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miércoles, 18 de junio de 2014

Capítulo 4 ~ Hawai e ikou! rally aventure

Capítulo 4 – Héroes y bakas XD

Al día siguiente, se reunieron en la playa apenas había amanecido y antes de aventurarse a la surfeada se acomodaron en unos restos de palapa que encontraron. Las sillas estaban que se deshacían de viejas y la mesita tenía caracoles incrustados, pero servirían para pasar el rato en lo que la aventura organizada por el personal de Lula lu, daba comienzo.
Yamapi al parecer había dormido muy bien, estaba de buen humor, sin ojeras, bastante fortalecido y claro, sin haberse dado cuenta del escape de Jin. A Nino, en cambio, se le notaba la noche en vela que había pasado, primero porque Jin y Kame habían tardado un par de horas más de las dos que habían prometido, y luego porque claro, no se había sentido a gusto de acostarse a dormir en esa misma cama donde el AKame había disfrutado y había optado por quedarse en la silla donde leía antes de que todo eso pasara, sin poder dormir ni un poco.
—  ¿Qué quieres de desayunar? —  Kame se acuclilló a un lado de Nino que se había recostado en una de esas sillas y tapado los ojos queriendo descansar.
—  Lo que sea… —  Nino respondió con voz de hartazgo —  y café. —  pidió sin mirarlo.
—  ¿Café negro?
—  Hai, onegaishimasu.
—  Ok —  Kame se levantó y buscó a Jin que sacudía una toalla a unos pasos con cierto gesto de malas. —  Jin, voy a traer algo de desayuno, me dijo la chica de las cabañas que había dónde comprar comida pasando el embarcadero… —  señaló —  ¿vienes?
— Yo voy —  Yamapi le habló sorprendiéndole un paso atrás de él sobre su hombro.
—  Ah, tú… —  Kame se quiso sacudir su aliento.
—  Hai vamos los tres —  Jin propuso —  porque el senpai parece un poco descompuesto eh? —  se rió aunque aún no muy contento.
—  Sou —  Kame miró un segundo a Nino —  ¿seguro lo que sea? ¿Nino?
—  Ie —  y Nino de pronto se incorporó —  ustedes son capaces de traer bichos ne —  bromeó —  Vamos. —  y tras sacudirse el cabello con ambas manos como para despertar se encaminó a un lado de Kame satisfecho de haber causado ese gesto de fastidio en Jin que decidió ir delante de ellos junto a Yamapi.
Pocos pasos después del embarcadero, divisaron la tienda y a un par de personas que salían de ella con compras varias.
—  ¿Serán el otro equipo? —  preguntó Yamapi señalándolas.
—  Es probable —  Jin trataba de distinguir qué tipo de gente era.
—  Espero que no sean japoneses —  Kame opinó —  porque entonces sí que estaremos metidos en un lío.
—  No creo, esas mujeres no parecen para nada japonesas —  señaló Jin y los 4 quedaron mirándolas. Con un bikini diminuto, una chica rubia de ojos muy grandes, cuerpo espectacular, y bastante alta, le pedía a una señora con un traje de baño fluorescente, también demasiado pequeño como para cubrirla toda, que le pusiera alguna crema en la espalda.
—  Yes mom —  hablaba eigo —  no llegaremos tarde ok, take it easy.
—  Sugoi ne —  Nino comentó en voz baja  —  ella…
—  Hai —  Kame se rió —  ¿te gustó?
—  Jaaa bueno, si hablara japonés sería perfecta ne. —  el senpai rió con él. —  demo ne, Akanishi kun habla inglés desho?
Y antes de que Kame pudiera responder Jin ya lo estaba practicando.
—  Hey, hi —  las saludaba muy sonriente —  ¿de dónde son? ¿vienen a la aventura?
Y ellas asintieron muy amables sin dejar el asunto de la crema que la señora se esmeraba en embarrar en la espalda de su hija.
Yamapi se paró a un lado de Jin a escuchar la plática y Nino, que por supuesto no detuvo sus pasos a un lado de ellos, hizo a Kame seguirlo adentro de la tienda.
Eligieron algunas cosas para el día, provisiones para el viaje, algunas herramientas que vieron ahí que pensaron podrían ser útiles, café, baterías, repelente, protector solar y hasta un par de sombreritos medio raros, como de pescador, que Nino insistió en usar.
—  Ne Kame —  Nino aprovechó el momento en que pagaban para comentarle —  Akanishi kun me dijo lo de cómo decidiremos los equipos de dos ne, quería preguntarte qué haremos cuando Yamashita se ponga pesado con que no está de acuerdo… ¿esperan que yo le diga que tiene que respetar el jan ken pon? —  y volteó a verlo intrigado.
—  Ah etto… no sé… quizá… tengo entendido que son 4 fases de la aventura, podría ser que nos turnemos las parejas.
—  Ok, wakatta —  Nino cortó a Kame ahí porque oyó que Jin y Yamapi entraban a la tienda.
—  ¿Eh? ¿ya pagando? —  Jin se acercó a ellos. —  ¿y eso? —  preguntó a Kame por el sombrerito en su cabeza.
—  ¿Y? —  Nino jaló su atención antes de que Kame respondiera algo —  ¿de dónde son las mujeres? ¿Si serán nuestras contrincantes?
—  Hai, son australianas. Dicen que la otra parte de su equipo son el novio de la chica y el papá… —  Jin respondió deteniendo su vista en la cabeza de Nino y el sombrerito prácticamente igual al de Kame que éste tenía.
—  ¡Jin mira! —  Yamapi le gritó desde el otro lado de la tiendita —  hay dulces americanos ¿llevamos algunos?
Y tras un segundo incómodo, Jin se decidió por ir a ver los dulces y Nino y Kame salieron de la tienda.
—  Sugoi ne —  Nino comentó apenas estuvieron afuera —  ¡Dulces americanos! —  se burló.


………………………………………………
Una hora después Jin, Kame y Yamapi se preparaban para ir a surfear y Nino dormía plácidamente recostado en la silla aquella.
—  Eh Kame chan —  Yamapi le habló de pronto —  ¿qué tanto le hiciste al senpai anoche que está tan jodido eh? —  rió —  ¿si dejas que te dé o le das tú? —  rió más.
—  Ah etto… —  Kame miró a Nino y luego a Jin con la travesura en el gesto —  no para nada, quizá tuvo pesadillas… o insomnio, ne Jin? —  le coqueteaba una vez más descarado —  ayer en la cena nos dijo ¿cierto? Que sufría de insomnio a veces.
Y Jin se sonrojó completo, riendo, regañándolo con la mirada por decir eso que obviamente hacía referencia a lo que habían hecho por la noche. Yamapi claro está, notó que había algo raro y decidió dejar el tema de lado.
—  Sou desu ka. —  murmuró ya sin sonrisa. —  bueno y… ¿entonces? ¿crees que puedes tomar una ola más alta que yo? —  retó a Kame.
Kame, una vez más, afilando su seguridad y dándole a entender que de “algo” no estaba enterado, asintió altivo.
—  Todo el tiempo Pi chan, ando en lo alto de la marea cuando tú no te has dado cuenta aún de que ha subido. —  y se echó a correr con la tabla hacia el mar.
—  Baka da yo —  Yamapi lo persiguió con su propia tabla.
Y Jin quedó mirándolos un poco antes de correr él también. Se sentía algo extraño… andaba con Pi y hacía el amor con Kame, a los dos los quería, de maneras diferentes pero los quería a ambos… no podía seguir con ese juego tan raro que lastimaba a Kame y lo hacía seguir con esa estupidez de Ninomiya... Tenía que hablar con Yamapi, decirle de alguna manera que lo que ellos tenían no iba por ese lado, convencerlo de que estarían mejor siendo solo amigos. Había pensado en utilizar el viaje para desilusionarlo, pero hasta el momento no parecía ni un poco desilusionado… debía pensar en algo más, hacer un plan de algún tipo, ser más rudo. Pero era tan difícil… Yamapi siempre había estado ahí para él, y no sabía cómo hacerle alguna chingadera suficientemente efectiva para que ya no quisiera ser su novio, pero no demasiado fuerte como para que dejara de ser su amigo ¿Había manera? ¿eh? ¿nani? ¿qué era eso?
La inmensa ola se formaba detrás de ellos y Kame y Yamapi se preparaban para subirse en ella con toda la decisión en sus miradas de ganarle al otro. Jin había decidido dejarla pasar y ver qué tal les iba a ellos  dos, pero entonces vio que la ola llevaba algo más que surfistas, aparte de Kame y Yamapi luciéndose sobre sus tablas, en lo alto de la cresta reventando cerca de la playa, Jin vio que había un tercer cuerpo, pero que no parecía estar ahí a voluntad. Sin pensarlo, tomó la ola siguiente aunque no de pie sobre la tabla sino de panza sobre ella para ayudarse a avanzar más rápido y se apuró primero nadando y después corriendo hacia donde creyó que había quedado el cuerpo.
Apenas hubo llegado distinguió que no había sido el único en verlo y que Kame y Yamapi ya se acercaban corriendo también.
—  Pensamos que eras tú — Yamapi jadeaba asustado.
—  Ie, yo… —  Jin le dio la vuelta al cuerpo descubriendo que era un chico de unos 20 y algo años. —  ¿qué hacemos? ¿alguno sabe RCP?
—  Pues tú ¿no? —  Kame tomó la cabeza del chico y lo animó a hacerlo. 
—  Yo lo hago —  Yamapi se dispuso a recordar el procedimiento de un curso que había tomado, pero una vez al lado de chico se quedó en blanco. —  demo…
—  Hay que hacer que respire —  Jin opinó.
—  Hai —  Kame se inclinó sobre el chico —  darle respiración ne —  y colocando la cabeza de aquel como se acordaba de las películas y apretándole la nariz, envolvió la boca del chico con la suya y sopló… debió de hacerlo bien, porque de pronto el chico empezó a toser agua y luego a respirar.
—  Waaa, yokatta —  los tres aunque muy nerviosos suspiraron tranquilizados.
—  Hi, are you ok? —  Jin le habló en inglés —  what’s your name?
— ¿Eh? — aquel abrió los ojos — Brian,  who are you?
—  Brian, ok, I’m Jin, todo va a estar bien ok? Llamaremos a la enfermería —  le dijo sonriendo y el chico volvió a cerrar los ojos tosiendo un poco más.
—  Jaaa pues ¿vas Pi? —  Jin le pidió —  yo me quedo aquí para hablar con él.
—  Hai —  y Yamapi se echó a correr en busca de ayuda.


………………………………………………………..
Brian era el novio de la australiana, también estaba surfeando, se había ido solo, se había caído de la tabla y pegado con ella, lo que lo había hecho perder el conocimiento y casi ahogarse. Tanto él como su chica, que se llamaba Alice, y los padres de ésta, estaban muy agradecidos con los japonecitos que lo habían salvado, y cuando salieron de sus cabañas ya bañados, cambiados y listos para la aventura, les esperaban con una pequeña celebración que habían pedido al personal de Lula lu.
—  ¡Nani kore! —  exclamó Nino cuando se soltó la música apenas hubieron asomado la nariz.
Jin y Yamapi también salían en ese mismo momento y los 4 se reunieron en la explanadita frente a las cabañas donde fueron atacados por dos mujeres hawaianas que les colgaron los típicos collares de flores mientras bailaban alrededor.
—  ¡Ari-gato! —  gritaban Alice, Brian y sus padres —  ¡yeyyyy! ¡¡¡Ari-gato!!!
—  Oh! Sugueee—  Nino le sonrió a Kame —  se volvieron héroes ne?
—  Ie, ie —  Kame, Jin y Yamapi estaban un poco sonrojados y apenados de toda esa fiesta que les hacían, más aún cuando Alice los jaló a los tres para tomarse una foto con ellos.
—  ¿Tú no vas? —  una de las hawaianas le preguntó a Nino.
—  Ie, daijoubu, yo no hice nada… que disfruten ellos. —  cruzándose de brazos rió de las caras de susto que los 3 ponían de no saber qué hacer con toda la euforia de esas personas.
—  Ie, no fue nada —  Jin, Kame y Yamapi se disculpaban —  cualquiera lo hubiera hecho —  decían a uno y a otro.
—  Ja, tomemos una foto de todos ne —  Nino pidió la cámara tanto a Yamapi que la traía al cuello, como a Alice que parecía muy conmovida —  I will take a photo, ok? —  y se dispuso a atrapar con ambas cámaras, y su propio celular aquel momento del que, sí, quizá porque eran johnnys y él amaba a la johnnys, o quizá porque estaba enamorado de Kame, o porque eran sus kohais aunque ninguno se reconociera como tal, pero él, se sentía conmovido; no sucede todos los días ne, que un ser humano que conoces salve la vida de otro, aún sin conocerlo.


…………………………………
Cerca de las tres, como marcaba el itinerario, ahí mismo donde habían estado festejando, aparecieron los organizadores de la aventura: una pareja joven chico-chica, con uniformes tipo boyscout, que no paraban de sonreír y que hablaban gritando.
—  Konnichiwa! Irashaimase!—  ella hablaba en japonés hacia ellos.
—  Hi! Welcome —  él en inglés hacia los australianos.
—  Aquí dará comienzo la sensacional y única aventura de la costa hawaiana en la sin igual isla de…—  los animaron a completar la frase.
—  ¡¡¡Lula lu!!!! —  gritaron Alice y su madre muy emocionadas.
—  Síii —  y los guías siguieron cada uno en su idioma —  ¡donde pasea la gente más bonita del mundo! ¿están preparados para enfrentar los retos? ¿Amar la selva, el sol y la vida salvaje? ¿traen sus equipos de sobrevivencia? ¿su adrenalina al máximo?
—  ¡Siiiiiiiiiiiii! —  Alice y su madre parecían realmente entusiasmadas.
—  ¡Bien! ¡Genial! —  y los guías siguieron —  pues entonces ¡qué empiece la aventura! —  ambos brincaron gritando “Yeeeeeesssss” junto con Alice y su madre que de todos eran las únicas que parecían estar ansiosas por empezar.
—  Bueno —  y cada guía se acercó al grupo que capitanearía para darles los detalles ya sin tanto grito. —  como les habíamos comentado cuando contrataron el viaje, lo primero que haremos es formar dos equipos al interior de cada uno. El recorrido incluye tres estaciones y la meta. La idea es que en cada estación se junten los cuatro, pero que lleguen por parejas por 2 caminos diferentes. Los recorridos rumbo a cada estación, duran de uno a dos días cada uno. El objetivo es que estén aquí de vuelta el viernes.
—  Jaaa, gomen, chotto —  Nino tomaba aire despacio —  una duda sólo… —  miraba a la chica con cierta desconfianza —  entonces, tú no irás desho?
—  No, yo sólo acudiré a cada estación para ver que todo vaya bien, pero la aventura es sólo de ustedes ¿estás emocionado? —  era tan extraña… ¿se había metido alguna droga para mantener esa felicidad exagerada o qué agua tomaba?
—  Hai está emocionadísimo—  Jin contestó riendo —  muere por irse a dormir a la selva en la tienda de campaña y no bañarse en 6 días… —  contagió la risa a todos menos  a Nino que se limitó a fingir una mueca alegre —  bueno y… pues entonces ¿cómo formaremos los equipos? —  Jin preguntó a los tres.
—  Pues como venimos ¿no? —  Yamapi respondió de inmediato.
—  Ie, ie, mejor a la suerte, para que sea más emocionante —  Jin le contestó —  ¿no te animas?
—  ¿Más emocionante? —  Yamapi se puso realmente de malas al ver a través de la mirada de Jin que eso era un truco para quedar con Kame. —  no puedo creerlo… —  se volteó enojado hacia otro sitio.
—  Jaaa —  y Nino se animó a intervenir con la idea de quedar bien con el AKame —  vamos Yamashita kun, lo tendrás para ti el resto de sus vidas ne, hagámoslo como dice ahora, no puedes mostrarte tan inseguro ne.
—  ¿Eh? —  y Yamapi se volteó enojado hacia él —  ¿estás o te haces Ninomiya? ¿no ves lo que quieren hacer?
—  ¿Nani?
—  Quieren quedarse juntos estos dos idiotas. —  Yamapi vociferó.
—  Jaaa demo, si lo hacemos a la suerte ne, podría tocarme a mí con cualquiera de los 2… A la suerte es justo… y en caso de que quieran eso que dices, nada les garantiza que ocurrirá así, desho?
—  ¿Y tú estás dispuesto a arriesgarte? ¿Qué demonios tienen ustedes dos? —  Yamapi miró a Kame y a Nino furioso.
—  Se llama confianza ne —  Nino respondió provocando la sonrisa de Kame que estaba realmente contento con esas intervenciones—  y tú y Akanishi kun, deberían poder hacer lo mismo ne, la confianza es la base de cualquier relación... la muestra más grande de amor ne que permite fortalecer el lazo entre dos personas.
—  Además… —  Jin también intervino —  si me toca con Kame qué, Pi… ¿qué crees que va a pasar o qué? Te aseguro que no haremos nada diferente a lo que ya hemos hecho en esta isla.
—  Ok, como sea… —  Yamapi se rindió aunque sin gramo de convencimiento como todos pudieron notar.
—  ¿Entonces? —  Kame sonrió triunfante —  ¿jan ken pon? —  propuso.
Y los cuatro se dispusieron a jugar.
—  Ok, los 2 primeros que ganen quedan juntos —  Yamapi decidió apostando a que sabía qué pondría Jin, pero a la hora de ver el resultado sólo se tensó su quijada y lanzó una maldición volteándose hacia otro sitio.
—  Kuso! —  parecía que echaba fuego —  se pusieron de acuerdo. —  los acusó.
—  Que mal perdedor —  Kame susurró estirándose contento.
—  Yo no voy a ir a ningún lado, hagan como quieran —  y Yamapi se alejó dispuesto a encerrarse en la cabaña toda la semana, pero Nino, tras el consentimiento de Kame en un asentimiento y para la completa estupefacción de Jin le detuvo.
—  Eh Yamashita kun, vamos a hacer algo… no te vayas así.
Y Yamapi giró apenas a verlos.
—  ¿Qué?
—  Son cuatro tramos ne? podemos rotar las parejas para que no sientas que fue trampa y que Akanishi tenga también las emociones que quiere… ¿qué opinas?
—  ¿Cómo? —  Yamapi seguía a la defensiva.
—  Sou da ne. El primer tramo Akanishi kun se va con Kame chan, y nosotros 2 juntos; el segundo tramo, yo me voy con Kame chan y tú con Akanishi, el tercer tramo, me voy yo con Akanishi y tú con Kame chan… y el último tramo a la meta, nani? —  volteó a ver al AKame: la boca fruncida de Jin diciendo lo muy mal que le parecía ese plan y el gesto resignado de Kame que ya sabía que acabaría pasando eso cuando Nino le había preguntado en la tiendita —  jugamos allá otro jan ken pon o respetamos este ne ¿estaría bien así?
—  ¿En serio Tomohisa? —  Jin preguntó suspirando. —  ¿no vas a aceptarlo de otra forma?
—  Claro que hay otra forma, tú y yo, Kame y el senpai, los tres tramos…pero si como dice Ninomiya quieres correr emociones pues al menos que sea sin trampas…
—  Aich no hubo ninguna trampa —  Jin bajó la mirada.
—  Jaaa ok, entonces así le hacemos ne —  Nino le dijo a la guía que sólo los miraba preguntándose por qué tanta discusión y berrinche. ¿Eran gays? No lo había imaginado.
—  Perfecto —  la guía respondió y anotó cómo sería todo. —  y bueno, el equipo perdedor… —  dudó si decirlo —  cumplirá un reto que le ponga el otro equipo… como decía en el folleto… ¿está bien? —  los miró con cierto miedo.
—  Hai, claro, no te preocupes —  contestaron Nino y Kame amables, al mismo tiempo y haciendo pensar a Jin sobre lo mucho que se parecían en eso de andar quedando bien con personas como esa, es decir, con completos desconocidos…. Tenían la misma necesidad de mostrarse como chicos maduros que no le daban importancia a las cosas que no debían tenerla, de estar aparentando que no eran complicados ni explosivos. Si ajá, y todo ese blablablá que siempre acababa derrumbándose, aunque claro, siempre en privado y sin que nadie pudiera comprobarlo después. Ahg bueno ya, dejaría de pensar idioteces, el primer tramo y quizá el último estaría con Kame y por supuesto harían el amor como dos locos.  Se dedicó a alimentar ese pensamiento para dejar el malhumor de lado.
—  Bien, entonces en un momentito los llamamos para llevarlos al inicio de los caminos. —  la guía fue a reunirse con su compañero.


……………………………………………..
Y poco después….
— En este lado el camino es recto y un poco más largo —  explicó la guía —  el obstáculo más complicado es un pantano que hay que cruzar; de este otro hay que bajar a una gruta y luego escalar. La primera estación tiene una casa para 4, si cuando lleguen el otro equipo ya ha llegado, deberán dormir en la tienda de campaña.
—  ¿El otro equipo va por estos mismos caminos? —  Jin preguntó.
—  No, no, ellos irán por otros. No los toparán en el recorrido más que en las estaciones. —  la guía explicó. —  ¿Alguna otra duda?
—  ¿Qué pasa si hay algún accidente o emergencia? —  Nino estaba preocupado.
—  Les daremos unos radios, tienen un rango de 50 kilómetros así que no debería de haber problema de alcance, sólo cuiden de no mojarlos. —  la guía seguía sonriendo con una felicidad difícil de creer.
—  Ja, ok wakatta. —  Nino suspiró, recibiendo el suyo después de que la guía sacó dichos aparatos de una bolsa.
— ¿Hay manera de cocinar en las estaciones? —  Kame fue el siguiente en preguntar.
—  Nou —  ella lo miró apenada —  pero pueden hacer una fogata.
—  El agua de ríos, o lo que haya ¿puede beberse? —  Nino siguió con las preguntas de seguridad.
—  Toda el agua puede beberse —  Yamapi le contestó alterado —  la hierves y ya ne? deja de hacer parecer esto un suicidio.
—  Hai, toda el agua es segura —  y la guía respondió —  libre de minerales y azufres que puedan ser venenosos.
—  Ok, arigatou… —  Nino ignoró la alteración de Yamapi.
—  ¿Quién irá por cual camino? —  Jin se colgó la mochila sonriente de estar tan cerca de deshacerse de Yamapi y Nino por un día entero (quizá dos).
—  Una pregunta más… —  pero  Nino volvió a dirigirse a la guía  —  dice el folleto que toda la fauna es protegida kedo… si tuviéramos que enfrentarnos a algún animal… en defensa propia ne?
—  Sí por supuesto —  la guía lo vio enternecida —  primero está la seguridad de ustedes, pero es muy poco probable que se topen con algún animal peligroso, tenemos a los mamíferos muy bien alimentados para que se mantengan lejos de los caminos y los reptiles son miedosos. Sólo deben cuidarse de las víboras y de las arañas, eso sí, por eso en el botiquín que les dimos a cada pareja hay antídotos para ambos casos.
—  Bueno ¿ya? ¿O vas a seguir con tu interrogatorio de cobarde?  —  Yamapi atacó a Nino, pero éste una vez más lo ignoró.
—  Jaaa, kanpeki —  contestó a la guía. —  entonces nos vemos de nuevo en la estación ne.
—  Sí ¿ya no tienen preguntas? —  los miró y todos a su vez a Nino.
—  Ie, arigatou. —  Nino se reverenció un poco apenado.
—  Ok, mucha suerte ¡diviértanse! —  y la guía se fue.
—  ¿Qué camino quieren entonces? —  Jin preguntó de nuevo viendo a Yamapi.
—  A mi me da igual, mejor pregúntale a “Seguridad senpai” cuál le da menos miedo.
—  El del pantano — contestó Nino sin darle importancia a la mala onda del comentario —  ¿está bien? —  preguntó al AKame.
—  Hai, omochiron —  Kame estuvo de acuerdo y Jin pensó que en definitiva sería mejor de esa forma pues no era fácil imaginar a esos dos escalando montañas.
—  Okey…  pues entonces vamos ya ¿no? —  Jin quiso encaminarse pero Yamapi lo llamó.
—  ¿Ya? ¿así nomás? ¿No, nos despedimos? —  estaba realmente emberrinchado.
—  ¿En serio? —  y Jin giró a verlo incrédulo, pero al descubrirlo tan de malas decidió ceder, y se acercó a darle un abrazo de ánimo, que claro, Yamapi aprovechó para convertir en beso.
—  Te cuidas —  Yamapi pidió.
—  Hai, no seas cursi ¿quieres? —  Jin le dijo bajito sin querer ver qué cara habían puesto Kame y Nino con eso y decidió encaminarse otra vez, pero otra vez, Yamapi le detuvo el paso cuando le habló a Kame.
—  ¿Y ustedes? Por qué se portan así tan fríos uno con el otro… ¿ni siquiera un “bye nos vemos allá”? Ah, ya… Ahora entiendo… no es confianza ne? Ninomiya? Es que en realidad ustedes no…
—  ¿No qué? —  Nino lo veía ya harto. —  ¿Insinúas algo?
—  Sólo que… es un poco raro… —  Yamapi entendió como amenaza el tono que Nino usaba y bajó el propio.
— Jaaa, para que el señor esté tranquilo ne? —  y Nino se acercó a Kame —  neee cariño, cuídate mucho ne, no te portes mal, y nos vemos en la estación sin falta. —  y tras eso, dio un besito a su dedo índice y lo pasó a los labios de Kame logrando que se sonrojara. Luego, se despidió de Jin haciendo la seña de paz con los dedos, llevándolos de su frente al aire como siempre lo hacía, y se dio la vuelta para adelantarse por su propio camino sin hacer más caso a Yamapi…
—  Jaaa ne —  Kame respondió nervioso y volteó a ver a Jin para con la mirada animarlo a irse ya de ahí.
—  Hai, vamos—  Jin suspiró profundo, y ambos se despidieron una vez más de Yamapi, ahora con la mano, que al poco trotó para alcanzar al senpai metros adelante.


………………………………………………………………………
Llevaban cerca de media hora caminando cuando….
—  Espero que no se peleen mucho esos dos —  Kame comentó contento mirando la vegetación alrededor del camino que los llevaba hacia la gruta.
—  ¿Eh? ¿Por qué? ¿Estás preocupado por el senpai? —  Jin preguntó en un tono un poco serio que hizo a Kame ponerse alerta.
—  ¿Qué?
— No nada, es que como has estado tan al pendiente de él, pensé que quizá te angustiaba la idea de que vaya por otro camino… —  Jin jugaba a patear una piedra mientras caminaban.
—  Ie… —  Kame se quedó pensando a qué venían esos comentarios —  sólo…
—  Te hizo que te sonrojaras —  Jin sonrió forzado pateando la piedra muy lejos hacia adelante.
—  ¿Te pareció? —  y Kame subió las cejas pensando en que algo tenía de divertida esa escena de celos.
—  “Neee cariño” —  Jin lo imitó —  es un ridículo —  rió —  y muere por ti…  diga lo que diga…
—  Uhm, bueno…. Es difícil resistirse a mi encanto —  Kame rió tratando de hacer reír a Jin —  pero lo importante es que eso nos está ayudando ne? —  desistió del intento.
—  ¿Ayudando? —  y Jin de pronto detuvo el paso y quedó viendo hacia los árboles —  ¿cómo? O sea… según el plan original tú y yo íbamos a pasar juntos toda la aventura ¿cierto? Pero ahora… gracias a que al parecer tú y él tenían un plan B para cuando Yamashita se quejara… rotaremos los equipos…. ¡Vaya manera de ayudarnos! … Cuando le dije que usara su poder de super senpai me refería a que lo hiciera con Yamashita…no contigo; es increíble que haya cambiado así las cosas…
—  En realidad fue mi idea —  Kame explicó entendiendo el malhumor de Jin—  pensé que sería menos forzado así… gomen, yo… no sabía que le habías dicho a Ninomiya que se pusiera senpai con Pi para…
—  ¿Tú idea? —  Jin lo interrumpió y lanzó un profundo suspiro echándose a caminar de nuevo —  ¡vaya!
—  ¿Nani? —  Kame se preocupó un poco por ese suspiro.
—  Nada, nada… sólo que es un poco incómodo para mí, saber que en una de tus ideas le das un espacio así al senpai….
—  ¿Un espacio cómo? —  Kame se adelantó y se paró frente a Jin para detenerle el paso mirándolo directo a los ojos.
—  Ya olvídalo… no es importante en realidad…. —  Jin desvió la vista.
—  Si no fuera importante no estaríamos hablando de ello —  Kame siguió mirándolo fijo.
—  Bueno pues eso, que creo que cada vez te la pasas mejor con él y me preocupa bastante porque creí que teníamos un trato.
—  Jin… —  y Kame estiró la mano hacia el cierre de la chamarra de Jin, el cual agarró colgando ahí su mano —  tú y yo no tenemos un trato, tenemos una relación. Yo estoy completa y perdidamente enamorado de ti. Se lo dije a Ninomiya… y él me dijo que lo entendía y que lo respetaba… Ahorita estamos juntos y si después rotaremos las parejas es solo para poder seguir estando juntos más adelante. Él no tiene un “espacio especial” en mis ideas… sólo es una persona conveniente para que tú tengas de mi —  se mordió los labios provocativo — y yo de ti… el más especial espacio y largo tiempo posibles.
—  Sou desu ka —  Jin envolvió la mano de Kame en la suya y lo miró suspirando de nuevo —  demo…
—  Anoche, hoy, mañana…. Todo el tiempo existente, yo sólo estoy pensando en ti —  Kame jaló la mano de Jin que le envolvía la propia y se la llevó a la boca para besarla. —  dime que lo sabes. —  le pidió, pero Jin tras unos segundos de silencio (obvia duda) soltó la mano de Kame, le tomó de la barbilla clavándole la mirada como queriendo verle los pensamientos y volvió a suspirar.
—  De verdad quiero saberlo —  le dijo mirándolo aún intenso —  que se acabe pronto este circo y cada tarde, al llegar a NUESTRA casa, estés ahí con una sonrisa y un nuevo proyecto que podamos compartir.
—  Así será, sólo debemos ser pacientes. —  Kame le contestó convencido.
—  Sou desu ne —  y Jin lo soltó, dejó de mirarlo y empezó a caminar de nuevo sintiendo que mejoraba su humor cuando Kame lo alcanzó trotando, y a un lado de él, aunque manteniendo su pose super kakkoi, le suplicaba la mirada quizá ideando a la vez cómo fascinarlo.
—  ¿Dormiremos en la gruta? —  Kame preguntó.
—  Sí ¿no? En la parte más profunda —  Jin se sonrió coqueto dejando ya de lado los malos humores —  y ya mañana subimos hasta la estación.
—  O… nos quedamos a vivir en la gruta —  Kame bromeó deteniendo el paso ante la boca de la montaña frente a ambos.
—  ¿Te imaginas vivir en una cueva? —  Jin siguió ese pensamiento.
Y en eso estaban, cuando desde la entrada de la cueva, viniendo de la oscuridad… oyeron un gruñido, bufido, algo; de un monstruo, animal ¿qué era?.
—  ¿Qué es eso? —  Kame retrocedió estirando la mano delante del cuerpo de Jin como queriendo protegerlo, mientras con la otra sacaba la linterna de la mochila.
—  Ni idea, pero la guía dijo que no había animales peligrosos… quizá es un perro.
—  Incluso un perro sería peligroso si gruñe así —  Kame dio otro par de pasos hacia atrás al escuchar un nuevo gruñido.
—  A ver préstame la luz — Jin lo abrazó por la espalda tomando la linterna de su mano y luego se adelantó él muy valeroso hacia la oscura boca de la montaña que seguía gruñendo. —  ¿qué eres? Ven, ven aquí —  llamó al animal palmeando en su pierna muy creído de que probablemente fuera un perro, pero entonces, aquel que gruñía asomó su fiera nariz y ambos pudieron ver que se trataba de un jabalí salvaje. —  ¡¡¡Ah!!! ¡¡Joder!! —  Jin gritó retrocediendo realmente asustado —  ¡ve el tamaño de esa cosa! ¿qué hacemos?
—  ¿Son carnívoros? —  Kame retrocedía también al mismo, cauteloso y lento paso que Jin.
—  No tengo idea, pero sé que son agresivos —  ambos voltearon a verse de reojo y luego al jabalí que ya había salido más de la cueva y rascaba el piso con una de sus patas como si estuviera muy enojado y dispuesto a embestir.
—  Quizá si corremos en direcciones opuestas. —  Kame propuso.
—  ¿No traemos un arma? —  Jin deseó tenerla.
—  Tú hacia allá, yo hacia acá, y si persigue a alguno que el otro busque algo para lanzarle…
—  ¿Y si prendemos una antorcha? —  a Jin se le ocurrió —  el fuego lo espantará ¿no?
—  Ok, al que no persiga que prepare la antorcha.
—  Quizá no persigue a ninguno ¡Aaah aaaaah!— Jin gritó al ver que el jabalí se acercaba un poco más bufando aún de manera amenazante y viéndolos a ellos, sí, estaba por echárseles encima. —  bueno ya, ya, corramos…
—  Hai, ichi, ni… corre! —  Kame gritó.
Y cada uno salió a toda carrera hacia un extremo.
Troncos en el piso, piedras, hojas resbalosas, ramas que le golpeaban la cara, el ruido de la maleza pegando en su cuerpo que le impedía escuchar si el jabalí venía tras él. ¿Qué debía hacer? ¿voltear a ver? si el bicho ese estaba cerca iba a desmayarse. ¡Joder! ¡Por qué se le había ocurrido organizar una maldita aventura cómo esa! Correr, correr más, ponerse a salvo. No espera, debía voltear, si el cerdo ese había perseguido a Kame ¡Tenía que ir en su ayuda! Se detuvo y giró rápido con el aliento muy agitado y la adrenalina al máximo. Nada… el cerdo no estaba ahí. No se oía movimiento cerca.
Se apuró a regresar por el camino… ¿camino? Espera… ¿por dónde era? La maleza había vuelto a cerrarse y aunque intentó seguir su propio rastro la verdad es que era confuso ya que no había tantas ramas rotas como para guiarlo.
¡Genial! ¡ahora estaba perdido! ¡No! pero calma, debía guardar la calma, con tanto obstáculo no podía haber avanzado mucho ne; el camino, la cueva, Kame debían de estar cerca… tal vez si llamaba…
—  ¡¿Kame?! —  dijo alto con algo de miedo, ya que podría atraer al jabalí hacia él.
—  ¡Hai, por aquí! —  y respiró aliviado cuando oyó que le contestaba —  ¿dónde estás?
Siguiendo su voz pudo abrirse paso a través de algunas plantas y volver al camino donde encontró a Kame encumbrando la antorcha encendida. Casi relucía ahí en medio de la selva, con su ropa de excursión, el cabello recogido, tierra en sus mejillas… era como un caballero de la tierra media esperándolo galante.
—  ¡Hola! —  Jin se rió —  ¿qué pasó con el jabalí?
—  Ya se fue —  Kame le devolvió la risa encantado de verlo también todo lleno de tierra, con su cabello suelto, algo de sudor escurriendo sexy por su cuello... ¡vaya! de verdad ese paseo empezaba a ponerse interesante con esa tan antojable imagen ante él.
—  ¿A quién persiguió? —  Jin rió más, un poco sonrojado de las pasiones que despertaban de los ojos de Kame hacia él, de su Kame chan que ahí a media luz, se veía tan exquisito...
—  A nadie, creo que se asustó y al parecer —  Kame señaló unas huellas —  decidió irse por el camino en lugar de meterse a arañarse con las plantas. —  rió más, humedeciendo sus labios al tiempo que reía al darse cuenta de que Jin se empezaba a sentir tan emocionado cómo él.
—  Sou ka —  Jin se acercó con paso contoneado —  prendiste la antorcha… —  la señaló.
—  Hai, es que no corrí mucho, más bien me subí a una piedra que topé bastante grande y me puse a prenderla… cuando no apareció el jabalí regresé pronto. Nos servirá para la cueva ne? seguro alumbra mejor que la linterna….— Kame le contestó casi pegando sus labios a los de Jin.
—  Sou da — y Jin seguía risueño —  qué locura —  quedó viendo la boca de Kame, sus ojos, y luego suspirando volteó hacia la de la montaña —  espero que ahí dentro no haya de esos animales…
—  Yo también espero —  Kame concordó dando un paso atrás sonriente —  realmente me asusté —  pasó la antorcha a Jin —  y si sí los espantamos con eso para que nos dejen en paz —  rió de nuevo, lanzó un coqueteo más y luego se acuclilló a buscar algo en su mochila.
—  Somos un par de bakas ne —  Jin se secó el sudor con un paliacate que traía en el pantalón.
—  Hai —  Kame seguía buscando.
—  ¿Nani? —  Jin se paró a un lado chismeando desde arriba las cosas que Kame movía al interior del backpack.
—  Traía por aquí unas mentas…—  Kame seguía concentrado —  ¿quieres?
—  ¡Hai! ¿para susto? —  Jin rió —  ¿qué es eso? —  señaló un estuche rojo.
—  Ah esto… —  Kame lo sacó y quedó viéndolo — es un anzuelo que se pone en un palo… —  se lo mostró a Jin de cerca —  lo compró Nino en la tienda, dijo que podía ser útil para pescar en caso de que fuera necesario… que Oh-chan le enseñó a usarlo una vez…  
—  ¿Oh-chan? —  Jin se lo devolvió, de pronto muy serio, seco, frío....
—  Hai, Ohno senpai —  Kame respondió dándose cuenta, por el cambio súbito en la actitud de Jin, de que quizá no debía haberlo llamado con el diminutivo…
—  Uhm vaya… ¿Y te lo compró el buen “Nino”? —  Jin ya no lo miraba —  ¿junto con el sombrerito ese que traías igual al de él? —  y sin querer una respuesta se alejó caminando hacia la cueva.


1 comentario:

  1. Ay, cómo disfruté este capítulo! jajajajaja me encantó el toque cómico que tiene, después de sentirme mal por Nino xD bueno de hecho el fic tiene muchas partes cómicas y eso me está gustando! y más porque lo equilibras con el drama =D soy feliz leyendo tu fic!
    Jajajajajaja ese Jin no pierde tiempo y oportunidad para practicar su inglés.
    Guías de turismo, siempre tan felices, pienso igual que Nino, qué tomarán? xD
    ¿Son carnívoros? jajajajajajaja ay Kame jajaajajaja
    y todo iba bien hasta que Jin salió con los celos xD y se terminó el capítulo =(
    ojalá pronto subas continuación, a ver cómo les va a Nino y Pi, a ver si no se matan entre ellos o matan a alguien o.o
    creo que me uniré a la campaña para presionarte para que actualices los fics jajajajajaja

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