donde estaba éste de pie. —  ¿Qué será? ¿un par de horas? —  Nino preguntó a Kame sin asomo de sonrisa.
—  O más, es que todo depende —  Jin contestó riendo, aunque no tan divertido al advertir que Nino se le había quedado viendo de pronto con una seriedad un tanto temible. —  ¿nani? —  le preguntó.
—  Kame chan y yo pensamos que si rento otra cabaña o habitación ne, Yamashita kun podría darse cuenta… y que será mejor que regreses a dormir allá antes de que amanezca. Dakara… les quería pedir de favor —  se reverenció un poco ante ambos —  si pudiera ser sólo un par de horas. Yo… realmente me asusta este lugar y no quisiera pasar más de ese tiempo allá afuera.
—  Si te asusta demasiado, te puedes quedar aquí —  Jin se burló, pero Kame le pidió con un ademán que no hiciera eso.
—  Hai, arigatou, sólo será un par de horas —  Kame le dijo a Nino.
—  Uhm —  Nino tomó una vela y se dispuso a salir de la cabaña, otra vez sin ver a Jin y con un gesto tal, que ambos pensaron que quizá era verdad que el senpai moría de miedo…  estar afuera en la selva, de noche, sin más luz que la de una vela…
—  Nino —  Kame lo detuvo —  llévate también una linterna ne? —  fue a buscarla a su maleta —  y repelente contra insectos—  buscó eso también.
— O, en serio, quédate aquí, te tomas uno de tus somníferos y te pones unos audífonos para que no oigas nuestro relajo —  Jin insistió casi antojado con la idea de darle función.
—  Arigatou… te diviertes —  Nino recibió de Kame las cosas y salió sin contestar nada a Jin. Lo odiaba. En verdad le molestaba toda esa irreverencia con la que le hablaba en los últimos días, pero sobre todo, lo que más le revolvía las tripas y le estrujaba el corazón, era la gran admiración y el exagerado amor que radiaba de los ojos de Kame al verlo hacer, u oírlo decir, cualquier cosa…. 


…………………………………………..
—  ¿Qué pasó con él hace rato que estaban tan tensos cuando llegaron a comer? —  Jin preguntó una vez que Nino hubo salido y Kame hubo puesto seguro a la puerta.
—  ¿Eh? ¿Cuándo?
—  Cuando estábamos allá, le dijiste que olvidaran lo que había pasado y…
—  Ah ya… —  Kame desvió la mirada —  nada, una tontería, es que el senpai anda nervioso y se pone raro ne? discutimos por lo de la mochila que me hizo traerla acá dentro… —  mintió sentándose en la cama y recargándose sobre sus codos provocando a Jin lamiéndose casual los labios.
—  ¿Discutieron por eso? —  Jin se sintió sorprendido —  ¿y eso no te meterá en problemas? —  fue a sentarse a un lado tratando de imaginarlos discutiendo por algo así.
—  Si hay problemas ya me preocuparé de ellos cuando los tenga —  Kame sonrió seductor invitando a Jin a acercarse deslizando su mano hacia la entrepierna de éste. —  ya no pienses en él ¿quieres? Ahora estamos aquí sólo nosotros.
—  Hai —  Jin se emocionó con eso —  sólo nosotros dos al fin —  y se entusiasmó en participar. —  deberíamos dejarlo allá afuera hasta que amanezca.
—  Distráeme lo suficiente y verá salir el sol. —  Kame se rió jalándolo hacia sí iniciando su juego favorito.
Nino había dado la vuelta a la cabaña y encontrado una mecedora junto a una mesa que le pareció buen lugar para seguir con su lectura. Acomodó la linterna, la cual parecía bastante potente, de tal forma que lo alumbrara completo, se bañó en el repelente y se sentó con el libro entre las manos; pero… no podía leer, el desencuentro con Kame, las amenazas de Jin, la voz de Ohno repitiendo “haz que deje de lastimarte onegai” le rondaban los pensamientos robándole atención. Quizá había llegado el momento de aceptar su derrota ne? sobrevivir a Hawai y luego olvidarse de esa historia como decía Riida. Kame… no iba a quererlo nunca mientras Jin estuviera por ahí…. ¿mmm? ¿Mientras estuviera por ahí? ¡Oh! Mientras estuviera por ahí ne?… Nino quedó pensando en esas palabras como si fueran el inicio de una canción que le gustaba…. “¿y si no estuviera…?”
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1 comentario:

  1. :o ay Nino, Kame se vio muy malo >_< él nada más quería recargarse xD
    y qué onda con esas pastillas "divertidas"? jajajajajaja yo ya no confiaría en Nino, no vaya a ser que me drogue xD
    Por cierto, cada vez me siento más triste por él, pobrecito u_u ahí ignorado, utilizado y Jin tratándolo mal, bueno a Pi también pero a él le gusta la mala vida (?) jajajajaja
    Mmmm la selva ya afectó a Nino, qué hará? =S

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