Ya bueno pues aquí los fanfics que me he atrevido a publicar jojo.
Si entras y lees y te gusta ¡por favor comenta! no es mucho pedir ne? y así me animas a escribir más XD
En serio los comentarios se vuelven parte importante del blog, lo que sea que piensen me gustaría saber, así a veces hasta surgen nuevas ideas y todo... yaaa bueno pues espero que me dejen leerlas/los también a ustedes ;)

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sábado, 29 de agosto de 2015

Capítulo 5 ~ Hawai e ikou! rally aventure

Capítulo 5 ~ Un evento inesperado

Por su lado Nino y Yamapi caminaron sin ningún contratiempo, durante casi 3 horas, hasta la orilla del pantano que la guía había dicho, y lo miraban en silencio. Apenas habían hablado entre ellos hasta ese punto y eso los había tranquilizado en cierta forma, aunque Yamapi desde hace rato que quería preguntarle a Nino qué demonios pasaba entre él y Kame…

—  ¿Qué haremos? —  fue Nino el que de pronto hacía preguntas — ¿meternos?  no creo que sea buena idea simplemente caminar por un pantano ne… podría haber arenas movedizas, lagartos ne
—  ¿Eh? ¿Lagartos? —  Yamapi trató de imaginarse eso —  ¿en Hawai? Se supone que…
—  ¿Te parece que esto es Hawai? —  Nino le retó a contestar que sí —  yo no me confiaría, considerando que esto está en medio de la nada ne… ni siquiera hay señal de celular… —  suspiró harto.
—  También podríamos volver a las cabañas… y esperarlos ahí—  Yamapi propuso —  no veo la razón de seguir con este juego estúpido…
—  Uhm sou desu ne… demo… si regresamos a las cabañas… no podremos estar con ellos en los otros tramos de la aventura desho?—el senpai alegó mirando con desconfianza el agua verdosa frente a ellos.
—  ¿Qué te ofreció Kamenashi para que lo cubrieras así eh? —  Yamapi se sentó en una piedra y quedó mirando al senpai.
—  ¿Eh? —  Nino se sentó a un lado sin mirarlo.
—  Me dijo que tienes un trato con él… —  Yamapi le enfrentó a lo que sabía.
—  ¿Nani? —  y Nino cerró los ojos, no es que lo haya tomado por sorpresa pero de alguna manera no quería creerlo… ¿en serio? O sea que Kame no cumplía con su parte…
—  Pero Ryo chan me contó que estás muy enamorado de Kamenashi —  Yamapi siguió en su línea —   así que quiero pensar que ese trato tiene un doble objetivo, que tienes un plan para al final…
—  Naaaaani sore?!!! Ano sa… Yamashita kun…—  Nino hablaba despacio buscando palabras adecuadas —  ¿No te parece un poco irrespetuoso asegurar algo así? Ya sé que estamos en medio del mar y que estás enojado, kedo… sigo siendo tu senpai ne!
—  Ok, como quieras, yo sólo quería ver si te podía ayudar en algo porque por mucho que insistas en que tienes a Kamenashi controlado y quieras convencerme de que te respeta y así, los dos sabemos que te está viendo la cara de pendejo y que…
—  Ano ne, se está haciendo de noche… tampoco creo que sea buena idea andar por un pantano de noche ne…  —  Nino lo interrumpió y se levantó suspirando muy profundo…
—  Si acampamos aquí… —  Yamapi miró a su alrededor —  agh, no sé porqué estamos haciendo esto… Mejor regresemos a las cabañas y ya mañana le decimos a la guía que nos lleven en jeep a la estación… le decimos que no nos interesa “vivir la aventura” se burló de dicha frase del folleto
—  ¿Y si no quiere hacerlo? —  Nino preguntó.
— Todo mundo tiene un precio —  Yamapi lo miró fijo con cara de “¿en serio te preocupa que no quiera?”
—  ¿Crees? —  y el senpai miró el camino por el que habían venido pensando seriamente en que la propuesta de Yamapi no estaba nada mal —  Tú no has encontrado el precio de Akanishi para amarte ne, ni el de Kame chan para alejarse desho? Tal vez para esa guía lo que dice su folleto ne, sea una cuestión de pasiones… Ano sa... algo que no puede traicionar porque siente que se le acaba en ese instante la vida ne
—  Bueno —  Yamapi se incorporó muy de malas ya de la conversación —  es absurda tu comparación pero en fin, de todas formas, que la guía sea insobornable me parece irrelevante para tomar esta decisión, por donde lo veas será más sensato volver y esperarlos en las cabañas que matarnos hundidos en el fango, en las fauces de un lagarto o devorados por una legión de hormigas….
—  Sou desu —  Nino quedó un poco pensativo —  aunque no deja de molestarme el pensamiento de que ellos dos no se hubieran rendido tan fácil ne… quizá, creamos lo que creamos, no somos tan fuertes ne, tú y yo… como ellos ne. —  y sin más se colgó la mochila a la espalda y empezó a caminar de regreso.
Yamapi tras morderse el labio inferior dolido por ese pensamiento del senpai, lo alcanzó poco más adelante.

……………………………………………………

—  Ya inició el operativo —  aquel joven johnny anunciaba reverenciado ante el jefe y sus senpai Tackey, Matsumoto y Nishikido que, sobre todo los dos últimos, parecían incómodos con lo que oían.
—  Gracias, puedes irte – el viejo se recargó en su silla y bebió un poco más de su té dando tiempo a que el chiquillo cumpliera con la orden y él pudiera volver a hablar en privado con sus invitados de esa noche.
—  Johnny… —  Matsu se atrevió a hablar —  gomen, pero… ¿no será peligroso para ellos? Sé que son johnnys y por lo tanto ágiles y competitivos, pero…
—  Los estaremos vigilando J-chan —  el jefe sonreía encantado de que Matsu se sonrojara de que lo llamara así —  cada paso, cada instante y cada gesto pasa por mi ojos … lo sabes ¿cierto? Que soy dueño de sus aventuras y de sus besos y de cada reto que me imponen, y el que decide sus castigos y si quiere juega a volverlos locos.
Se levantó y caminó por la oficina con gesto pensativo e intimidante mientras los tres presentes se escalofriaban.
- La próxima vez que vayan a jugar así a incumplir mis órdenes, espero que lo piensen mejor. —  prosiguió — Porque cuando dije “No quiero que estén juntos sin mi permiso”, cuando dije “sólo yo decido quién puede tocar a Jin y cuándo”, cuando dije “no te enamores de Kame chan”, cuando les dije a ustedes que estuvieran al pendiente de ese caso, no fue sólo por decirlo… toda falta merece un castigo, y cada castigo debe ser ejemplar…
Y tras decir eso, encendió una pantalla que tenía en su oficina (tal vez inspirada en “Los juegos del hambre”) y sus tres pupilos quedaron boquiabiertos al descubrir lo que en ella podía verse.

…………………………….

Nino y Yamapi caminaban en silencio y la noche se comía el camino frente a ellos así que aceleraron el paso, la luz de las linternas apenas les permitía no tropezar pero no era suficiente para saber si faltaba mucho o poco. Los ruidos nocturnos empezaron a ponerlos más que nerviosos pues aunque muchos animales ya dormían, se podía sentir la presencia de los que apenas habían despertado.
—  ¿Y si corremos? —  Yamapi propuso agitado —  no creo que falte mucho e ir a este paso ya me cansó.
—  Hai, será mejor… —  Nino le respondió sin duda y ambos empezaron a trotar primero y luego a correr. Estaban asustados y se sobresaltaban con cualquier sonido a los lados del camino por lo que cada vez corrían más rápido, de haber sabido lo que se ocultaba en esa maleza de noche probablemente hubieran roto sus récords personales como velocistas… y claro, sin que el cansancio se asomara siquiera, tan llenos de adrenalina, a partir de que empezaron a correr no tardaron más que media hora en divisar un grupo de antorchas.
—  ¡Ahí están! —  se animaron y corrieron un poco más —  ¡yatta! —  se sentían felices, realmente felices de haber conseguido quedar fuera de peligro.
Y de pronto, oh por los dioses creadores de eventos inesperados, se dieron cuenta de que entre aquellas antorchas se oían voces de ¿australianos?
—  Mom! —  era la voz de Alice —  ¡Faltan los japonecitos! —  en ese momento Nino y Yamapi lograron acercarse al grupo y quedaron jadeando frente a ella que pareció alegrarse —  Ah aquí están! —  decía tan contenta —  ¡Vamos! ¡qué bueno que llegaron a tiempo! —  hablaba en inglés.
—  ¿Qué dice? —  Nino le preguntó a Yamapi que parecía muy desconcertado.
—  Dice… chotto matte —  Pi sacudió la cabeza tratando de entender —  sorry, Alice… —  le pidió atención —  ¿qué está pasando? ¿a dónde vamos? —  aún recuperaba el aliento.
—  Al continente ¿no lo saben? Se está desalojando la isla porque va a pasar algo… no lo sé —  ella respondió buscando a alguno de los guías en el grupo de gente que se movilizaba con cierto desorden y nerviosismo hacia… ¿la playa?
—  ¿Eh? ¿desalojar la isla? —  Yamapi insistió con la pregunta —  pero… qué va a pasar algo y que quieren que desalojemos la isla —  le informó en japonés a Nino que seguía sin entender ni jota.
Pero Alice no sabía en realidad qué sucedía, ni su madre, así que tuvieron que ir en busca de uno de los guías de Lula lu.
—  ¿Eh? —  la guía se giró con tal gesto de estupefacción hacia ellos que resultó sospechoso —  ¡Ah! ¡ustedes! —  no pareció alegrarse sino que algún plan se le echaba a perder.
—  ¿Qué está pasando? —  Nino le preguntó.
—  Ah etto... emmm —  ella en verdad parecía incómoda ahora. —  ¡Qué bueno que regresaron a tiempo! —  de la nada cambió su actitud a una muy sonriente y amable como la de la mañana —  ¿y sus amigos? —  se dio cuenta que sólo eran dos.
—  En la gruta supongo, podrías explicarme qué está sucediendo… —  Nino se tornó muy serio, incluso amenazante y la chica decidió mejor hablar viendo a Yamapi.
—  Recibimos ordenes de desalojar la isla esta noche, y sólo nos queda una hora para hacerlo si no queremos meternos en problemas. Queríamos avisarles pero…. Pensamos que estarían ya en algún lugar inaccesible…
—  ¿Eh? —  Yamapi no podía entender lo que oía —  y entonces ¿nos iban a dejar aquí? —  mostró su indignación con tal gesto que hizo a la chica retroceder y regresar su vista a Nino que de pronto ya le parecía menos peligroso.
—  Gomen —  se disculpó —  pero qué bueno que llegaron, al menos ustedes se salvarán con nosotros —  se atrevió a sonreír de nuevo.
—  ¿Al menos nosotros quéeeee? —  Nino y Yamapi explotaron al mismo tiempo —  ¿y nuestros amigos?
—  Lo siento, lo siento, no podemos esperarlos —  ella corrió hacia adelante del grupo que, Nino y Yamapi se dieron cuenta en ese momento, ya llegaba a la playa. En el muelle había un barco al que subían cajas, maletas, personas, todo el personal con el que habían convivido desde su llegada, la familia de australianos, la señora de la tienda…
—  ¡Ey chotto matte! —  Nino corrió en busca de la huidiza guía topándose con un tipo muy corpulento que ya la cuidaba —  ¿Cómo que no podemos esperarlos? ¡No podemos dejarlos aquí!
Yamapi los alcanzó sintiéndose también un poco intimidado por el tipo ese.
—  ¡Pues entonces vayan a buscarlos! Pero si bajaron a la gruta es imposible que vuelvan a subir a tiempo para irse con nosotros. —  contestó ella oculta tras su guardia.
—  ¿Es en serio? —  Yamapi preguntó anonadado —  ¿de verdad su plan era dejarnos aquí solos? ¡Es una broma! ¿cierto?
—  Háganse a un lado —  el tipo les pidió en un japonés un poco mal pronunciado para abrirle paso a la gente que aún faltaba por subir al barco.
 —  ¡Chotto matte! —  Nino empezó a gritarle —  ¡Esto es una estupidez! ¡no podemos dejarlos aquí! ¡no pueden simplemente decidir desalojar! ¡no pueden!
La gente seguía subiendo al barco a toda prisa.
—  ¿Esto es en serio? —  Yamapi seguía sin poder creer nada de lo que pasaba ahí —  no, no puede ser en serio… ¡Ey amigo, esperen, ya no es graciosa esta broma… ¿podrían pararla? Mi senpai está por entrar en un ataque de pánico.
Y sí que lo estaba, Nino seguía gritando: ¡no pueden! ¡no pueden! Y caminaba de un lado a otro tratando de pensar.
—  Lo siento —  el tipo le respondió a Yamapi —  pero ya tenemos que irnos —  invitó a la guía a subir primero al barco y entonces se quedó él solo abajo con ellos —  podemos esperarlos media hora, si logran traerlos en ese tiempo, pero no más, las órdenes fueron muy específicas, es peligroso para todos que nos quedemos aquí…
—  ¿Media hora? Estás bromeando ¿cierto? —  Yamapi lo miró con odio.
—  ¡Ey! ¿Aló? ¿Kame? ¿Kame me oyes? —  el tipo y Pi voltearon a ver a Nino que desesperado movía las perillas del radio que les habían dado tratando de comunicarse con ellos —  ¡Ey! ¿alguien por ahí? ¿Kame? ¿Kame me oyes? —  estaba  a punto de llorar y nada en los muchos ruidos que hacía el aparato de radio parecía ser la voz de Kame o la de Jin…
—  Seguro ya bajaron hace horas a la gruta, lo siento —  el tipo se dispuso a subir al barco —  nosotros tenemos que encargarnos del bien de la mayoría y la mayoría ya está a salvo.
—  ¡Ey pero no pueden dejarnos aquí! —  Yamapi fue tras él y trató de detenerlo agarrándolo de un brazo pero este se zafó brusco de él y volvió a caminar hacia la escalinata. Yamapi entonces reaccionó primero corriendo y dando un salto sobre la espalda de aquel gigante —  ¡No pueden irse! ¡no pueden dejarnos aquí! —  y aquel tipo, ya enojado, se lo quitó de encima y lo aventó a un lado de Nino que seguía peleando con el radiocomunicador. —  ¡Ey tú! —  Yamapi trató de levantarse y alcanzarlo de nuevo pero el tipo ya no le contestó ni la mirada y ya subido en la embarcación, sin esperar la media hora, activó la maquinaria para enrollar la escalera…
—  ¡Ey chotto matte! —  Yamapi siguió gritando incrédulo desde el muelle —  ¡No pueden dejarnos aquí!
—  ¿Aló? ¿aló? —  Nino seguía buscando voces en el radio —  ¿Kame me oyes? Ey hay una emergencia! Si me oyes por favor contéstame! ¿Aló? ¿Kame? —  ya tenía el rostro lleno de lágrimas.
—  ¡¿Están locos?! ¡Ey! —  Yamapi gritaba al barco —  ¡No pueden dejarnos aquí! ¡¿no saben quiénes somos?! ¡nosotros somos famosos en Japón! ¡hay demasiada gente esperándonos! ¿eh? ¡¿Saben lo que eso significa?! ¡Ey! matte! matteeeeeeee!
El barco ya había empezado a moverse y en la cubierta mirándolos fijamente pero sin contestar ni conmoverse el tipo aquel los miraba. Estaba alejándose, deslizándose sobre el agua hacia la noche… El oleaje poco a poco hacía perderse el ruido de los motores.
—  ¡Matteeeeeeeeeeeee! —  Yamapi daba patadas a las maderas del muelle y seguía gritando varios minutos después de que era obvio que en el barco ya nadie lo oía.
Nino por su lado miraba el radiocomunicador en su mano del que sólo salían un montón de interferencias pero ninguna voz… estaba más pálido que la misma luna en el cielo y cada grito en vano de su kohai parecía hacer más hondo el vértigo que sentía…

………………………………………………………….

Johnny se sonrió maldoso.
—  Interesante película de aventuras ne —  buscó complicidad en los chicos que se habían quedado de piedra mirando el televisor. —  pero tranquilos, que no todo es desesperación aún, todas las películas tienen también su historia de amor prohibido… —  y le cambió de canal a la pantalla descubriendo otro escenario en LulaLu.

…………………………………………………………..

En la gruta, con el resplandor de la fogata que Jin y Kame habían encendido, ambos veían embelesados las muchas estalactitas sobre un ojo de agua quieta que formaban un apacible y romántico escenario para ellos.
—  Quisiera estar así siempre. —  Jin suspiró —  sin más preocupación que cuánto tardará en estar la comida —  rió.
—  No me apures —  Kame echaba condimentos a un trasto que habían colocado sobre una rejilla en el fuego. —  estará en un momento.
—  No te estoy apurando… —  Jin se rió —  oye y… ¿en serio te quedarías a vivir aquí conmigo? – preguntó muy serio.
—  Hai, donde sea —  Kame contestó muy seguro.
—  Pero aquí no hay público, aplausos ni dinero. Tampoco hay comida francesa o beisbol. Terminarías aburriéndote ne.
—  Sería como haber muerto… —  Kame contestó pensativo haciendo a Jin preocuparse.
—  ¿nani? ¿estar conmigo sería como morir?
—  Ie, ie, ie… me refiero a que… si un día desapareciera en un lugar así, ya nadie esperaría de mi nada ne? ni dinero, ni aplausos, ni saber de beisbol… muchas veces uno se impulsa a seguir en las cosas por los demás ne, aún cuando estás cansado de todo piensas en ellos y en que es mejor seguir, te das fuerza y valor… y sigues. Pero si muriera, o de pronto desapareciera en una isla como esta, si ellos ya no esperaran nada de mi, y por estar contigo, creo que podría vivir sin hacer nada de eso…
—  Oh —  Jin tuvo un sentimiento de incomodidad —  pero todas esas cosas no son solo por los demás ne… las haces por ti mismo… porque te gustan ¿no?
—  Uhm —  Kame asintió —  pero a veces pierden sentido, y pienso que sería mejor escapar de todo. Un lugar como este y contigo es una opción seductora…
—  Yo no podría dejarlo todo… —  Jin suspiró y se puso de pie —  no está bien ni hacer ni dejar de hacer las cosas en función de lo que los demás esperan. Ni siquiera por amor. —  quedó mirándolo fijo.
—  Sou desu ka —  Kame bajó la vista al tiempo que ponía una tapa al trasto en el fuego —  tal vez…


miércoles, 18 de junio de 2014

Capítulo 4 ~ Hawai e ikou! rally aventure

Capítulo 4 – Héroes y bakas XD

Al día siguiente, se reunieron en la playa apenas había amanecido y antes de aventurarse a la surfeada se acomodaron en unos restos de palapa que encontraron. Las sillas estaban que se deshacían de viejas y la mesita tenía caracoles incrustados, pero servirían para pasar el rato en lo que la aventura organizada por el personal de Lula lu, daba comienzo.
Yamapi al parecer había dormido muy bien, estaba de buen humor, sin ojeras, bastante fortalecido y claro, sin haberse dado cuenta del escape de Jin. A Nino, en cambio, se le notaba la noche en vela que había pasado, primero porque Jin y Kame habían tardado un par de horas más de las dos que habían prometido, y luego porque claro, no se había sentido a gusto de acostarse a dormir en esa misma cama donde el AKame había disfrutado y había optado por quedarse en la silla donde leía antes de que todo eso pasara, sin poder dormir ni un poco.
—  ¿Qué quieres de desayunar? —  Kame se acuclilló a un lado de Nino que se había recostado en una de esas sillas y tapado los ojos queriendo descansar.
—  Lo que sea… —  Nino respondió con voz de hartazgo —  y café. —  pidió sin mirarlo.
—  ¿Café negro?
—  Hai, onegaishimasu.
—  Ok —  Kame se levantó y buscó a Jin que sacudía una toalla a unos pasos con cierto gesto de malas. —  Jin, voy a traer algo de desayuno, me dijo la chica de las cabañas que había dónde comprar comida pasando el embarcadero… —  señaló —  ¿vienes?
— Yo voy —  Yamapi le habló sorprendiéndole un paso atrás de él sobre su hombro.
—  Ah, tú… —  Kame se quiso sacudir su aliento.
—  Hai vamos los tres —  Jin propuso —  porque el senpai parece un poco descompuesto eh? —  se rió aunque aún no muy contento.
—  Sou —  Kame miró un segundo a Nino —  ¿seguro lo que sea? ¿Nino?
—  Ie —  y Nino de pronto se incorporó —  ustedes son capaces de traer bichos ne —  bromeó —  Vamos. —  y tras sacudirse el cabello con ambas manos como para despertar se encaminó a un lado de Kame satisfecho de haber causado ese gesto de fastidio en Jin que decidió ir delante de ellos junto a Yamapi.
Pocos pasos después del embarcadero, divisaron la tienda y a un par de personas que salían de ella con compras varias.
—  ¿Serán el otro equipo? —  preguntó Yamapi señalándolas.
—  Es probable —  Jin trataba de distinguir qué tipo de gente era.
—  Espero que no sean japoneses —  Kame opinó —  porque entonces sí que estaremos metidos en un lío.
—  No creo, esas mujeres no parecen para nada japonesas —  señaló Jin y los 4 quedaron mirándolas. Con un bikini diminuto, una chica rubia de ojos muy grandes, cuerpo espectacular, y bastante alta, le pedía a una señora con un traje de baño fluorescente, también demasiado pequeño como para cubrirla toda, que le pusiera alguna crema en la espalda.
—  Yes mom —  hablaba eigo —  no llegaremos tarde ok, take it easy.
—  Sugoi ne —  Nino comentó en voz baja  —  ella…
—  Hai —  Kame se rió —  ¿te gustó?
—  Jaaa bueno, si hablara japonés sería perfecta ne. —  el senpai rió con él. —  demo ne, Akanishi kun habla inglés desho?
Y antes de que Kame pudiera responder Jin ya lo estaba practicando.
—  Hey, hi —  las saludaba muy sonriente —  ¿de dónde son? ¿vienen a la aventura?
Y ellas asintieron muy amables sin dejar el asunto de la crema que la señora se esmeraba en embarrar en la espalda de su hija.
Yamapi se paró a un lado de Jin a escuchar la plática y Nino, que por supuesto no detuvo sus pasos a un lado de ellos, hizo a Kame seguirlo adentro de la tienda.
Eligieron algunas cosas para el día, provisiones para el viaje, algunas herramientas que vieron ahí que pensaron podrían ser útiles, café, baterías, repelente, protector solar y hasta un par de sombreritos medio raros, como de pescador, que Nino insistió en usar.
—  Ne Kame —  Nino aprovechó el momento en que pagaban para comentarle —  Akanishi kun me dijo lo de cómo decidiremos los equipos de dos ne, quería preguntarte qué haremos cuando Yamashita se ponga pesado con que no está de acuerdo… ¿esperan que yo le diga que tiene que respetar el jan ken pon? —  y volteó a verlo intrigado.
—  Ah etto… no sé… quizá… tengo entendido que son 4 fases de la aventura, podría ser que nos turnemos las parejas.
—  Ok, wakatta —  Nino cortó a Kame ahí porque oyó que Jin y Yamapi entraban a la tienda.
—  ¿Eh? ¿ya pagando? —  Jin se acercó a ellos. —  ¿y eso? —  preguntó a Kame por el sombrerito en su cabeza.
—  ¿Y? —  Nino jaló su atención antes de que Kame respondiera algo —  ¿de dónde son las mujeres? ¿Si serán nuestras contrincantes?
—  Hai, son australianas. Dicen que la otra parte de su equipo son el novio de la chica y el papá… —  Jin respondió deteniendo su vista en la cabeza de Nino y el sombrerito prácticamente igual al de Kame que éste tenía.
—  ¡Jin mira! —  Yamapi le gritó desde el otro lado de la tiendita —  hay dulces americanos ¿llevamos algunos?
Y tras un segundo incómodo, Jin se decidió por ir a ver los dulces y Nino y Kame salieron de la tienda.
—  Sugoi ne —  Nino comentó apenas estuvieron afuera —  ¡Dulces americanos! —  se burló.


………………………………………………
Una hora después Jin, Kame y Yamapi se preparaban para ir a surfear y Nino dormía plácidamente recostado en la silla aquella.
—  Eh Kame chan —  Yamapi le habló de pronto —  ¿qué tanto le hiciste al senpai anoche que está tan jodido eh? —  rió —  ¿si dejas que te dé o le das tú? —  rió más.
—  Ah etto… —  Kame miró a Nino y luego a Jin con la travesura en el gesto —  no para nada, quizá tuvo pesadillas… o insomnio, ne Jin? —  le coqueteaba una vez más descarado —  ayer en la cena nos dijo ¿cierto? Que sufría de insomnio a veces.
Y Jin se sonrojó completo, riendo, regañándolo con la mirada por decir eso que obviamente hacía referencia a lo que habían hecho por la noche. Yamapi claro está, notó que había algo raro y decidió dejar el tema de lado.
—  Sou desu ka. —  murmuró ya sin sonrisa. —  bueno y… ¿entonces? ¿crees que puedes tomar una ola más alta que yo? —  retó a Kame.
Kame, una vez más, afilando su seguridad y dándole a entender que de “algo” no estaba enterado, asintió altivo.
—  Todo el tiempo Pi chan, ando en lo alto de la marea cuando tú no te has dado cuenta aún de que ha subido. —  y se echó a correr con la tabla hacia el mar.
—  Baka da yo —  Yamapi lo persiguió con su propia tabla.
Y Jin quedó mirándolos un poco antes de correr él también. Se sentía algo extraño… andaba con Pi y hacía el amor con Kame, a los dos los quería, de maneras diferentes pero los quería a ambos… no podía seguir con ese juego tan raro que lastimaba a Kame y lo hacía seguir con esa estupidez de Ninomiya... Tenía que hablar con Yamapi, decirle de alguna manera que lo que ellos tenían no iba por ese lado, convencerlo de que estarían mejor siendo solo amigos. Había pensado en utilizar el viaje para desilusionarlo, pero hasta el momento no parecía ni un poco desilusionado… debía pensar en algo más, hacer un plan de algún tipo, ser más rudo. Pero era tan difícil… Yamapi siempre había estado ahí para él, y no sabía cómo hacerle alguna chingadera suficientemente efectiva para que ya no quisiera ser su novio, pero no demasiado fuerte como para que dejara de ser su amigo ¿Había manera? ¿eh? ¿nani? ¿qué era eso?
La inmensa ola se formaba detrás de ellos y Kame y Yamapi se preparaban para subirse en ella con toda la decisión en sus miradas de ganarle al otro. Jin había decidido dejarla pasar y ver qué tal les iba a ellos  dos, pero entonces vio que la ola llevaba algo más que surfistas, aparte de Kame y Yamapi luciéndose sobre sus tablas, en lo alto de la cresta reventando cerca de la playa, Jin vio que había un tercer cuerpo, pero que no parecía estar ahí a voluntad. Sin pensarlo, tomó la ola siguiente aunque no de pie sobre la tabla sino de panza sobre ella para ayudarse a avanzar más rápido y se apuró primero nadando y después corriendo hacia donde creyó que había quedado el cuerpo.
Apenas hubo llegado distinguió que no había sido el único en verlo y que Kame y Yamapi ya se acercaban corriendo también.
—  Pensamos que eras tú — Yamapi jadeaba asustado.
—  Ie, yo… —  Jin le dio la vuelta al cuerpo descubriendo que era un chico de unos 20 y algo años. —  ¿qué hacemos? ¿alguno sabe RCP?
—  Pues tú ¿no? —  Kame tomó la cabeza del chico y lo animó a hacerlo. 
—  Yo lo hago —  Yamapi se dispuso a recordar el procedimiento de un curso que había tomado, pero una vez al lado de chico se quedó en blanco. —  demo…
—  Hay que hacer que respire —  Jin opinó.
—  Hai —  Kame se inclinó sobre el chico —  darle respiración ne —  y colocando la cabeza de aquel como se acordaba de las películas y apretándole la nariz, envolvió la boca del chico con la suya y sopló… debió de hacerlo bien, porque de pronto el chico empezó a toser agua y luego a respirar.
—  Waaa, yokatta —  los tres aunque muy nerviosos suspiraron tranquilizados.
—  Hi, are you ok? —  Jin le habló en inglés —  what’s your name?
— ¿Eh? — aquel abrió los ojos — Brian,  who are you?
—  Brian, ok, I’m Jin, todo va a estar bien ok? Llamaremos a la enfermería —  le dijo sonriendo y el chico volvió a cerrar los ojos tosiendo un poco más.
—  Jaaa pues ¿vas Pi? —  Jin le pidió —  yo me quedo aquí para hablar con él.
—  Hai —  y Yamapi se echó a correr en busca de ayuda.


………………………………………………………..
Brian era el novio de la australiana, también estaba surfeando, se había ido solo, se había caído de la tabla y pegado con ella, lo que lo había hecho perder el conocimiento y casi ahogarse. Tanto él como su chica, que se llamaba Alice, y los padres de ésta, estaban muy agradecidos con los japonecitos que lo habían salvado, y cuando salieron de sus cabañas ya bañados, cambiados y listos para la aventura, les esperaban con una pequeña celebración que habían pedido al personal de Lula lu.
—  ¡Nani kore! —  exclamó Nino cuando se soltó la música apenas hubieron asomado la nariz.
Jin y Yamapi también salían en ese mismo momento y los 4 se reunieron en la explanadita frente a las cabañas donde fueron atacados por dos mujeres hawaianas que les colgaron los típicos collares de flores mientras bailaban alrededor.
—  ¡Ari-gato! —  gritaban Alice, Brian y sus padres —  ¡yeyyyy! ¡¡¡Ari-gato!!!
—  Oh! Sugueee—  Nino le sonrió a Kame —  se volvieron héroes ne?
—  Ie, ie —  Kame, Jin y Yamapi estaban un poco sonrojados y apenados de toda esa fiesta que les hacían, más aún cuando Alice los jaló a los tres para tomarse una foto con ellos.
—  ¿Tú no vas? —  una de las hawaianas le preguntó a Nino.
—  Ie, daijoubu, yo no hice nada… que disfruten ellos. —  cruzándose de brazos rió de las caras de susto que los 3 ponían de no saber qué hacer con toda la euforia de esas personas.
—  Ie, no fue nada —  Jin, Kame y Yamapi se disculpaban —  cualquiera lo hubiera hecho —  decían a uno y a otro.
—  Ja, tomemos una foto de todos ne —  Nino pidió la cámara tanto a Yamapi que la traía al cuello, como a Alice que parecía muy conmovida —  I will take a photo, ok? —  y se dispuso a atrapar con ambas cámaras, y su propio celular aquel momento del que, sí, quizá porque eran johnnys y él amaba a la johnnys, o quizá porque estaba enamorado de Kame, o porque eran sus kohais aunque ninguno se reconociera como tal, pero él, se sentía conmovido; no sucede todos los días ne, que un ser humano que conoces salve la vida de otro, aún sin conocerlo.


…………………………………
Cerca de las tres, como marcaba el itinerario, ahí mismo donde habían estado festejando, aparecieron los organizadores de la aventura: una pareja joven chico-chica, con uniformes tipo boyscout, que no paraban de sonreír y que hablaban gritando.
—  Konnichiwa! Irashaimase!—  ella hablaba en japonés hacia ellos.
—  Hi! Welcome —  él en inglés hacia los australianos.
—  Aquí dará comienzo la sensacional y única aventura de la costa hawaiana en la sin igual isla de…—  los animaron a completar la frase.
—  ¡¡¡Lula lu!!!! —  gritaron Alice y su madre muy emocionadas.
—  Síii —  y los guías siguieron cada uno en su idioma —  ¡donde pasea la gente más bonita del mundo! ¿están preparados para enfrentar los retos? ¿Amar la selva, el sol y la vida salvaje? ¿traen sus equipos de sobrevivencia? ¿su adrenalina al máximo?
—  ¡Siiiiiiiiiiiii! —  Alice y su madre parecían realmente entusiasmadas.
—  ¡Bien! ¡Genial! —  y los guías siguieron —  pues entonces ¡qué empiece la aventura! —  ambos brincaron gritando “Yeeeeeesssss” junto con Alice y su madre que de todos eran las únicas que parecían estar ansiosas por empezar.
—  Bueno —  y cada guía se acercó al grupo que capitanearía para darles los detalles ya sin tanto grito. —  como les habíamos comentado cuando contrataron el viaje, lo primero que haremos es formar dos equipos al interior de cada uno. El recorrido incluye tres estaciones y la meta. La idea es que en cada estación se junten los cuatro, pero que lleguen por parejas por 2 caminos diferentes. Los recorridos rumbo a cada estación, duran de uno a dos días cada uno. El objetivo es que estén aquí de vuelta el viernes.
—  Jaaa, gomen, chotto —  Nino tomaba aire despacio —  una duda sólo… —  miraba a la chica con cierta desconfianza —  entonces, tú no irás desho?
—  No, yo sólo acudiré a cada estación para ver que todo vaya bien, pero la aventura es sólo de ustedes ¿estás emocionado? —  era tan extraña… ¿se había metido alguna droga para mantener esa felicidad exagerada o qué agua tomaba?
—  Hai está emocionadísimo—  Jin contestó riendo —  muere por irse a dormir a la selva en la tienda de campaña y no bañarse en 6 días… —  contagió la risa a todos menos  a Nino que se limitó a fingir una mueca alegre —  bueno y… pues entonces ¿cómo formaremos los equipos? —  Jin preguntó a los tres.
—  Pues como venimos ¿no? —  Yamapi respondió de inmediato.
—  Ie, ie, mejor a la suerte, para que sea más emocionante —  Jin le contestó —  ¿no te animas?
—  ¿Más emocionante? —  Yamapi se puso realmente de malas al ver a través de la mirada de Jin que eso era un truco para quedar con Kame. —  no puedo creerlo… —  se volteó enojado hacia otro sitio.
—  Jaaa —  y Nino se animó a intervenir con la idea de quedar bien con el AKame —  vamos Yamashita kun, lo tendrás para ti el resto de sus vidas ne, hagámoslo como dice ahora, no puedes mostrarte tan inseguro ne.
—  ¿Eh? —  y Yamapi se volteó enojado hacia él —  ¿estás o te haces Ninomiya? ¿no ves lo que quieren hacer?
—  ¿Nani?
—  Quieren quedarse juntos estos dos idiotas. —  Yamapi vociferó.
—  Jaaa demo, si lo hacemos a la suerte ne, podría tocarme a mí con cualquiera de los 2… A la suerte es justo… y en caso de que quieran eso que dices, nada les garantiza que ocurrirá así, desho?
—  ¿Y tú estás dispuesto a arriesgarte? ¿Qué demonios tienen ustedes dos? —  Yamapi miró a Kame y a Nino furioso.
—  Se llama confianza ne —  Nino respondió provocando la sonrisa de Kame que estaba realmente contento con esas intervenciones—  y tú y Akanishi kun, deberían poder hacer lo mismo ne, la confianza es la base de cualquier relación... la muestra más grande de amor ne que permite fortalecer el lazo entre dos personas.
—  Además… —  Jin también intervino —  si me toca con Kame qué, Pi… ¿qué crees que va a pasar o qué? Te aseguro que no haremos nada diferente a lo que ya hemos hecho en esta isla.
—  Ok, como sea… —  Yamapi se rindió aunque sin gramo de convencimiento como todos pudieron notar.
—  ¿Entonces? —  Kame sonrió triunfante —  ¿jan ken pon? —  propuso.
Y los cuatro se dispusieron a jugar.
—  Ok, los 2 primeros que ganen quedan juntos —  Yamapi decidió apostando a que sabía qué pondría Jin, pero a la hora de ver el resultado sólo se tensó su quijada y lanzó una maldición volteándose hacia otro sitio.
—  Kuso! —  parecía que echaba fuego —  se pusieron de acuerdo. —  los acusó.
—  Que mal perdedor —  Kame susurró estirándose contento.
—  Yo no voy a ir a ningún lado, hagan como quieran —  y Yamapi se alejó dispuesto a encerrarse en la cabaña toda la semana, pero Nino, tras el consentimiento de Kame en un asentimiento y para la completa estupefacción de Jin le detuvo.
—  Eh Yamashita kun, vamos a hacer algo… no te vayas así.
Y Yamapi giró apenas a verlos.
—  ¿Qué?
—  Son cuatro tramos ne? podemos rotar las parejas para que no sientas que fue trampa y que Akanishi tenga también las emociones que quiere… ¿qué opinas?
—  ¿Cómo? —  Yamapi seguía a la defensiva.
—  Sou da ne. El primer tramo Akanishi kun se va con Kame chan, y nosotros 2 juntos; el segundo tramo, yo me voy con Kame chan y tú con Akanishi, el tercer tramo, me voy yo con Akanishi y tú con Kame chan… y el último tramo a la meta, nani? —  volteó a ver al AKame: la boca fruncida de Jin diciendo lo muy mal que le parecía ese plan y el gesto resignado de Kame que ya sabía que acabaría pasando eso cuando Nino le había preguntado en la tiendita —  jugamos allá otro jan ken pon o respetamos este ne ¿estaría bien así?
—  ¿En serio Tomohisa? —  Jin preguntó suspirando. —  ¿no vas a aceptarlo de otra forma?
—  Claro que hay otra forma, tú y yo, Kame y el senpai, los tres tramos…pero si como dice Ninomiya quieres correr emociones pues al menos que sea sin trampas…
—  Aich no hubo ninguna trampa —  Jin bajó la mirada.
—  Jaaa ok, entonces así le hacemos ne —  Nino le dijo a la guía que sólo los miraba preguntándose por qué tanta discusión y berrinche. ¿Eran gays? No lo había imaginado.
—  Perfecto —  la guía respondió y anotó cómo sería todo. —  y bueno, el equipo perdedor… —  dudó si decirlo —  cumplirá un reto que le ponga el otro equipo… como decía en el folleto… ¿está bien? —  los miró con cierto miedo.
—  Hai, claro, no te preocupes —  contestaron Nino y Kame amables, al mismo tiempo y haciendo pensar a Jin sobre lo mucho que se parecían en eso de andar quedando bien con personas como esa, es decir, con completos desconocidos…. Tenían la misma necesidad de mostrarse como chicos maduros que no le daban importancia a las cosas que no debían tenerla, de estar aparentando que no eran complicados ni explosivos. Si ajá, y todo ese blablablá que siempre acababa derrumbándose, aunque claro, siempre en privado y sin que nadie pudiera comprobarlo después. Ahg bueno ya, dejaría de pensar idioteces, el primer tramo y quizá el último estaría con Kame y por supuesto harían el amor como dos locos.  Se dedicó a alimentar ese pensamiento para dejar el malhumor de lado.
—  Bien, entonces en un momentito los llamamos para llevarlos al inicio de los caminos. —  la guía fue a reunirse con su compañero.


……………………………………………..
Y poco después….
— En este lado el camino es recto y un poco más largo —  explicó la guía —  el obstáculo más complicado es un pantano que hay que cruzar; de este otro hay que bajar a una gruta y luego escalar. La primera estación tiene una casa para 4, si cuando lleguen el otro equipo ya ha llegado, deberán dormir en la tienda de campaña.
—  ¿El otro equipo va por estos mismos caminos? —  Jin preguntó.
—  No, no, ellos irán por otros. No los toparán en el recorrido más que en las estaciones. —  la guía explicó. —  ¿Alguna otra duda?
—  ¿Qué pasa si hay algún accidente o emergencia? —  Nino estaba preocupado.
—  Les daremos unos radios, tienen un rango de 50 kilómetros así que no debería de haber problema de alcance, sólo cuiden de no mojarlos. —  la guía seguía sonriendo con una felicidad difícil de creer.
—  Ja, ok wakatta. —  Nino suspiró, recibiendo el suyo después de que la guía sacó dichos aparatos de una bolsa.
— ¿Hay manera de cocinar en las estaciones? —  Kame fue el siguiente en preguntar.
—  Nou —  ella lo miró apenada —  pero pueden hacer una fogata.
—  El agua de ríos, o lo que haya ¿puede beberse? —  Nino siguió con las preguntas de seguridad.
—  Toda el agua puede beberse —  Yamapi le contestó alterado —  la hierves y ya ne? deja de hacer parecer esto un suicidio.
—  Hai, toda el agua es segura —  y la guía respondió —  libre de minerales y azufres que puedan ser venenosos.
—  Ok, arigatou… —  Nino ignoró la alteración de Yamapi.
—  ¿Quién irá por cual camino? —  Jin se colgó la mochila sonriente de estar tan cerca de deshacerse de Yamapi y Nino por un día entero (quizá dos).
—  Una pregunta más… —  pero  Nino volvió a dirigirse a la guía  —  dice el folleto que toda la fauna es protegida kedo… si tuviéramos que enfrentarnos a algún animal… en defensa propia ne?
—  Sí por supuesto —  la guía lo vio enternecida —  primero está la seguridad de ustedes, pero es muy poco probable que se topen con algún animal peligroso, tenemos a los mamíferos muy bien alimentados para que se mantengan lejos de los caminos y los reptiles son miedosos. Sólo deben cuidarse de las víboras y de las arañas, eso sí, por eso en el botiquín que les dimos a cada pareja hay antídotos para ambos casos.
—  Bueno ¿ya? ¿O vas a seguir con tu interrogatorio de cobarde?  —  Yamapi atacó a Nino, pero éste una vez más lo ignoró.
—  Jaaa, kanpeki —  contestó a la guía. —  entonces nos vemos de nuevo en la estación ne.
—  Sí ¿ya no tienen preguntas? —  los miró y todos a su vez a Nino.
—  Ie, arigatou. —  Nino se reverenció un poco apenado.
—  Ok, mucha suerte ¡diviértanse! —  y la guía se fue.
—  ¿Qué camino quieren entonces? —  Jin preguntó de nuevo viendo a Yamapi.
—  A mi me da igual, mejor pregúntale a “Seguridad senpai” cuál le da menos miedo.
—  El del pantano — contestó Nino sin darle importancia a la mala onda del comentario —  ¿está bien? —  preguntó al AKame.
—  Hai, omochiron —  Kame estuvo de acuerdo y Jin pensó que en definitiva sería mejor de esa forma pues no era fácil imaginar a esos dos escalando montañas.
—  Okey…  pues entonces vamos ya ¿no? —  Jin quiso encaminarse pero Yamapi lo llamó.
—  ¿Ya? ¿así nomás? ¿No, nos despedimos? —  estaba realmente emberrinchado.
—  ¿En serio? —  y Jin giró a verlo incrédulo, pero al descubrirlo tan de malas decidió ceder, y se acercó a darle un abrazo de ánimo, que claro, Yamapi aprovechó para convertir en beso.
—  Te cuidas —  Yamapi pidió.
—  Hai, no seas cursi ¿quieres? —  Jin le dijo bajito sin querer ver qué cara habían puesto Kame y Nino con eso y decidió encaminarse otra vez, pero otra vez, Yamapi le detuvo el paso cuando le habló a Kame.
—  ¿Y ustedes? Por qué se portan así tan fríos uno con el otro… ¿ni siquiera un “bye nos vemos allá”? Ah, ya… Ahora entiendo… no es confianza ne? Ninomiya? Es que en realidad ustedes no…
—  ¿No qué? —  Nino lo veía ya harto. —  ¿Insinúas algo?
—  Sólo que… es un poco raro… —  Yamapi entendió como amenaza el tono que Nino usaba y bajó el propio.
— Jaaa, para que el señor esté tranquilo ne? —  y Nino se acercó a Kame —  neee cariño, cuídate mucho ne, no te portes mal, y nos vemos en la estación sin falta. —  y tras eso, dio un besito a su dedo índice y lo pasó a los labios de Kame logrando que se sonrojara. Luego, se despidió de Jin haciendo la seña de paz con los dedos, llevándolos de su frente al aire como siempre lo hacía, y se dio la vuelta para adelantarse por su propio camino sin hacer más caso a Yamapi…
—  Jaaa ne —  Kame respondió nervioso y volteó a ver a Jin para con la mirada animarlo a irse ya de ahí.
—  Hai, vamos—  Jin suspiró profundo, y ambos se despidieron una vez más de Yamapi, ahora con la mano, que al poco trotó para alcanzar al senpai metros adelante.


………………………………………………………………………
Llevaban cerca de media hora caminando cuando….
—  Espero que no se peleen mucho esos dos —  Kame comentó contento mirando la vegetación alrededor del camino que los llevaba hacia la gruta.
—  ¿Eh? ¿Por qué? ¿Estás preocupado por el senpai? —  Jin preguntó en un tono un poco serio que hizo a Kame ponerse alerta.
—  ¿Qué?
— No nada, es que como has estado tan al pendiente de él, pensé que quizá te angustiaba la idea de que vaya por otro camino… —  Jin jugaba a patear una piedra mientras caminaban.
—  Ie… —  Kame se quedó pensando a qué venían esos comentarios —  sólo…
—  Te hizo que te sonrojaras —  Jin sonrió forzado pateando la piedra muy lejos hacia adelante.
—  ¿Te pareció? —  y Kame subió las cejas pensando en que algo tenía de divertida esa escena de celos.
—  “Neee cariño” —  Jin lo imitó —  es un ridículo —  rió —  y muere por ti…  diga lo que diga…
—  Uhm, bueno…. Es difícil resistirse a mi encanto —  Kame rió tratando de hacer reír a Jin —  pero lo importante es que eso nos está ayudando ne? —  desistió del intento.
—  ¿Ayudando? —  y Jin de pronto detuvo el paso y quedó viendo hacia los árboles —  ¿cómo? O sea… según el plan original tú y yo íbamos a pasar juntos toda la aventura ¿cierto? Pero ahora… gracias a que al parecer tú y él tenían un plan B para cuando Yamashita se quejara… rotaremos los equipos…. ¡Vaya manera de ayudarnos! … Cuando le dije que usara su poder de super senpai me refería a que lo hiciera con Yamashita…no contigo; es increíble que haya cambiado así las cosas…
—  En realidad fue mi idea —  Kame explicó entendiendo el malhumor de Jin—  pensé que sería menos forzado así… gomen, yo… no sabía que le habías dicho a Ninomiya que se pusiera senpai con Pi para…
—  ¿Tú idea? —  Jin lo interrumpió y lanzó un profundo suspiro echándose a caminar de nuevo —  ¡vaya!
—  ¿Nani? —  Kame se preocupó un poco por ese suspiro.
—  Nada, nada… sólo que es un poco incómodo para mí, saber que en una de tus ideas le das un espacio así al senpai….
—  ¿Un espacio cómo? —  Kame se adelantó y se paró frente a Jin para detenerle el paso mirándolo directo a los ojos.
—  Ya olvídalo… no es importante en realidad…. —  Jin desvió la vista.
—  Si no fuera importante no estaríamos hablando de ello —  Kame siguió mirándolo fijo.
—  Bueno pues eso, que creo que cada vez te la pasas mejor con él y me preocupa bastante porque creí que teníamos un trato.
—  Jin… —  y Kame estiró la mano hacia el cierre de la chamarra de Jin, el cual agarró colgando ahí su mano —  tú y yo no tenemos un trato, tenemos una relación. Yo estoy completa y perdidamente enamorado de ti. Se lo dije a Ninomiya… y él me dijo que lo entendía y que lo respetaba… Ahorita estamos juntos y si después rotaremos las parejas es solo para poder seguir estando juntos más adelante. Él no tiene un “espacio especial” en mis ideas… sólo es una persona conveniente para que tú tengas de mi —  se mordió los labios provocativo — y yo de ti… el más especial espacio y largo tiempo posibles.
—  Sou desu ka —  Jin envolvió la mano de Kame en la suya y lo miró suspirando de nuevo —  demo…
—  Anoche, hoy, mañana…. Todo el tiempo existente, yo sólo estoy pensando en ti —  Kame jaló la mano de Jin que le envolvía la propia y se la llevó a la boca para besarla. —  dime que lo sabes. —  le pidió, pero Jin tras unos segundos de silencio (obvia duda) soltó la mano de Kame, le tomó de la barbilla clavándole la mirada como queriendo verle los pensamientos y volvió a suspirar.
—  De verdad quiero saberlo —  le dijo mirándolo aún intenso —  que se acabe pronto este circo y cada tarde, al llegar a NUESTRA casa, estés ahí con una sonrisa y un nuevo proyecto que podamos compartir.
—  Así será, sólo debemos ser pacientes. —  Kame le contestó convencido.
—  Sou desu ne —  y Jin lo soltó, dejó de mirarlo y empezó a caminar de nuevo sintiendo que mejoraba su humor cuando Kame lo alcanzó trotando, y a un lado de él, aunque manteniendo su pose super kakkoi, le suplicaba la mirada quizá ideando a la vez cómo fascinarlo.
—  ¿Dormiremos en la gruta? —  Kame preguntó.
—  Sí ¿no? En la parte más profunda —  Jin se sonrió coqueto dejando ya de lado los malos humores —  y ya mañana subimos hasta la estación.
—  O… nos quedamos a vivir en la gruta —  Kame bromeó deteniendo el paso ante la boca de la montaña frente a ambos.
—  ¿Te imaginas vivir en una cueva? —  Jin siguió ese pensamiento.
Y en eso estaban, cuando desde la entrada de la cueva, viniendo de la oscuridad… oyeron un gruñido, bufido, algo; de un monstruo, animal ¿qué era?.
—  ¿Qué es eso? —  Kame retrocedió estirando la mano delante del cuerpo de Jin como queriendo protegerlo, mientras con la otra sacaba la linterna de la mochila.
—  Ni idea, pero la guía dijo que no había animales peligrosos… quizá es un perro.
—  Incluso un perro sería peligroso si gruñe así —  Kame dio otro par de pasos hacia atrás al escuchar un nuevo gruñido.
—  A ver préstame la luz — Jin lo abrazó por la espalda tomando la linterna de su mano y luego se adelantó él muy valeroso hacia la oscura boca de la montaña que seguía gruñendo. —  ¿qué eres? Ven, ven aquí —  llamó al animal palmeando en su pierna muy creído de que probablemente fuera un perro, pero entonces, aquel que gruñía asomó su fiera nariz y ambos pudieron ver que se trataba de un jabalí salvaje. —  ¡¡¡Ah!!! ¡¡Joder!! —  Jin gritó retrocediendo realmente asustado —  ¡ve el tamaño de esa cosa! ¿qué hacemos?
—  ¿Son carnívoros? —  Kame retrocedía también al mismo, cauteloso y lento paso que Jin.
—  No tengo idea, pero sé que son agresivos —  ambos voltearon a verse de reojo y luego al jabalí que ya había salido más de la cueva y rascaba el piso con una de sus patas como si estuviera muy enojado y dispuesto a embestir.
—  Quizá si corremos en direcciones opuestas. —  Kame propuso.
—  ¿No traemos un arma? —  Jin deseó tenerla.
—  Tú hacia allá, yo hacia acá, y si persigue a alguno que el otro busque algo para lanzarle…
—  ¿Y si prendemos una antorcha? —  a Jin se le ocurrió —  el fuego lo espantará ¿no?
—  Ok, al que no persiga que prepare la antorcha.
—  Quizá no persigue a ninguno ¡Aaah aaaaah!— Jin gritó al ver que el jabalí se acercaba un poco más bufando aún de manera amenazante y viéndolos a ellos, sí, estaba por echárseles encima. —  bueno ya, ya, corramos…
—  Hai, ichi, ni… corre! —  Kame gritó.
Y cada uno salió a toda carrera hacia un extremo.
Troncos en el piso, piedras, hojas resbalosas, ramas que le golpeaban la cara, el ruido de la maleza pegando en su cuerpo que le impedía escuchar si el jabalí venía tras él. ¿Qué debía hacer? ¿voltear a ver? si el bicho ese estaba cerca iba a desmayarse. ¡Joder! ¡Por qué se le había ocurrido organizar una maldita aventura cómo esa! Correr, correr más, ponerse a salvo. No espera, debía voltear, si el cerdo ese había perseguido a Kame ¡Tenía que ir en su ayuda! Se detuvo y giró rápido con el aliento muy agitado y la adrenalina al máximo. Nada… el cerdo no estaba ahí. No se oía movimiento cerca.
Se apuró a regresar por el camino… ¿camino? Espera… ¿por dónde era? La maleza había vuelto a cerrarse y aunque intentó seguir su propio rastro la verdad es que era confuso ya que no había tantas ramas rotas como para guiarlo.
¡Genial! ¡ahora estaba perdido! ¡No! pero calma, debía guardar la calma, con tanto obstáculo no podía haber avanzado mucho ne; el camino, la cueva, Kame debían de estar cerca… tal vez si llamaba…
—  ¡¿Kame?! —  dijo alto con algo de miedo, ya que podría atraer al jabalí hacia él.
—  ¡Hai, por aquí! —  y respiró aliviado cuando oyó que le contestaba —  ¿dónde estás?
Siguiendo su voz pudo abrirse paso a través de algunas plantas y volver al camino donde encontró a Kame encumbrando la antorcha encendida. Casi relucía ahí en medio de la selva, con su ropa de excursión, el cabello recogido, tierra en sus mejillas… era como un caballero de la tierra media esperándolo galante.
—  ¡Hola! —  Jin se rió —  ¿qué pasó con el jabalí?
—  Ya se fue —  Kame le devolvió la risa encantado de verlo también todo lleno de tierra, con su cabello suelto, algo de sudor escurriendo sexy por su cuello... ¡vaya! de verdad ese paseo empezaba a ponerse interesante con esa tan antojable imagen ante él.
—  ¿A quién persiguió? —  Jin rió más, un poco sonrojado de las pasiones que despertaban de los ojos de Kame hacia él, de su Kame chan que ahí a media luz, se veía tan exquisito...
—  A nadie, creo que se asustó y al parecer —  Kame señaló unas huellas —  decidió irse por el camino en lugar de meterse a arañarse con las plantas. —  rió más, humedeciendo sus labios al tiempo que reía al darse cuenta de que Jin se empezaba a sentir tan emocionado cómo él.
—  Sou ka —  Jin se acercó con paso contoneado —  prendiste la antorcha… —  la señaló.
—  Hai, es que no corrí mucho, más bien me subí a una piedra que topé bastante grande y me puse a prenderla… cuando no apareció el jabalí regresé pronto. Nos servirá para la cueva ne? seguro alumbra mejor que la linterna….— Kame le contestó casi pegando sus labios a los de Jin.
—  Sou da — y Jin seguía risueño —  qué locura —  quedó viendo la boca de Kame, sus ojos, y luego suspirando volteó hacia la de la montaña —  espero que ahí dentro no haya de esos animales…
—  Yo también espero —  Kame concordó dando un paso atrás sonriente —  realmente me asusté —  pasó la antorcha a Jin —  y si sí los espantamos con eso para que nos dejen en paz —  rió de nuevo, lanzó un coqueteo más y luego se acuclilló a buscar algo en su mochila.
—  Somos un par de bakas ne —  Jin se secó el sudor con un paliacate que traía en el pantalón.
—  Hai —  Kame seguía buscando.
—  ¿Nani? —  Jin se paró a un lado chismeando desde arriba las cosas que Kame movía al interior del backpack.
—  Traía por aquí unas mentas…—  Kame seguía concentrado —  ¿quieres?
—  ¡Hai! ¿para susto? —  Jin rió —  ¿qué es eso? —  señaló un estuche rojo.
—  Ah esto… —  Kame lo sacó y quedó viéndolo — es un anzuelo que se pone en un palo… —  se lo mostró a Jin de cerca —  lo compró Nino en la tienda, dijo que podía ser útil para pescar en caso de que fuera necesario… que Oh-chan le enseñó a usarlo una vez…  
—  ¿Oh-chan? —  Jin se lo devolvió, de pronto muy serio, seco, frío....
—  Hai, Ohno senpai —  Kame respondió dándose cuenta, por el cambio súbito en la actitud de Jin, de que quizá no debía haberlo llamado con el diminutivo…
—  Uhm vaya… ¿Y te lo compró el buen “Nino”? —  Jin ya no lo miraba —  ¿junto con el sombrerito ese que traías igual al de él? —  y sin querer una respuesta se alejó caminando hacia la cueva.


martes, 17 de junio de 2014

Capítulo 3 ~ Hawai e ikou! rally aventure

Capítulo 3.-  Pastillas para dormir

Mientras tanto Yamapi había querido aprovechar para dejarle a Kame algunas cosas claras y había entrado a la cabaña donde el senpai le había dicho que se quedara. “Jajajajaja!” que risa le daba eso, verlo así doblándose ante el arasho ese que se haba encaprichado con quedarse con él.
—  ¿Qué pasó Kame chan? ¿de malas? —  se recargó altivo en un mueble de madera que había cerca de la puerta.
—  No hasta que entraste ¿qué quieres? —  Kame acomodaba las velas en lugares estratégicos para que el cuarto quedara bien alumbrado cuando cayera la noche y ponía un algo con qué prenderlas al lado de cada una.
—  Que dejes de coquetear así con Jin… como si no hubieras entendido que él está conmigo y que tú vienes con Ninomiya senpai.
—  Ah, eso—  Kame se sonrió ácido —  lástima que no soy un hada madrina para cumplirle deseos a los tontos. —  se sentó en la cama recargándose en sus manos y sonriendo.
—  Estoy hablando en serio Kamenashi, si Ninomiya sigue jugando a que no se da cuenta y no te pone un alto te lo pondré yo en la boca —  le enseñó un puño.
—  Sou desu ka… —  pero Kame no mostró alguna pizca de miedo o preocupación. —  ¿Tienes miedo de que si sigo “coqueteando”, así como dices, Jin decida dejarte? No sabía que tenías tan claro que sólo sigue contigo mientras arreglamos las cosas para botarte al mar.
— Sólo te advierto que no importa lo que pase no dejaré que me “botes” como dices “al mar”. Soy perfectamente capaz de ir con Julie y Mary sama a contarles que tú le disparaste a Johnny…
—  Sí, lo sé… pero no lo harás, porque entonces perderás a Jin… yo moriré o lo que sea, pero él nunca volverá a quererte… ¡qué complicado ne! —  se levantó y fue hacia la maleta a buscar la botella de agua. —  mejor acepta que esta guerra entre tú y yo no se ha acabado… —  se acercó mucho con descarada actitud de reto —  será más honorable para ambos…. Yo… reconoceré que hiciste una gran jugada con esto de lograr que ande contigo, todavía… y tú, que aún cuando lograste eso, aún no te ama porque me sigue amando a mi…. ¿Qué te parece?
— El cariño que Jin me tiene no se compara con lo que tú….
— ¿Le provoco? Tienes razón, cierto es… lo que Jin y yo tenemos, Pi-chan, es un lazo inquebrantable… y no un triste “mientras tanto”. Claro que te quiere, de eso no hay duda… pero si quieres que te siga queriendo… vas a tener que aguantarme… —  y se sonrió maloso.
— Eres una rata.
—  No te azotes tanto, es sólo lo que es… —  Kame se alejó inspeccionando un poco la habitación —  así es ahorita pero cambiará… si gano yo…. o tú… —  lo vio con gesto de que eso último no lo creía posible —  es cuestión que vendrá con el futuro….
—  Ninomiya no te va a soltar nunca—  Yamapi se rió.
—  Ninomiya… no me tiene amarrado Pi… —  y Kame le habló directo logrando que Yamapi comenzara a preocuparse de que pudiera decir eso tan seguro.
—  ¿Tienes un trato con él?
—  Hai —  y Kame se sonrió presumido – uno sencillo, se trata de respeto a los sentimientos ancestrales.
—  También a él lo manipulas, lo sabía —  Yamapi se quejó tensando la quijada.
—  Para nuestra fortuna, él es una gran persona. —  Kame contestó así para hacerle entender que en efecto.
— ¡Agh eres imposible! —  Yamapi gritó con las manos en la cabeza
—  ¿Eh? —  y Nino entrando en aquel momento quedó viéndolo —  ¿Nani? —  preguntó a Yamapi un poco extrañado de su desesperación — ¿Quién es una gran persona? —  giró hacia Kame curioso.
Yamapi entonces salió de la cabaña sin decir más, con el enojo enrojeciéndole el semblante, y Kame, kawaioso y sí, manipulador, sonrió al senpai.
—  Tú, hablábamos de ti —  le contó y tomó otro trago de la botella de agua.


…………………………………………
—  ¿Qué hacías ahí? —  Jin vio que Yamapi salía de la cabaña de Kame.
—  Preguntándole a Kame chan si sabía una cosa de la cámara —  Yamapi respiró para borrar su gesto de malas y sonrió a Jin que lo miraba incrédulo. —  ¿y tú? ¿qué le dijiste al senpai?
— Le expliqué cómo estaba la onda de la aventura porque no le había comentado… —  Jin contó a medias. —  como es su regalo de cumpleaños creí oportuno darle detalles —  rió —  y como estaba tan nervioso…  pensé que eso lo calmaría un poco —  suspiró y se sentó en el escalón de antes.
—  Ah —  Yamapi se sentó a su lado —  está muy desorientado ne? como que la falta de Arashi le está dando síndrome de abstinencia —  rió provocando la risa de ambos.
—  Hai, algo así… oye Pi… —  Jin dijo de pronto.
—  ¿Nani?
—  Tú... a él… lo respetas como senpai ¿verdad?
—  ¿A qué te refieres con eso?
—  Si vinieras con él, así como Kame… cuidarías de él ¿cierto?
—  ¿Tú no? —  Yamapi lo miró extrañado —  digo… Kame  viene como su novio ne
—  Sou da ne… —  Jin asintió incómodo.
—  Además creo que esos dos son muy parecidos y que pueden entenderse bien, y que Ninomiya se ha portado de 10 con Kame últimamente ne, le consiguió el permiso para la película, los comerciales… Ryo chan dice que está muy enamorado de él… supongo que eso es bueno.
—  Sí claro, buenísimo —  Jin no pudo evitar quejarse.
—  Pues mejor que esté con alguien que lo cuide no? —  y Yamapi siguió —  no queremos que Kame chan se quede solo… sería mejor que se quedara con alguien de nuestro lado, pero bueno, conociéndolo, sabe que apuntar a Arashi es más conveniente ahorita, sobre todo para él que no es precisamente un creador como tú y yo… yo creo que…
“¿Eh? ¿Creador? ¿De qué carajos hablaba?” —  ¿Tú lo harías? —  Jin se levantó y buscó algo en el piso.
—  ¿Nani?
—  Estar con alguien sólo porque es conveniente…. De alguna manera parece que es solo por eso ne? Kame no parece “enamorado” de él… —  Jin recogió una vara del piso y empezó a dibujar un círculo en la tierra.
— Yo si lo veo enamorado —  Yamapi vio que Jin tensaba los labios al oír eso. —  es muy amable con él ne, está al pendiente de su humor, de que esté bien, en su lenguaje corporal parece haber mucha confianza —  siguió, recibiendo la molesta mirada de Jin sobre sí. —  tal vez sólo no lo acepta porque siente que eso te haría sentir mal… quizá… necesita un empujoncito, que tú le des el visto bueno… osea que… le dejes claro que ahora que ustedes no tienen una relación él debería enamorarse de alguien más…
—  Sou desu yo. Si no tenemos una relación debería ne.
—  Además Johnny sama está muy contento con que estén juntos, oí que incluso le está dando a Ninomiya un bono especial para que cuide de Kame chan.
—  Honto? —  Jin sacó una moneda del bolsillo y se alejó a la orilla del círculo para apuntar al centro.
—  No sé, sólo lo oí, tal vez es una exageración de esas que luego recorren los pasillos de la empresa.
—  Sou desu ka. Te toca… —  Jin invitó a Yamapi a tirar una moneda y superar su tiro que había quedado un poco a un costado del centro.


……………………………………………………….
—  Quiere estar contigo hoy —  Nino informó recostándose en la cama y tapándose los ojos con una mano —  estaba pensando que… podemos dormir a Yamashita ne, para que Akanishi kun pueda escapar… cuando llegue  ya yo me salgo a dar una vuelta o no sé. —  parecía realmente malhumorado y Kame supo que debía responder con cuidado.
—  Arigatou —  endulzó el tono y se fue a sentar a un lado del senpai —  y gomen, quizá no está bien que estés involucrado en este lío…
—  Ie, no lo está —  Nino rió sin risa destapándose los ojos y viendo a Kame y ese gesto amable que le ponía —  demo, daijoubu ne, si Yamashita lo que sea lo negarás conmigo desho?
—  Hai, claro, diré que tú no sabías nada…
—  Uhm —  y Nino se incorporó y quedó viendo las velas que Kame había acomodado y luego a la ventana donde distinguió la silueta de Akanishi que imaginó que tal vez se acercaba para echar un vistazo.
—  ¿Estás bien? —  Kame se sentía un poco preocupado de que Jin hubiera hecho enojar a Nino más de lo que aparentaba y que las cosas se complicaran de alguna manera.
—  Uhm, hai —  el senpai, se levantó y fue hacia la ventana para cerrar la cortina y evitar que Akanishi pudiera mirar hacia dentro. Luego fue hacia su backpack y sacó un pequeño pastillero de latón del que extrajo una pastilla blanca.
—  ¿Qué es? —  Kame preguntó sobre eso… -- ¿te sientes mal?
—  Ie, no es para mí —  Nino la envolvió en un trozo de papel de arroz y se la dio a Kame —  dásela a Akanishi y que la ponga en la bebida de Yamashita a la hora de la cena. Con eso se dormirá temprano ne.
—  Ah ok… Arigatou… —  Kame aseguró la pastilla en la bolsa de la camisa que traía y quedó viendo a Nino que guardaba de nuevo la cajita de latón en la maleta. —  ¿Usas pastillas para dormir o por qué traes eso?
—  Traigo muchas pastillas divertidas siempre —  Nino contestó riendo aunque un tanto falso ya que no parecía estar de humor para reírse —  si quieres luego probamos unas…
—  ¿Quieres que….? —  Kame buscaba una propuesta que pusiera de mejor humor al senpai. —  ¿un té quizá?
—  Ie, gracias… sólo que este “hotel”… es una mierda ne — y después se giró hacia Kame “sonriente”, tratando de suavizar la mirada —  de verdad que Akanishi kun quería correr una aventura ne…
—  Hai —  Kame no sabía bien cómo responder a ese buen humor forzado con que Nino lo trataba.— a veces es bueno tener aventuras ¿no? Para hacernos más fuertes, como dijo Jin cuando bajamos del barco…
—  Sou —  Nino se sentó en la cama de nuevo, a un lado de Kame —  para hacernos más fuertes ne —  y quedó otra vez viendo hacia la ventana pensando si Akanishi seguiría ahí afuera y estaría celoso y preocupado ahora de no poder saber qué pasaba dentro.
—  ¿Seguro no quieres algo? —  Kame preguntó en un nuevo intento de distraerlo de lo que lo tenía de malas.
—  Ie… daijoubu…. —  y Nino volvió a recostarse aunque para sorpresa de Kame, no sobre la cama sino “muy sin querer” sobre sus piernas desde donde quedó viéndolo confiado sin darse cuenta de cómo el cuerpo de Kame se había tensado todo con esa acción. —  nanka, sa, sólo estoy un poco asustado ne —  empezó a hablar sin parar —  hace mucho ne, que no salía con otras personas de viaje… sin Arashi ne, y no es que no me guste viajar kedo, este tipo de viaje ne, no es exactamente lo que busco para mis vacaciones ne, yo…
—  Ninomiya —  y Kame de pronto lo interrumpió —  ¿podrías levantarte? —  su gesto era muy serio, así que Nino se levantó de inmediato quedando de nuevo sentado en la cama y sintiéndose triste de que lo rechazara así.
—  Gomen —  dijo apenas.
—  Es que… —  y Kame se levantó un tanto incómodo —  Jin podría entrar y no nos creerá nada si nos encuentra así. —  fue hacia el cuarto de baño que había en la habitación y entró cerrando la puerta detrás suyo.
Kame tardó en el baño y Nino se quedó ahí sentado con un dolorcito que no quería sentir. Apenas podía creer que hubiera sido tan frío y lo hubiera quitado así de encima. Era la primera vez que no le había concedido una de esas licencias que se tomaba con él aprovechándose de su posición de senpai, era la primera vez…. y si no recuperaba algo de respeto no cabía duda de que no sería la última.
—  Kamenashi kun —  tomó un poco de fuerza y se acercó a la puerta del baño tocándola muy suave —  gomen… —  susurró con el orgullo por el suelo —  no quería hacerte sentir incómodo ne? yo… sólo estoy muy acostumbrado a ese tipo de gesto ne? en Arashi….
La puerta se abrió y Kame lo miró con recelo lo cual le dolió aún más que el rechazo.
—  En Arashi es normal que tomemos esas confianzas…. —  Nino terminó la frase aunque ya sin sostenerle la mirada —  tú lo has visto ne? —  e inclinó la cabeza un poco, sintiéndose más mal cuando Kame no respondió y sólo siguió ahí mirándolo de la misma forma. —  sou da… gomen —  Nino lo miró a los ojos un par de segundos, y al seguir sin respuesta, respiró muy profundo y regresó a sentarse en la orilla de la cama, donde quedó mirando hacia ningún sitio.
Kame fue hacia la ventana y corrió la cortina que Nino había cerrado para luego recargarse ahí sin contestar nada. Tal vez era cierto todo lo que decía Jin y Nino sólo tenía un plan extraño para… ¿para qué? ¿enamorarlo? Eso era hilarante… Vio a Jin a lo lejos jugando con Yamapi a algo con monedas sobre un círculo de tierra, los dos riendo, en obvia complicidad. Vio que se lanzaban miradas dándose a entender cosas y entendiéndolas, que se divertían con una tontería ahí en ese pedazo de mundo que por un instante era sólo de ellos 2…. Eran amigos ne? independientemente de los deseos de Yamashita sobre Jin, antes que eso, sobre eso incluso, eran amigos y tenían confianza uno con el otro… eso mismo había querido decir Nino hacía un par de minutos ¿cierto? Era eso, había querido mostrar su confianza y él lo había rechazado porque había pensado que tenía malas intenciones… Volteó a verlo, seguía ahí sentado con la mirada en quién sabe dónde, encogido en sí mismo, cabizbajo. ¿Había sido demasiado duro al pedirle así que se quitara? Bueno, pero Ninomiya no era su amigo… él no tenía amigos… hacía mucho tiempo que andaba solo, decidía solo, negociaba, soñaba y actuaba solo; se relacionaba con todo ese mundo de personas en términos de conveniencia, pero no de amistad… la única persona en la que confiaba completamente era en Jin y siempre sería de esa forma. El acercamiento con Ninomiya había sido una circunstancia que se le había presentado sin que hubiera podido prevenir… y de haber podido evitarla lo habría hecho; ¡es más! Ya había intentado decirle a Ninomiya eso, lo había invitado a alejarse y había sido éste quien había insistido en mantenerse cerca… si ahora estaba enamorado o creído de que podrían ser amigos era su problema, él, no le había dicho nunca algo que pudiera hacerle pensar que tenían una relación fuera de la establecida por Johnny sama.
—  Voy afuera… ¿te quedas aquí? —  le preguntó sorprendiéndose un poco al darse cuenta de que Nino tenía los ojos algo brillosos.
—  Uhm —  contestó el senpai —  demo… me gustaría saber si vas aceptar mi disculpa  —  lo miraba fijo.
—  Hai, claro, no puedo no aceptarla —  Kame contestó una vez más frío —  eres mi senpai y eso te obliga a ser sincero conmigo ¿cierto?
—  Sou ne —  Nino tomó mucho aire —  lo increíble es que a pesar de serlo tú sigues desconfiando de mi ne?
—  Este viaje borrará todas las dudas…. —  Kame contestó sin sonrisa y salió de la cabaña dejándolo ahí.


………………………………………………..
Volvieron a reunirse los 4 a la hora de la cena, en una de las mesas donde hacía unas horas Jin y Nino habían hablado. Una persona del hotel les consiguió té, cervezas y cuatro enormes emparedados de diferentes cosas para que comieran.
—  Kame —  Jin le pasó un emparedado y una cerveza acompañándolos de una sonrisa y un guiño —  Pi —  le dio otro set a Yamapi —   Ninomiya senpai —  llamó a Nino que se mantenía un poco alejado de la interacción del grupo —  ¿no comes?
—  Seguro se muere de hambre —  Yamapi jaló el emparedado restante y se lo puso enfrente a Kame para que se lo pasara al senpai —  no comió nada en el barco ne, lleva todo el día ayunando.
—  Cierto —  Jin dio una mordida al suyo con la vista en Nino quien no le había respondido ya por segunda vez en el ratito que llevaban ahí. —  seguro por eso está tan de malas ne —  se rió un poco, y una vez más, su risa se apagó cuando vio que Kame muy servicial, sacaba el emparedado de Nino de su envoltura y lo acomodaba frente a él hablándole muy dulce y bajito.
—  Olvidemos lo que pasó ahí dentro ¿vale? —  Kame lo consentía —  y tratemos de divertirnos los cuatro —  le abrió también la lata de cerveza.
¡Ya solo faltaba que le diera una caricia en el cabello o lo besara! Jin se puso realmente de malas al ver esas atenciones.
—  Arigatou —  Nino con cierta sorpresa miraba a Kame un poco embobado —  y gomen yo…
—  Ie, daijoubu ne —  Kame era tan amable —  ahora come algo antes de que se te olvide cómo se hace —  ¿sonreía?
 Mil maldiciones del maldito demonio. Jin masticaba castigando al bocado con sus muelas por lo que lo hacía sentir esa escena frente a él. ¿En serio era necesario algo así? ¿y qué carajos había pasado ahí dentro? ¿de qué hablaban?
—  Jin… —  Yamapi dijo por segunda vez logrando por fin su atención —  te estoy hablando —  parecía un poco harto de que Jin se perdiera así en sus pensamientos.
—  Gomen ¿qué pasó? —  Jin trató de relajarse, de ignorar sus celos absurdos, no estaba bien ponerse así ne, Kame, Ninomiya… él sabía que era una relación ficticia e imposible, que Kame sólo cedía porque era conveniente…
—  Estaba pensando que quizá estaría divertido ir a la playa mañana temprano, antes de la aventura… nadar, tomar el sol…—  Yamapi
—  Hai, excelente idea. Ne Kame ¿Van?
—  Hai, omochiron desu —  y Kame se giró para responderle con tal coquetería que Yamapi casi se atraganta. —  podríamos surfear ne? vi que había tablas cuando llegamos.
—  Uhm surfear —  Yamapi se adelantó a responder —  nos echamos unas competencias ne? como en los viejos tiempos. ¿Tú surfeas Ninomiya? —  lo incluyó en la conversación.
—  Uhm —  Nino asintió —  no soy muy bueno pero…
—  Y si no pues le prestas tu cámara —  Jin lo interrumpió —  y que nos tome unas fotos como aquellas tan famosas ne? A los 3 juntos —  Kame y Yamapi rieron recordando con Jin.
—  Kanpai por esos días —  esta vez fue Kame quien ofreció el brindis hacia Jin y Yamapi y ambos le respondieron con miradas un tanto nostálgicas.
Nino, tras un segundo de “qué se hace en estos casos” dudó entre hacerse güey y actuar, y decidió actuar.
—  Kanpai por eso días —  acercó su cerveza mirando de reojo a Kame y sonriendo. —  hablan de una Duet ne? con Kinki kids en la portada desho?
—  Hai ¿la conoces? —  los tres preguntaron casi al mismo tiempo, lo que les dio risa.
Y Nino asintió tranquilizado de que esta vez no lo cortaran de la conversación.
—  Como dice Akanishi kun, son realmente famosas —  les guiñó un ojo y los 4 se dedicaron a comer y a hablar de esos días en que eran juniors. Entre más cervezas, más cosas contaban los tres al senpai sobre mil historias que antes no habrían imaginado que le contarían, entre más cervezas, con más atención oían las anécdotas de éste sobre sus propios tiempos de junior.
Sin embargo, Kame pudo darse cuenta, las conversaciones ocurrían entre él, Jin y Yamapi; o entre él, Nino y Yamapi… Jin y Nino apenas se hablaban entre sí, apenas se miraban y sólo si era necesario; ambos seguían el hilo de cualquiera de los dos que no fuera el otro, se evitaban disimuladamente lo más que podían… Era un poco extraño, porque entre Kame y Yamapi, aunque se odiaran declaradamente, sí que podía haber conversación, llena de guerra, indirectas y directas, sarcasmos, bromas pesadas, pero no se evitaban, tal vez los años de conocerse tan de cerca y tan al fondo lo permitían. O tal vez… ¿qué era lo que pasaba ahí?
—  Voy al baño —  Yamapi anunció y se fue sin más, dejándole a los tres la oportunidad perfecta para el llevar a cabo el plan.
—  Ten —  Kame le dio a Jin la pastilla —  ponla en la bebida de Pi, se quedará dormido.
—  ¿Eh? —  Y Jin quedó viendo la pastilla en su mano -- ¿dormido?
—  Hai, en cuanto haga efecto esto podrás escaparte y venir a nuestra cabaña para ya sabes qué —  Kame lo veía francamente emocionado de que faltara poco para besarlo, sonreía y sus ojos brillaban como los de un niño ante un premio.
—  Demo… —  Jin sacó la pastilla de su envoltura y miró a Nino sentado un poco más allá de Kame que evitaba alguna reacción. —  ¿qué es? —  le preguntó.
—  ¿Por qué dudas tanto? —  Nino desvió su vista un instante —  Siempre no quieres estar hoy con Kame o nani ka —  y volvió a mirarlo retador.
—  Sólo quiero saber qué es —  Jin contestó enojado —  no voy a echar cualquier cosa en el vaso de un amigo…
—  Y menos si es un amigo tan amado ne? —  Nino respondió mirando a Kame para hacerle ver lo raro que resultaba eso —  demo, no tienes de qué preocuparte ne… sólo es un somnífero que podría tomar un niño de 12 años… me lo recetó un doctor porque había estando teniendo insomnio y créeme, Akanishi kun, que si no tuviera que salir a estar solo en medio de la selva ne, mientras ustedes se divierten ne, también me tomaría uno.
—  Un somnífero… —  Jin miraba la pastilla aún con dudas y se quedó un poco de piedra cuando Kame le acercó la bebida de Yamapi.
—  Haiii Kame chan —  Nino opinó de nuevo—  parece que Akanishi kun ne, necesita un poco más de ayuda desho? Fue capaz de organizar un viaje al fin del mundo kedo, tiene dudas sobre poner una pastilla en un vaso... nani sore?! —  el senpai se levantó y se alejó un poco “malhumorado” cruzando los brazos y viendo el cielo que estaba todo cubierto de estrellas.
Y Kame, que divisó que Yamapi ya volvía, le quitó la pastilla a Jin y la puso él mismo, aunque ciertamente ofendido de que Jin no se hubiera apurado a hacerlo.
—  Sólo se quedará dormido. —  le dijo a Jin que veía con aprehensión la bebida de Yamapi donde la pastilla ya había desaparecido.
—  ¡Me encanta! —  Yamapi dijo sarcástico acercándose y sentándose en su sitio —  ¡¡¡Hay que acarrear el agua para el wáter!!! de verdad nos querías fastidiar ¿eh Jin?
Rieron.
—  Es para que nos hagamos más fuertes Pi, como siempre dices que debe ser —  Jin respondió mirando un poco asustado que Yamapi agarraba su bebida y los invitaba a un brindis que Kame aceptó feliz y de inmediato.
—  Kanpai —  Yamapi insistió a Jin que aún dudó un par de segundos antes de tomar su propio vaso y chocarlo con ambos.
—  Umai —  Kame exclamó mirando triunfante como Yamapi se acababa su bebida de un solo trago, y luego quedó viendo a Jin que al fin le sonrió de vuelta con la travesura en los ojos.
— ¿Y el senpai? —  preguntó Yamapi mirando alrededor y encontrando su silueta que seguía mirando el cielo —  ¿está buscando un arcoíris de noche? —  rió largo contagiando a Jin y a Kame.
—  O algo de Internet quizá —  Jin respondió provocando más risas.


………………………………………………………………………
Más tarde Yamapi se quedó dormido, profunda y rápidamente; así que Jin se dispuso a escapar. Sigiloso, como una sombra deslizándose, llegó hasta la cabaña donde estaba Kame. Se sentía contento, emocionado, disfrutando la travesura. Dio unos toquecitos y empujó un poco la puerta que descubrió abierta. Kame y Nino estaban cada uno en un sillón, había té sobre una mesita de tronco y ambos con gafas, leían cada uno, un libro.
—  Konbanwa… —  Jin dijo susurrando, sonriente y se acercó a Kame que de inmediato dejó el libro a un lado y se quitó los lentes.
—  Hola ¿se durmió por fin? —  le contestó contoneándose feliz.
—  Hai.
Entonces ambos voltearon a ver a Nino que seguía con la vista en el libro.
—  ¿Cómo pueden leer con luz de vela? —  Jin se rió —  se van a quedar ciegos.
—  No hay mucho más que hacer aquí —  Kame se disculpó y se acercó un paso a Nino haciendo sombra sobre él y logrando que levantara la mirada. —  si quieres acaba el capítulo ¿quieres más té?
—  Ie, daijoubu —  Nino se levantó sin mirar ni un momento a Jin, como si no estuviera ahí y fuera muy casual el hecho de no detener la mirada en el punto donde estaba éste de pie. —  ¿Qué será? ¿un par de horas? —  Nino preguntó a Kame sin asomo de sonrisa.
—  O más, es que todo depende —  Jin contestó riendo, aunque no tan divertido al advertir que Nino se le había quedado viendo de pronto con una seriedad un tanto temible. —  ¿nani? —  le preguntó.
—  Kame chan y yo pensamos que si rento otra cabaña o habitación ne, Yamashita kun podría darse cuenta… y que será mejor que regreses a dormir allá antes de que amanezca. Dakara… les quería pedir de favor —  se reverenció un poco ante ambos —  si pudiera ser sólo un par de horas. Yo… realmente me asusta este lugar y no quisiera pasar más de ese tiempo allá afuera.
—  Si te asusta demasiado, te puedes quedar aquí —  Jin se burló, pero Kame le pidió con un ademán que no hiciera eso.
—  Hai, arigatou, sólo será un par de horas —  Kame le dijo a Nino.
—  Uhm —  Nino tomó una vela y se dispuso a salir de la cabaña, otra vez sin ver a Jin y con un gesto tal, que ambos pensaron que quizá era verdad que el senpai moría de miedo…  estar afuera en la selva, de noche, sin más luz que la de una vela…
—  Nino —  Kame lo detuvo —  llévate también una linterna ne? —  fue a buscarla a su maleta —  y repelente contra insectos—  buscó eso también.
— O, en serio, quédate aquí, te tomas uno de tus somníferos y te pones unos audífonos para que no oigas nuestro relajo —  Jin insistió casi antojado con la idea de darle función.
—  Arigatou… te diviertes —  Nino recibió de Kame las cosas y salió sin contestar nada a Jin. Lo odiaba. En verdad le molestaba toda esa irreverencia con la que le hablaba en los últimos días, pero sobre todo, lo que más le revolvía las tripas y le estrujaba el corazón, era la gran admiración y el exagerado amor que radiaba de los ojos de Kame al verlo hacer, u oírlo decir, cualquier cosa…. 


…………………………………………..
—  ¿Qué pasó con él hace rato que estaban tan tensos cuando llegaron a comer? —  Jin preguntó una vez que Nino hubo salido y Kame hubo puesto seguro a la puerta.
—  ¿Eh? ¿Cuándo?
—  Cuando estábamos allá, le dijiste que olvidaran lo que había pasado y…
—  Ah ya… —  Kame desvió la mirada —  nada, una tontería, es que el senpai anda nervioso y se pone raro ne? discutimos por lo de la mochila que me hizo traerla acá dentro… —  mintió sentándose en la cama y recargándose sobre sus codos provocando a Jin lamiéndose casual los labios.
—  ¿Discutieron por eso? —  Jin se sintió sorprendido —  ¿y eso no te meterá en problemas? —  fue a sentarse a un lado tratando de imaginarlos discutiendo por algo así.
—  Si hay problemas ya me preocuparé de ellos cuando los tenga —  Kame sonrió seductor invitando a Jin a acercarse deslizando su mano hacia la entrepierna de éste. —  ya no pienses en él ¿quieres? Ahora estamos aquí sólo nosotros.
—  Hai —  Jin se emocionó con eso —  sólo nosotros dos al fin —  y se entusiasmó en participar. —  deberíamos dejarlo allá afuera hasta que amanezca.
—  Distráeme lo suficiente y verá salir el sol. —  Kame se rió jalándolo hacia sí iniciando su juego favorito.
Nino había dado la vuelta a la cabaña y encontrado una mecedora junto a una mesa que le pareció buen lugar para seguir con su lectura. Acomodó la linterna, la cual parecía bastante potente, de tal forma que lo alumbrara completo, se bañó en el repelente y se sentó con el libro entre las manos; pero… no podía leer, el desencuentro con Kame, las amenazas de Jin, la voz de Ohno repitiendo “haz que deje de lastimarte onegai” le rondaban los pensamientos robándole atención. Quizá había llegado el momento de aceptar su derrota ne? sobrevivir a Hawai y luego olvidarse de esa historia como decía Riida. Kame… no iba a quererlo nunca mientras Jin estuviera por ahí…. ¿mmm? ¿Mientras estuviera por ahí? ¡Oh! Mientras estuviera por ahí ne?… Nino quedó pensando en esas palabras como si fueran el inicio de una canción que le gustaba…. “¿y si no estuviera…?”
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domingo, 26 de enero de 2014

Capítulo 2 ~ Hawai e ikou! rally aventure

Capítulo 2 ~ Llegada a Lula Lu

El vuelo hacia Honolulu era tan temprano que Kame, Jin y Yamapi lo pasaron durmiendo; apenas se acomodaron en sus asientos y se acomodaron los audífonos, pegaron el ojo sin ganas de establecer conversaciones de ningún tipo. Nino, que quizá era el más nervioso de los cuatro, por aquello de que en el fondo sabía que ninguno de los otros 3 le respetaba del todo, pasó ese tiempo jugando un mazo de cartas en sus manos y leyendo un libro de magia.
Y al llegar, una vez en el taxi que tomaron saliendo del aeropuerto…
—  Neee Akanishi kun  ¿El hotel está cerca? —  Nino preguntó a Jin quien se había puesto una pizca malhumorado de que éste muy “casualmente” como “sin darse cuenta de lo que hacía” se hubiera metido entre él y Kame en la parte de atrás del taxi cuando Yamapi decidió que él se iría de copiloto.
—  Ie —  le contestó mirando su celular —  iremos ahorita al muelle y tomaremos un barco. El hotel está en un isla llamada “Lula lu”.
—  Ah, sou ka —  Nino sacó su propio teléfono y encendió una aplicación de alerta a Arashi —  ¿y eso está lejos? —  preguntó con cierto dejo de preocupación.
— Uhm —  Jin asintió quitándole importancia —  llegaremos mañana al hotel, dormiremos en el barco.
— Ah vaya, demo… Anoooo… —  Nino buscó la mirada de Kame a su lado derecho pero éste también estaba clavado en su celular y se dio cuenta que mensajeándose con… miró a la izquierda y vio que sí, se mensajeaba con Jin. —  ¿comeremos hasta que estemos en el barco? —  guardó su propio celular y decidió mejor ver hacia adelante donde Yamapi algo hacía con su cámara fotográfica Cannon.
—  Ninomiya senpai —  Jin le contestó con ligero tono de burla en la voz aunque aún sin verlo —  no te preocupes tanto ne? ya está reservada la comida en el barco para los cuatro, en una hora por mucho podrás quitarte ese tipo de hambre…
— ¿Eh? —  Nino pidió explicación al comentario —  ¿“ese tipo”? no entiendo…
— Hai —  y Jin al fin lo vio —  la otra no sé si pueda hacer algo para que la calmes —  lanzó una sugerente mirada a Kame que sólo se volteó por la ventanilla para que Nino no se diera cuenta que reía.
— ¿Nani? —  Nino vio que Kame se había volteado y mejor volvió a su decisión de mirar al frente donde descubrió que Yamapi sonreía de manera extraña… Luego, como si presenciara un juego de pelota, acompañó con la mirada toda la conversación que siguió a eso sin saber cómo intervenir.
— Anooooo, oye Kame… —  de pronto Yamapi se volteó hacia atrás —  ¿tu traes memorias SD?
—  Hai, y mi propia cámara Pi—  Kame le contestó un poco presumido y se estiró pidiéndole que le enseñara la Cannon —  aunque la mía es Nikon ¿me dejas ver esa?
—  Hai —  Yamapi le pasó la cámara a Kame —  antes tenía una Nikon, esta la compré por recomendación de Yu, pero aún no la domino…
—  ¿Yu le sigue dando a la foto? —  Kame jugó un poco picándole al menú con curiosidad.
— Hai, ya hasta montó un estudio —  contestó Jin —  a ver si un día vas para que te enseñe.
—  Sólo si tú eres el modelo —  Kame rió sonrojándolo y haciendo que Yamapi endureciera la mirada.
—  Mejor tú Kame… —  reaccionó quitándole la cámara aunque manteniendo el tono “de amigos”—  te pones un vestido y te pintamos los labios de rojo.
—  O tú Pi, —  Kame le siguió el guerroso juego —  te puedes poner tu traje de Tarzán y rentamos una mona para que pose a tu lado.
—  O puedes ser tú la mona —  Yamapi contestó agrandando la hipócrita sonrisa.
—  ¿Aunque te opaque? —  Kame fingió cara de sorpresa —  no, Pi chan, jamás te haría eso…
—  Son un par de bakas —  Jin se rió y luego se cruzó frente a Nino mostrándole a Kame una foto de una chica en su celular —  ¿te acuerdas de ella?
Yamapi se giró para ver de quién hablaban.
—  Ah, Minami chan ¿por qué traes una foto suya?
—  Está saliendo con Keito —  Jin contestó a ambos.
— ¿Con Keito? —  y Yamapi y Kame preguntaron al mismo tiempo sorprendidos.
—  Hai hace como 3 semanas…
—  ¿Y él te envió esa foto? —  Kame preguntó sin darle importancia a que Nino de pronto se había hundido un poco en el asiento con la mirada perdida mientras Jin asentía.
— Pues a ver cuánto duran —  comentó Pi desde adelante —  con las manías que tenía ella….
—  ¡Y las de él! —  Jin respondió divertido provocando la risa de todos menos la de Nino, que  por supuesto no sabía quiénes eran esas personas de las que sus tres kohai hablaban con tanta familiaridad y estaba cada vez más incómodo.
— ¿Manías? —  decidió preguntar a Kame pero éste cortando su risa solo quedó viéndolo un segundo y tras un hai, parco y poco compartido, volvió a bajar su vista al celular donde recibía un nuevo mensaje de Jin, que le provocaba una sonrisa…
— ¿Y pediste menú para el barco? —  Yamapi preguntó a  Jin volviendo a su asunto con la cámara.
— Hai, algo de comida china —  Jin sonrió maloso —  comeremos bichos empanizados.
—  Que asco…—  Kame comentó riendo.
—  Dicen que también comen perro ne? —  dijo Nino queriendo unirse a la conversación, pero los tres, solo asintieron concentrados, Jin y Kame en sus teléfonos y Yamapi en su cámara, sin seguir ese hilo.
Y Nino, tras un suspiro, volvió a mirar al frente, pero no hacia Yamapi, sino hacia la calle, estrecha y rodeada de palmeras que se extendía ante ellos hasta el mar. Ese iba a ser un viaje muuuuy largo ne?
…………………………………………….

Una hora después, como Jin había prometido, estaban ya sentados alrededor de una mesa en el comedor del barco, esperando los cuatro a que les trajeran la comida sin que nadie aún comenzara alguna conversación.
—  ¡Ah se perdió la señal! —  Jin sostenía su teléfono en la mano.
— ¿Eh? —  Nino lo miró un segundo y revisó su propio teléfono, quedando con una expresión de terror al comprobar que él tampoco tenía.
—  Ahora sí, ya estamos libres ne —  Kame rió agitando un popote en el vaso del coctel con el que los habían recibido —  incomunicados ne.
— Sin jefe que pueda llamarnos con un trabajo urgente —  Yamapi también parecía tranquilo —  yujuuuu —  provocó la risa de Jin y Kame invitando un brindis que ambos concedieron contestar y luego los tres voltearon a ver a Nino que aún picaba la pantalla de su teléfono con la esperanza de que las aplicaciones funcionaran sin internet.
—  ¿No brindas? ¿Ninomiya senpai? —  Jin lo animó a unirse con una burla en los labios que hizo a Nino tras una pausa, mostrar un poco de enojo en la mirada que contradecía sus actos cordiales y controlados.
—  Hai, claro, kanpai…. —  chocaron sus vasos.
Y entonces llegaron tres meseros con una serie de platillos muy exóticos visiblemente caros.
-- Nani kore? —  Nino los veía incómodo de no identificar de qué se trataba cada plato.
—  Bichos —  Jin le contestó riendo y disponiéndose a comer lanzando miraditas a Kame que éste le respondía contento.
—  Bichos con crema —  Yamapi se sirvió un poco de una sopa blanca frente a él —  sólo espero que no nos enfermemos.
—  No, no, no, prohibido enfermarse ne —  Jin le respondió alegre —  no coman demasiado y listo.
—  Jin —  Kame le llamó con un gesto seductor que mostraba lo tanto que le fascinaba el sabor del bocado que se había llevado a la boca —  arigatou ne por organizar este viaje.
— Ie Kame, sólo quería darle a Ninomiya senpai un regalo realmente especial, todo de primer nivel —  sonrió.
—  Bichos de primer nivel —  Yamapi rió de nuevo provocando la risa de ambos.
—  ¿En serio son bichos? —  y Nino no pudo aguantar más y preguntó a Kame en lo bajo con tal cara de asco que Kame hasta se sintió un poco enternecido.
—  Ie, es pollo… está muy rico pruébalo —  le sirvió un poco en su plato advirtiendo la risa contenida de Jin y Yamapi que les causaba el senpai.
—  ¿Nunca has comido bichos Ninomiya? —  Jin le preguntó —  empanizados con salsa dulce son muy buenos.
— Sou ka… —  Nino jugó el tenedor en la comida sin atreverse aún a probarla.
—  En México comen grillos con limón y aguacate. —  Jin se sirvió algo de un guiso de tomate. —  los meten en un como pan muy delgadito que se llama “tortilla” y se hacen “tacos”.
—  Hontoni? —  Kame quedó expectante. —  ¿has ido a México?
—  Hai, un par de días… era mi otra opción para este viaje pero está más lejos ne? y no era tan significativo para el senpai…
—  Además es muy peligroso —  Yamapi intervino en un intento de que Jin y Kame dejaran de mirarse así pero ninguno de los 2 hizo caso.
—  Estoy un poco mareado —  Nino se levantó de la mesa sin haber probado la comida —  iré al camarote —  realmente se había puesto medio verde.
—  ¡Pero no son bichos! —  Jin gritó riendo y cortando la risa al sentir esa punzada de celos cuando Kame se levantó detrás del senpai alcanzándolo en la puerta del comedor.
— ¿Estás bien? —  alcanzó a oír que le preguntaba.
—  ¡Wow! —  Yamapi no perdió oportunidad —  Kame realmente procura a Ninomiya senpai ne? tal vez después de todo al fin se enamore de alguien que no sea el jefe…
—  Pásame una servilleta —  Jin pidió para así ignorar esas palabras.
Odiosa imagen esa de Kame dejando todo para ir a perseguir al mareado. En verdad estaba con él ne? ¿o qué había sido eso? ¿por qué le preocupaba si Ninomiya se sentía como fuera? ¿Empezaba a quererlo o era solo aquella cantaleta de que como senpai había que ver que estuviera siempre bien y blablablá? Bueno también podía ser que le tuviera consideración en pago por la que el senpai tenía con él… o quizá… ¿se había enojado Ninomiya y Kame se había dado cuenta? ¿lo hacía para protegerlos a los 3 de una posible acusación al volver a Japón? Na, no habían hecho ni dicho nada como para que los acusara de algo… Agh, odiaba sentirse así tan lleno de dudas,  era sólo que venía con ellos y no podían simplemente ignorar que se había puesto verde, sólo era eso y a Kame le tocaba reaccionar por cómo estaba configurado ese relajo, pero no sentía nada más por el senpai, Kame era suyo, el senpai lo sabía, todos lo sabían, incluso Yamapi aunque fingiera que no,  el AKame era lo único real y eterno, esa atención de Kame sólo era una atención obvia como la habría tenido con quien fuera….
—  ¿O no? —  Yamapi insistió con la pregunta dándose cuenta de que Jin no lo había escuchado en todo ese rato al recibir su mirada desconcertada.
—  O no ¿qué? —  Jin se sirvió de la sopa blanca demostrando más desinterés que atención.
— Nada, nada... de pronto te perdiste.
— Uhm, creo que también me mareé un poco —  Jin trató de reír para calmar la tensión que Yamapi ya tenía en el gesto.
…………………………………………….

—  Anooooo chotto matte —  Nino con actitud un tanto histérica que Jin, Kame y Yamapi miraban curiosos le hablaba al capitán del barco a mitad de la escalera por la que habían bajado a tierra—  ¿entonces usted no viene hasta la próxima semana?
—  No señor, sólo cada semana a traer víveres, recoger basura, traer turistas, recoger turistas…
—  Demo, etto… ¿eso quiere decir que está isla está incomunicada durante toda la semana? ¿y si pasa algo?
—  Ah, tranquilo no se preocupe señor —  el capitán le extendió unos papeles con información—  la clínica de Lula lu está perfectamente equipada, cuenta con antídotos para los más de 150 venenos de fauna o flora que hay en la isla, 3 médicos atendiéndola las 24 horas del día, y si fuera cuestión de súper emergencia, pueden enviar mensaje en clave morse para que mandemos un helicóptero. En caso de tsunami, huracán o tormenta tropical la isla de Lula lu tiene los mejores refugios de toda la región con víveres suficientes hasta para 3 meses y 50 personas. Nunca hay más de 15 de visita, así que ni aún sumando a todo el personal podría faltar comida. Además, ahora no es temporada de huracanes así que las posibilidades de que haya una emergencia climática son mínimas, no se angustie, en verdad, podrá vivir su aventura sin preocupaciones.
—  Sou ka…
—  Además Ninomiya senpai —  Jin intervino —  es una aventura ne? se trata de sobrevivir para que nos hagamos más fuertes — y volvió a atestar esa media sonrisa burlona que ponía a Nino tan mal. —  y el hotel… me dijiste que te gustaban las fotos ¿cierto? Al menos en el folleto se ve bastante bien, ya ahí te sentirás más seguro…
—  Sou… —  Nino bajó los escalones que le faltaban para alcanzar al resto del grupo en tierra y el capitán activó la maquinaria para subir la escalinata y ya partir rumbo a la siguiente isla en su ruta.
— ¿Y de aquí al hotel? —  Nino se plantó frente a los 3 kohai que lo miraban fijamente juiciosos de todo ese nerviosismo.
—  Caminando —  contestó Jin empezando a hacerlo —  según me dijeron es como media hora. Nada ne? —  actuaba tan seguro de la situación, relajado y feliz.
Nino echó una última mirada al barco, claramente aprehensiva, antes de encaminarse a un lado de Kame que lo esperaba para ello.
—  Si te cansas o algo me dices y me llevo tu maleta —  Kame ofreció protector para animarlo un poco, y Jin al oírlo, sólo aceleró el paso llevado por el incendio en su interior que le quitaba el buen humor.
—  Ay qué tiernos ellos dos—  Yamapi lo alcanzó caminando a su lado —  Ninomiya senpai es realmente una nenita ne.
—  ¿Será? Es algo extraño… —  Jin empezaba a maquinar que se trataba más bien de una manipulación ¡y la peor de ellas! porque Kame, el experto en eso, caía una y otra vez. ¿Ese era el plan de Ninomiya? ¿Decir que les ayudaría a estar juntos pero haciéndose el muy débil para que Kame le atendiera todo el tiempo y en realidad no ocurriera como había prometido? Agh, otra vez con esos estúpidos pensamientos.
—  Ey, matte vas casi corriendo —  Yamapi trataba de seguirle el ritmo por aquella vereda rodeada de vegetación que el mapa marcaba que los llevaría al hotel, mientras Nino caminaba a paso normal manteniendo a Kame a su lado y por supuesto sin preocuparle que aquellos se adelantaran tanto.

…………………………………………….

— Ya se tardaron mucho ¿no? —  Jin sentado en un escalón de la cabaña donde se quedarían miraba hacia la vereda por la que aún no aparecían Kame y Nino.
— Quizá salió corriendo de regreso el senpai —  Yamapi se rió.
— Pues igual Kame ya debería estar aquí… —  Jin masculló levantándose y suspirando profundo.
— Alucinas, Kamenashi se iría corriendo con él…
— Ya vienen —  Jin cortó esa opinión de Yamapi al distinguir las siluetas en el camino. Venían conversando amablemente y eso le molestó un poco. Parecían realmente una pareja compartiendo el paseo, Ninomiya tomaba de las manos de Kame la botella de agua y bebía de ella para luego devolverla acompañada de “casuales” roces. Era un mentiroso, un vil señor de las mentiras que se aprovechaba de su posición en la empresa para separarlos… Era obvio que todo eso de que les ayudaría era sólo para mantener a Kame tranquilo, pero todo el tiempo, todo el estúpido tiempo estaba haciendo ese tipo de cosa que….
—  Hola —  Kame lo saludó cortándole todos esos pensamientos y galante se adelantó hacia él sin quitarle la vista de encima —  ¿tenías prisa ne? —  reía coqueteándole con descaro sin importarle que Yamapi, recargado en un pilar de la puerta de la cabaña torciera la boca.
—  Ie —  y Jin le devolvió el coqueteo calculando que Yamapi a su espalda no podía verlo —  sólo que tu vienes a paso de tortuga —  rieron.
—  Baka —  Kame se detuvo a poco más de un metro y posó diva luciendo el cuerpo mientras inspeccionaba las cabañas —  ¿esto es el hotel? —  y luego se giró como flotando para buscar a Nino, que unos 4 metros atrás se había quedado de pie, inmóvil, mirando “el hotel” con gesto muy serio.
— Hai —  Jin contestó a Kame atrayendo otra vez su mirada y haciendo que la del senpai se derrumbara en un suspiro. —  está mega rústico… interesante… no se parece a lo que decía el folleto… ni siquiera hay electricidad ¿tú crees? Nos dieron velas… y el agua hay que calentarla en una fogata… — y aventó un poco la cabeza hacia atrás para haciendo volar su melena encantar a Kame, como si blandiera un cuchillo para una coreografía de pelea.
—  Sou ka —  Kame se rió —  será emocionante vivir así una semana, ne? —  preguntó a Nino más para medir la reacción que porque le interesara la respuesta.
Y el senpai, sin levantar la vista aún, sólo se talló los ojos. Nino pensaba que todo aquello era, lo que en realidad era: un truco de Akanishi para hacerle la vida imposible porque obviamente ni lo quería ni confiaba en él ni en que iba a ayudarles. ¿Regalo de cumpleaños? No… eso era una "Mentada de cumpleaños", y él había caído en el reto sin haber podido prepararse. Había subestimado a Akanishi…se había dejado llevar por esa fama de que Akanishi no creía en la guerra ni en la venganza, de que era ingenuo, explosivo y manipulable… ¿Quién era el ingenuo ahora? Genial, se regañaba. Con los 3 kohai más difíciles de la generación, en una isla incomunicada, sin una sola comodidad de la vida moderna, por los próximo 7 días… y si acaso fuera poco, con la misión de separar al embrujado AKame  y lograr que le respetaran, ya no sólo por orgullo propio sino por salvar la reputación y paz de Arashi completo  ¿podría con ello?
— Iré adentro a dejar las maletas ¿vienes? —  Kame le volvió a la realidad.
—  Hai —  y Nino se adelantó para alcanzarlo en el escalón donde había estado esperando Jin.
—  Son estas dos cabañas —  Yamapi les explicó señalándolas, ustedes se quedarán en esta y nosotros en la de allá.
—  Ok, arigatou —  Kame respondió cordial.
— ¿Luego podemos hablar de algo? —  y Jin aprovechó que estaba muy cerca para hacerle saber a Nino que eso quería.
— ¿Eh? —  el senpai lo miró una vez más demostrando su nerviosismo.
—  Hai, tú y yo…. —  Jin se reía por dentro.
—  Uhm —   Nino asintió preguntándose ahora qué quería —  y Kame ne —  quiso involucrarlo como protección y dio otro paso que el susurro de Jin congeló.
—  ¿En serio? ¿Necesitas que él esté ahí? —  y la risita retadora.
Y entonces, cual si hubiera apretado el botón del orgullo, Nino bufó una maldición entre dientes y subió su tono de voz.
—  Matte, Kazuya —  lo detuvo antes de que éste entrara a la cabaña —  Lleva esto adentro —  señaló su backpack.
— ¿Eh? —  Kame se sorprendió un poco de esa actitud que no daba entrada a un no, ni a una broma y que hacía afilar una burlona risa en Yamapi.
—  Y espérame ahí —  Nino apuntó serio y luego enfrentó a Jin con una mirada enfurecida que contrastaba con la “sonrisa” en sus labios —  ¿de qué necesitas hablar conmigo? —  preguntó cruzándose de brazos y jactándose (todo su cuerpo se jactaba) al advertir que Kame había vuelto sobre sus pasos para recoger la mochila del piso y llevarla hacia adentro de la cabaña con esa sumisión que un kohai debe a sus superiores, y sin detenerse a preguntar qué pasaba.
—  Te invito una cerveza allá —  Jin señaló unas mesitas que se veían a lo lejos.
—  Eh? doushite? —  y Nino aprovechando que Kame ya se había metido a la cabaña le contestó como tantas ganas tenía —  ¿tampoco quieres que tu novio escuche? — se refería a Yamapi que aún estaba recargado en el pilar.
— No es que no quiera que escuche, solo no tiene que ver con él —  Jin respiró una y dos veces en un intento de mantener su buen humor, y diciéndole con señas a Yamapi que ahora volvía.
— ¿Pues qué vas a decirme? —  Nino empezó a caminar altivo hacia las mesas —  si fueras un Johnny respetuoso me pedirías una disculpa desho? Pero a ti todo esto te parece muy divertido ne? traer a tus amigos a una isla incomunicada? El escenario perfecto para un crimen perfecto…  ¿qué planeas? Deshacerte de Yamashita kun y de mi para quedarte a vivir entre los árboles con Kazuya? Sugoi ne! a pesar de que tenemos todo preparado para hacerlo por la vía civilizada tú insistes en hacerlo a tu manera, “La manera  Akanishi ne” porque las cosas sensatas no son algo que te quede bien con tu atuendo ne? es como si…
— Ninomiya —  Jin lo interrumpió —  sabes perfectamente que no me inspiras el más mínimo respeto ni miedo así que mejor no sigas con eso…
—  ¿Nani? —  y Nino se volteó ya con el gesto descompuesto y el enojo bulléndole.
— Sólo quería decirte que… —  y Jin se mantuvo calmo —  nos prometiste que nos ayudarías a estar juntos, en mi caso me da igual porque sé qué clase de valor tienen las promesas en la Johnnys Jimusho, demo también se lo prometiste a Kame y te estás valiendo de esa promesa para estar cerca de él… así que… aquí tienes el “escenario perfecto”, para cumplir con esa promesa o perderlo para siempre… Quiero dormir con él hoy… y quizá un par de días más durante el viaje… arréglalo con tu poder de super senpai ¿quieres? Le dije que te lo pediría, así que tú sabrás si te dedicas a distraer a Yamashita ganándote la confianza una vez más de Kame chan, o sigues con tu circo metiéndote como molesto gusanito entre nosotros.
—  Ore? —  Nino fingió demencia.
—  Hai, tú… Te metiste en medio en el taxi, te mareaste en el barco, te pusiste como niñita asustada al llegar aquí… sabes que Kame te va a responder, por eso lo haces ¿cierto? Pero… Arashi no está aquí para hacerte valla… así que quizá vaya siendo momento de que aflojes esa cuerda… ¿ok? — hablaba tan seguro… tan insoportablemente seguro…
—  Sugoi —  Nino se sentó en una de las banquitas que rodeaban aquellas mesas y quedó pensativo, midiendo a toda velocidad lo que Jin le había dicho y llegando a la conclusión de que no debía contestarle nada. Entre menos dijera, menos información tendría Akanishi y más fácil sería elaborar un plan conveniente para el contr-ataque. Sí, sólo dejaría que siguiera hablando…
— Este viaje incluye una aventura en la isla —  y Jin se sentó frente a él explicando —  competiremos nosotros cuatro con otro equipo en una especie de rally a través de la selva… tendremos que… formar dos equipos al interior del nuestro… Uhm, lo decidiremos con un piedra papel o tijera, Kame y yo pondremos tijeras porque Pi siempre inicia con papel… pon papel también ¿vale? Y disfruta tu viaje con él, él también te respeta como senpai así que podrás pasarla no tan mal… cumplirás tu promesa con nosotros y cuando regresemos a Japón nadie dirá nada de lo que haya pasado aquí…
—  Ok, wakatta… —  Nino no lo miraba, así que Jin, aunque aún con dudas, pensó que podía dar por terminada la conversación.
—  Ya… entonces… matta ne  —  se echó a caminar hacia las cabañas con la cabeza bien en alto y el espíritu fortalecido de poder haber sido claro y firme con aquel que intentaba robarle a su tortuga.

  Y aquel, que claro que lo intentaba, maldijo varias veces viendo esa espalda alejándose y clavando ahí una mirada tan pero tan cargada del deseo de venganza, que Jin de haber volteado la habría presentido.